La catolicidad del cristianismo se enfatiza de manera peculiar instalada en la tradición de la liturgia no realmente exclusiva de la iglesia católica romana. La visión de la cuaresma cristiana con raíces en la historia del pueblo hebreo se centra definitivamente en el pasaje histórico de Cristo mismo cuando después de su bautismo en el Jordán decide pasar cuarenta días de soledad, ayuno y oración en el desierto estando a punto de iniciar la etapa de su vida pública. Cristo como Mesías es la plenitud de los profetas, no más o menos visionario y portador de un mensaje divino, sino que es testigo y voz eterna de Dios Padre y uno mismo con Él, la misma voz y la visión de sí mismo, Dios hablando a los hombres de la experiencia de Dios en sí siéndolo El mismo, aunque como persona distinta, el Hijo enviado por su Padre.
No es posible presentar adecuadamente el cristianismo y su sentido sin enfatizar el carácter preexistente y personal de Cristo en su relación eterna y divina con su Padre, Creador del universo y Dios del pueblo descendiente de Abraham padre de la fe. A partir de esta realidad la dimensión profunda del mensaje de Cristo a toda la humanidad y la Creación inteligente del mundo visible e invisible, se centra a su vez en un sentido único de intimidad indescriptible de lo humano en lo divino. La vocación a la perfección ante Dios requiere estricta y literalmente el de ser perfectos como mi Padre celestial es perfecto. Esto acontece condicionado a la manera de que solo El contando con el discípulo seguidor de Cristo puede lograr ser realidad de hecho lo posible. Es el punto de partida de una redención y salvación perfecta libre de pecado a la altura de la pureza y la santidad de Dios.
Amor y paz los bienes de la vida naturalmente humanos se hacen divinos en el plan de Dios. El Creador de la Creación cuya intimidad es la de ser Padre proyecta su paternidad hacia todo el universo visible e invisible con un sentido que trasciende lo efímero y temporal hacia lo divino y eterno. El símbolo de la tierra prometida pertenece a toda la humanidad. La razón es el amor en plenitud derramando de Dios.
El bien del amor
Soneto
Sin engaño placeres duraderos
Amor y paz los bienes de la vida,
Auténticos y al punto verdaderos,
La dicha incomparable más querida.
Los últimos tal vez sean los primeros
Libertad al deber comprometida,
Eligiendo caminos y senderos
Su lugar es la tierra prometida.
Amor y paz del corazón humano
Es deber compartir con cada hermano,
Dichosos los de Cristo en esta guerra.
Corazón infinito de la tierra
Libertad del destino el triunfo encierra,
¡Tal florece el amor, bien soberano!
Dios generoso,
Tesoro para todos
El sumo bien.
El inefable en su existencia, realidad en sí sin ninguna analogía, sin símbolo ni alegoría.
Es necesaria la visión beatífica para conocer en realidad a Dios.
Solo Dios se conoce a sí mismo y decide revelarse al revelarlo.
Cristo el hijo del hombre revelación de Dios y Dios mismo.
El ser ideal realidad de Dios
Soneto
El pozo inagotable de la vida
Abundancia de Dios, jamás termina,
Mayor que el universo mar divina
Y eternidad sin tiempo que declina.
Sagrado fuego en que la luz anida
Y un presente infinito en su guarida,
Dando al ser esencial la bienvenida
Rosal en flor, eterno y sin espina.
Perfecto Dios jamás se desintegra,
La pureza de ser en su presencia
Resplandece en la luz de su existencia.
Su fuerza y su poder en eminencia
Es gozo sempiterno que se alegra,
¡El todo en unidad, su ser lo integra!
No simboliza
Eterna realidad,
¡Dios se realiza!
Actitud humana y filantrópica increíble pero real de la grandeza divina.
El misterio de Cristo Dios y Hombre en el mundo madura en plenitud ese encuentro en el momento de la Resurrección desbordando en todo su ser la misma gloria de Dios. Toda la vida en la tierra hasta la muerte y la sepultura fue un proceso misterioso de esa realidad. Cristo consciente de su misión mesiánica inicia con su cuaresma original la proyección profética hacia el anuncio del reino pasando de su vida oculta a la realización de su vida pública. La presencia del bien y del mal están personificadas por el demonio espía de Cristo en la historia de su vida terrena como escenario de una lucha entre el mundo de la luz y el de las tinieblas.
Esto explica la incidencia del tentador al iniciar Cristo esta etapa de su vida.
Inicio de Cuaresma
Soneto
Cristo a Dios meditando humanamente,
Deja el Jordán, camina hacia el desierto.
Le persigue el Demonio a ver si es cierto
Que es Cristo el mismo Dios divinamente.
Siendo humana oración eternamente
Impulsado por Dios divino dentro
En el ser de su ser, mismo en su centro
Un mismo el mismo amor, lo es mesmamente.
Al Hombre y a los Ángeles concierna
La Palabra de Dios que es vida eterna,
Cristo ayuna inventando la Cuaresma.
Hambre humana y divina es una mesma
Y abundancia de Dios es sempiterna,
La paz su intimidad divina y tierna.
Es Dios Palabra
Y el divino alimento,
Se sintió hambriento.
Al final de las tentaciones es evidente la integridad de Cristo y su lealtad a la Palabra de Dios certeza evidente de que siendo hombre a su vez El es Dios mismo. Se ocurre pensar en el poder del bien en los límites de la dimensión humana ante la fuerza del mal, cuando el Demonio lleva a Cristo para tentarlo donde quiere proponiendo escenarios sugestivos a su imaginación con diabólico atrevimiento. Pudo Cristo limitar e impedir el ser tentado a ese punto resistiendo el influjo del plan del maligno hasta tal extremo o no. Parece ser que sí lo hubiese podido pero no lo hizo por la identidad de ser humano e impecable hasta los límites de la inocencia.
Servir y amar es adorar
Soneto
¿Quién como Dios? Solo El para adorarlo
Y servirle en todo lo que quiere,
El Demonio al infierno, si interfiere
Al mandato en el prójimo de amarlo.
Escrito está que a Dios no hay que tentarlo,
Siendo siempre el Señor se le prefiere,
Generoso el perdón, a quien le hiere
Soberbia y odio aleja al perdonarlo.
Si en el desierto Cristo fue tentado…
Contumaz mentiroso al sin vergüenza,
El, Palabra de Dios lo ha rechazado.
Cristo sirve a su Padre tal cual piensa,
Su corona de espinas ha triunfado
Y es Príncipe de paz, ¡la gloria inmensa!
Irreprochable
La pureza de Cristo,
Es adorable.
El mismo Espíritu que impulsó a Cristo a entrar le impulsa a salir del desierto para iniciar su misión redentora. Tres años elocuentes hacen de su vida pública el acontecimiento más maravilloso, historia del tiempo que se hace eternidad. La misión de Cristo tiene todo el encanto de lo humano y lo divino. El drama y la tragedia de la epopeya del hombre orientado a lo divino.
La lucha contundente del mal y del bien definitivo, perentorio y el triunfo del amor mas allá de la vida y de la muerte y la experiencia eterna de la gloria.
Salida del desierto
Soneto
Bondad de Dios desborda de sus manos
Inefable banquete en cuya fiesta,
Cristo agota del cielo sus arcanos
Derrochando el tesoro que más cuesta.
Todo listo con El, suben la cuesta
Sus bellos pies, se alejan de los llanos,
Trabaja sin cansancio y en la siesta
Se pone a orar y a meditar sus planos.
Satánicas tinieblas de poder…
El demonio se ha ido por ahora,
Su regreso, será la última hora.
La buena nueva debe acontecer
La muerte redentora debe ser,
¡La gloria en plenitud divina aflora!
Bondad de Dios,
La cumbre del Calvario
Sube a la gloria.
El sentido de Dios es Cristo y Cristo es el cuerpo místico ante Dios mismo a través de la historia de la humanidad, mucho más de lo que llamamos Cristianismo de veintiún siglos en su historia.
A partir de la plenitud de los tiempos con la presencia del Mesías la conciencia personal monoteísta de Dios se amplifica con proyecciones inimaginables. La relación de la antigua alianza entre Dios y su pueblo se universaliza para toda la humanidad y se hace esencialmente más bien una relación de intimidad humana con la intimidad de la vida de Dios. Es mucho más maravilloso conocer la intimidad única de la vida de Dios cuyo testigo temporal y eterno es el hijo de Dios hecho hombre hablando con su Padre y prometiendo la venida del Consolador, Espíritu de amor personal de Dios también enviado por el Padre al mundo para santificarlo reiterándolo en la verdad e ilustrando a su vez la misión de Cristo en la realización del reino de Dios. La integración de las divinas personas en la unidad de un solo Dios como naturaleza divina en unidad de amor y de verdad, a través de Cristo hecho humana realidad y proyectado místicamente a toda la humanidad, hace dicha integración objeto personal suyo, abrazándole con amor de amistad y familiaridad según la interpretación teológica en forma adoptiva.
Su Palabra el Amor de hecho
Soneto
Paloma el símbolo de amor, no el cuervo,
Hoguera inextinguible santifica
El símbolo de Dios que verifica
Divina realidad, Cristo es el Verbo.
Divinidad de Dios, todo su acervo
La humanidad de Cristo deifica,
Hijo del hombre a Dios personifica
Y humano a lo divino se hace siervo.
Eterno el corazón divino el río
La palabra de Dios es todo un hecho,
Plenitud del amor brota en su pecho.
Tres personas y un Dios para El no es lío
Navegando infinito siendo un trío,
¡Vida humana y divina en su derecho!
Ningún misterio
A los ojos de Dios,
¡Plena evidencia!
Cristo inició su vida pública eligiendo a sus discípulos que le fueron siguiendo respondiendo a su llamado. Su vida en comunidad con ellos anunciando la buena nueva y la venida del reino por poblados y ciudades del entorno judío, con el Templo en Jerusalén, las Sinagogas, inclusive los lagos de pesca, las barcas y todos los demás lugares de ese entorno a campo abierto revela ser una actitud de desprendimiento más bien que un lugar físico ser el lugar de su morada. La comunicación de su mensaje con repetida frecuencia no era captada claramente por los mismos discípulos y entonces se establecía un diálogo para aclarar puntualmente su sentido. Con ocasión de la crítica irónica de escribas y fariseos tratándose de no permitir ser influidos por la actitud errónea de sus adversarios Cristo les advierte comentando que se cuiden de la levadura de escribas y fariseos. Esta controversia de Cristo con la mayoría casi con la total adversidad del Sanedrín, Pontífices Escribas y Fariseos se agudizará con el tiempo hasta el desenlace de la traición de Judas y el prendimiento de Cristo. Y todo lo que sucedió debía cumplirse como estaba escrito.
Gracias por Cristo
Soneto
Gracias a Dios por Cristo que ha venido
Razón de fe, de amor y de esperanza,
De vida eterna plena de confianza
Verdad del corazón en Dios nacido.
Gracias a Dios por Cristo renacido
La paciencia de Dios que no se cansa,
Fuerza divina que al morir alcanza
Salvar al mundo de quien ha creído.
Gracias por ser divina levadura
Y pan del cielo que alimenta el mundo,
El pan de cada día, amor fecundo.
Gracias por ser nuestra salud, nos cura
Y la vida inmortal nos asegura,
¡Eternas gracias por su amor rotundo!
Pan de los cielos
Divina levadura,
¡Oh Cristo eterno!
Lo peculiar del antiguo y del nuevo testamento no solamente es el monoteísmo sino también la conciencia personal de un Dios vivo y la relación personal con su pueblo e individualmente con cada persona miembro de la comunidad. Los salmos dan testimonio de esta realidad como hecho litúrgico y también como realidad familiar e individual. Cuando Cristo ora conscientes de ello sus discípulos con quienes convivió por tres años ellos fueron testigos de cómo solía pasar aun la noche entera en oración. El momento cumbre del diálogo de Cristo con ellos respecto a la oración es sin duda cuando le pidieron que les enseñase a orar y Cristo dio como respuesta la oración más bella, totalmente completa y contundente recitando el Padre nuestro. Aun es pertinente señalar la autenticidad exclusiva en la relación personal entre Dios y cada persona haciendo alusión al comentario de Cristo de encerrarse en la mayor privacidad para dedicar con exclusividad de intención y propósito la acción de orar, exclusivamente orientada al Padre conocedor de nuestra secreta intimidad.
Autentica oración
Soneto
Soy el hijo del hombre y Dios mi Padre
Que en su ser me ha engendrado eternamente,
Me he hecho carne y por eso tengo madre
De divinas entrañas, soy su mente.
A Él le gusta escuchar calladamente
Su silencio, sin perro que le ladre,
Sus oídos al cielo fuertemente
No son grito de un grito que taladre.
Sabemos lo que todos necesitan
Dios es el corazón que ni a Él le cabe,
Aprendan a escuchar de quien lo sabe.
Trabaja el alma orando como el ave
Y humildad si es con fe a Dios le incitan,
Divinas dádivas, ¡se precipitan!
Oro a mi Padre
Su corazón lo sabe,
¡Tomen mi llave!
La obra de Cristo Redentor es su misión cumplida que cristaliza por el Espíritu Consolador que nos santifica y fortalece con la vida divina. No fue suficiente su labor con sus discípulos aun ya resucitado, conviniendo que enviaría de la mansión del Padre, como lo hizo en Pentecostés, el Espíritu de Dios en persona que ratificó y afianzó la obra mesiánica y redentora. El Consolador consuela con la fuerza de Dios, es plenitud que florece en la vida del espíritu con los dones característicos de su acción peculiarmente santificadora. El arrepentimiento es un estado permanente de fidelidad constante que hace posible permanecer en unión con la vida y el amor de Dios. Las obras del Espíritu atestiguan la fe a la que Cristo se refiere diciendo que el que cree en El no muere para siempre.
El Consuelo en Dios
Soneto
Reconozca Señor tu redención,
Dame un corazón limpio como el tuyo
Que humillado, me llene de tu orgullo
Contando con tu eterna salvación.
Que te quiera con todo el corazón
Y amor de Dios lo tome porque es suyo.
Vuelo en pos de paloma con su arrullo
Y divina blancura en su sazón.
La humildad que me exalte en tu victoria,
¡Divina libertad! Mi alma desata
Del pecado y la muerte que me mata.
Resucite feliz por la memoria
De la sangre de Cristo que rescata,
Que por ella, ¡merezca hasta la gloria!
De Dios alivio
El arrepentimiento,
Consuelo eterno.
Si Dios abunda en todo más en amor. Es la energía de su espíritu la del amor que une el universo de su ser y su existencia eterna increada. Amor indefectible y absoluto hace planes que parecen absurdos a la razón humana y tal vez a la mente angelical. El universo íntimo de Dios, la interioridad de la vida divina, la quinta esencia del reino de los cielos su corazón abierto y su mano extendida proyectando en su plan la armonía total del ser y la existencia, parecerían más que incongruentemente imposibles, pero para Dios todo es posible en el amor. La entrega del Creador a la Creación no es un misterio para Dios, solamente es el milagro supremo de su amor. Mayormente abriendo lo más intimo de su morada, las entrañas mismas de su ser divino al misterio del hijo del hombre que por amor es el hijo de Dios. Y más aun todavía la integración en Dios a través suyo, la humanidad eternizada en la gloria, el cuerpo místico de Cristo ideal convertido en realidad perentoria.
Amor de sobra
Soneto
Dios no tiene medida para amar
El cielo entero da y no se espanta,
Es dichoso y feliz, y dando canta
Y en su entrega total, da sin parar.
Tanto amó al mundo que le quiso dar
Abierto el corazón, cual mano santa
Magnánimo entregando a Dios le encanta
Y a su hijo propio aceptó inmolar.
Amor eterno brota de su seno
Y por eso de amor siempre está lleno,
Vida eterna el amor no pierde nada.
Dijo Cristo que solo Dios es bueno,
¡Luz divina, jamás será apagada
Conociendo su eterna llamarada!
Dios llamarada
No pierde nunca nada,
¡Amor de sobra!
La racionalización del amor puede ser el peor enemigo del amor a más del odio. La verdad del amor como sentimiento en el ser humano no es efectivamente amor si no se traduce en realidad operativa
que se hace amor en acción. La filosofía popular define esta realidad filosófica con sentencias populares llenas de sabiduría. Se dice con verdad que obras son amores y no buenas razones y que del dicho al hecho hay mucho trecho. Estas observaciones expresan una realidad que es válida en lo humano como en lo divino. El amor en acción es el criterio práctico y real que caracteriza como verdadero valor lo valioso del amor. El pragmatismo del amor pertenece a su esencia sea divino o humano. A este respecto Cristo define la postura pragmática del ser divino cuando observa y define que en Dios no quien le dice Señor, Señor entrará a su reino, sino el que hace la voluntad de su Padre. Y en la dimensión correlativa en identidad de amor de Dios y amor al prójimo, declara que lo que a los más menesterosos hicisteis conmigo lo hicisteis.
Pragmatismo del amor
Soneto
Si a los demás no amamos a consciencia
Puede ser que tan solo imaginamos
La verdad del amor, que a Dios amamos,
Buenas obras de amor son evidencia.
Y en esto no tolera indiferencia,
Por la gracia de Dios el bien logramos
Si en el prójimo vemos su presencia,
Buenas obras, la fe ante Dios probamos.
El es sin duda la divina fuente
Y quien sirve le sirve como puente,
Servir a los demás, pide en ofrenda.
No se puede evitar sin que le ofenda,
Suministro de Dios para la gente
Amor a Dios y al prójimo, ¡su agenda!
Amar a Dios
Amando a los demás,
¡Acción de fe!
La categoría de rectitud que implica una recta intensión es el factor determinante en el discernimiento entre el bien y el mal de la acción del ser que debe ser responsable en su manera de obrar. La supremacía de Dios como el ser perfecto en todos los órdenes de la existencia en el aspecto del bien moral se caracteriza como patrón y modelo y razón de ser del sentido moral siendo la esencia eminente de la misma bondad que se identifica auténticamente con la rectitud. Es en este contexto en el cual Cristo nos dice que debemos ser perfectos como su Padre es perfecto. El mal moral corrompe y oscurece el corazón y la visión de la rectitud de la conciencia y el sentido pragmático de rectitud. El camino hacia Dios al fin de cuentas debe ser recto, directo, no sinuoso ni torcido, por eso Cristo dijo de sí mismo siendo patrón y modelo del encuentro con Dios que El es el camino, la verdad y la vida. El propósito de su existencia es satisfacer el plan de Dios que es la meta del Dios hombre y nuestra meta.
El camino y la meta
Soneto
No le agrada sinuoso ni torcido
El camino hacia Dios, debe ser recto,
Camino de verdad Cristo ha encendido
La misma rectitud de Dios, perfecto.
Dentro de ti esa luz, andas correcto,
Si te ocurre apagarla, estás perdido,
Ver la meta imposible es en efecto
No encuentras nunca a Dios, desconocido.
Dichoso el corazón si es limpio y puro
Sin tinieblas que oculten las estrellas,
Mirando al sol que alumbra tras del muro.
Gran verdad esos ojos sin querellas
Que de noche y de día ven las huellas,
Mirando en la esperanza el bien seguro.
Cristo el camino,
Corazón limpio y puro
Ve bien la meta.
Ser Padre y ser Maestro son realidades que Cristo enfatizó como autenticidad exclusiva con respecto a su relación filial con su Padre celestial y la legitimidad de su autoridad y capacidad docente con respecto a El mismo. Uno solo es vuestro Padre y uno solo es vuestro maestro apuntó enfáticamente a sus discípulos. La Paternidad de Dios puede ser analizada en el contexto de las escrituras y de la teología. Tratándose de paternidad el concepto humano natural universalmente aceptado en la experiencia humana debe implicar una analogía aplicado a la dimensión divina, tal vez solamente en su modalidad pero no en su esencia relacionada con el hecho de la generación ya sea humana o divina. Cristo mismo distinguía la relación con Dios en contraste entre El que es hijo natural del Padre eterno y sus discípulos que naturalmente no lo eran, sino a diferente nivel y por ello hacía énfasis diciendo vuestro Padre tratándose de la relación con ellos. En cuanto a ser maestro su audiencia lo reconocía como alguien admirable que enseña como quien tiene autoridad y sabiduría impresionablemente inusitada y persuasiva. La simplicidad y la veracidad del Evangelio como anuncio del reino de Dios ratificado como cumplimiento de las proferías, reiterado por sus milagros y sobre todo enfatizando todas sus enseñanzas con el gran milagro de su propia resurrección lo convierten en evidencia de ser maestro único, divino, veraz incomparablemente incontestable. El Evangelio es el mensaje de Dios y Cristo el mensajero que se identifica siendo El mismo mensaje y Evangelio.
Maestro amigo
Soneto
Adoración del alma en Dios rendido
Cristo hombre verdad del Cristianismo,
Visionario de Dios y Dios El mismo
Al cuerpo espiritual místico unido.
La Palabra divina en el oído
Pureza espiritual, no es optimismo
Ser fuente de entender, Dios un abismo
Penetra el corazón pleno sentido.
El único maestro contundente
Evangelio y parábola viviente,
Verdad del hombre y Dios es Cristo amigo.
Maestro solo El, como testigo
Divino ser humano y evidente,
¡Se ha ido con su Padre, aquí conmigo!
Cristo evidente
De la verdad testigo,
Maestro amigo.
La Contrición
Soneto
Mira en Dios infinita su nobleza
Si tu modo de ser es ser culpable,
El perdón mal lo harás, imperdonable
A pesar de ser noble su grandeza.
Es por eso que a Cristo le interesa
Perdonar tu pecado y que inculpable,
Tu inocente limpieza sea admirable
Cual niñez de inocencia, tu pureza.
Levántate al instante de esa cama
Camina al Padre que su Voz te llama,
Hacerlo debe tu arrepentimiento.
Cristo aclara camino y pensamiento
Fe en el alma es de Dios presentimiento,
¡En tus ojos, prendida está esa llama!
La Contrición
Justifica ante Dios,
Te abre sus puertas.
Maestro de Verdad
(Humana y Divina)
Soneto
Maestro de humildad y de paciencia
Al filo su palabra llena de ira,
Condena hipócrita maldad, conspira,
A tal colmo El desborda su impaciencia.
Celoso de su Padre en su presencia
Su amor a la verdad fuego en la pira,
Condena la carroña que transpira
Del sepulcro, destapa la apariencia.
Ira humana y divina la de Cristo
Fuego ardiente también a la sazón,
Atempera el amor su corazón.
Descubre el mismo nido en la traición
Veneno de serpientes, las ha visto
Musitando matarle, ¡lo previsto!
No hipocresía,
Cristo muere y redime
En la verdad.
Cristo cumple su Misión mesiánica y profética entretejiendo en ello una y otra dimensión, la humana y la divina. En la etapa de su vida temporal que precede a la plenitud de su vida gloriosa al consumar su Misión, El padece, sufre, presiente, teme, zozobra en agonía y finalmente muere en la cruz y va la sepultura. El como nadie es humillado y condenado siendo el Hijo de Dios y el más digno, puro y santo de los hombres con la excelencia de Dios, siéndolo El mismo. Por la misma razón es quien ha sido más exaltado en su resurrección compartiendo divinidad y humanidad su alma gloriosa en la plenitud de la gloria de Dios de quien es eterna y plena alegría.
Presentimientos de Cristo
Soneto
Cristo siente y presiente lo que viene
E irá a Jerusalén por la Judea,
Su vida y libertad aun la tiene
Pero va por deber a lo que sea.
La muerte en su resurrección alea
Redime al mundo y su perdón lo obtiene,
El querer de su Padre lo desea
Lo hace suyo a sabiendas cual conviene.
Y el Mesías de Dios cumple sus metas
Predicciones proféticas completas,
Valdrá la pena muerte y agonía.
Al infierno demonios con sus tretas,
Dice y hace cumplida profecía
Ser la gloria de Dios, ¡es su alegría!
Resurrección,
Morir en su agonía
Vale la pena.
miércoles, 3 de marzo de 2010
Noche de presentación
02/19/10
8.00 P M
Soy un poeta en secreto
De la ciudad de la unidad posible,
Miami donde vivo.
Tierra y cielo
Mar y playa.
La noche de anoche
Ha sido una gran noche
Por los poemas que he oído.
Con razón o sin ella
Ausente de mi tierra
Y México del libro
Yo comparto su ausencia.
Coral Gables,
Books and books,
La Peña en mí
Entre poetas hispanos,
Yo, silenciando sonidos.
Con sabor a hiel
Y con sabor a miel
Siento mi boca.
No pasa el tiempo
Ni tampoco el lugar
Me despierta la noche
Secreto del sueño
El poema escrito
Presente frente a mí
De un futuro tal vez
Editado y leído…
¡Tal vez
Alguna otra vez!
Dos poemas bilingües
Oíd al Hombre,
Es la pregunta de sí y el universo
De Dios eterno y del alma inmortal.
Poema del Hombre
(Hembra y Varón)
Soneto
Puede ser la razón de su existencia
No el viento que se lleva la ceniza,
Espíritu del hombre, su sonrisa
Superior inquietud más que la ciencia.
Todo y nada en su ser y su presencia
Con el alma en la cara dando risa,
Siendo polvo y la tierra que se pisa,
Su poema, gritando en la conciencia.
Es materia del hombre polvo y lodo
Y fórmula del agua de tal modo,
Que es un sueño inmortal haber nacido.
Poema es la ciencia siendo todo
Lo grandioso y pequeño y ya vivido,
Palpita el corazón, ¡Dios en su nido!
Haiku
Ser o no ser
Es la inquietud del hombre,
¡Dios y su nido!
Two bilingual poems
Come hear the man, immortal soul
It is a question within, wondering, about the world and God.
A Poem on Man
(Female and Male)
Sonnet
It is a wonderful thing to be alive,
Might blowing wind would carry human ashes
There is not spirit through the final trashes,
The matter of the soul is laying life.
Smiling face to science passing by
Bank broken is the soul far short in cashes,
It could not go beyond the human passes,
Come, may poetry inspiring bits that strife.
It is the thing of man being on the road
Ephemeral to be on heavy load
It almost made, from mud the final dust.
It does make sense concluding better trust
Beyond what matters science, faith the most,
¡Shall be, Lord, your poetry a secret code!
Haiku
To be or not
The restfulness of man,
Love, God, the nest!
Delicias el Edén
Soneto
La Oda universal, plena alegría
Del poema del ser en cada verso,
Creador de la Creación y el Universo
Coral en plenitud, su sinfonía.
Delicias del Edén de la armonía
En la luz de la piel del viento terso,
Galáctica la brisa sopla el cierzo
La existencia en su ritmo y melodía.
Vivo instrumento la naturaleza
Vibra el alma del hombre y sus sentidos
Paraíso y jardín de los sonidos.
Plenitud que deslumbra la belleza
Los ojos hechizando y los oídos,
¡La perfecta visión de la pureza!
Haiku
Felicidad,
Delicias del Edén
El sumo bien.
Delightful Eden
Sonnet
In the light of the wind a softly blowing
Harmonic delicacies are from Eden,
Symphonic breeze, it is a sound all trough heavens,
Rhythm and charm are galaxies fulfilling.
The Creator on the Creation is always singing
As the wind of the Spirit, perfect seven,
The infinite eternal counts divine eleven
The code of grace and eyes that beauty ever seeing.
Enjoying the Paradise and Eden of the sound
All senses vibrating instrumental nature,
Look at the sounding of human soul, come great adventure.
The very pure and best Creator and creature
Delightful fulfillment with God, all around
The intimacy is the best, ¡experience so profound!
Haiku
Joy and happiness
Delicacies from Eden,
Goodness of God.
8.00 P M
Soy un poeta en secreto
De la ciudad de la unidad posible,
Miami donde vivo.
Tierra y cielo
Mar y playa.
La noche de anoche
Ha sido una gran noche
Por los poemas que he oído.
Con razón o sin ella
Ausente de mi tierra
Y México del libro
Yo comparto su ausencia.
Coral Gables,
Books and books,
La Peña en mí
Entre poetas hispanos,
Yo, silenciando sonidos.
Con sabor a hiel
Y con sabor a miel
Siento mi boca.
No pasa el tiempo
Ni tampoco el lugar
Me despierta la noche
Secreto del sueño
El poema escrito
Presente frente a mí
De un futuro tal vez
Editado y leído…
¡Tal vez
Alguna otra vez!
Dos poemas bilingües
Oíd al Hombre,
Es la pregunta de sí y el universo
De Dios eterno y del alma inmortal.
Poema del Hombre
(Hembra y Varón)
Soneto
Puede ser la razón de su existencia
No el viento que se lleva la ceniza,
Espíritu del hombre, su sonrisa
Superior inquietud más que la ciencia.
Todo y nada en su ser y su presencia
Con el alma en la cara dando risa,
Siendo polvo y la tierra que se pisa,
Su poema, gritando en la conciencia.
Es materia del hombre polvo y lodo
Y fórmula del agua de tal modo,
Que es un sueño inmortal haber nacido.
Poema es la ciencia siendo todo
Lo grandioso y pequeño y ya vivido,
Palpita el corazón, ¡Dios en su nido!
Haiku
Ser o no ser
Es la inquietud del hombre,
¡Dios y su nido!
Two bilingual poems
Come hear the man, immortal soul
It is a question within, wondering, about the world and God.
A Poem on Man
(Female and Male)
Sonnet
It is a wonderful thing to be alive,
Might blowing wind would carry human ashes
There is not spirit through the final trashes,
The matter of the soul is laying life.
Smiling face to science passing by
Bank broken is the soul far short in cashes,
It could not go beyond the human passes,
Come, may poetry inspiring bits that strife.
It is the thing of man being on the road
Ephemeral to be on heavy load
It almost made, from mud the final dust.
It does make sense concluding better trust
Beyond what matters science, faith the most,
¡Shall be, Lord, your poetry a secret code!
Haiku
To be or not
The restfulness of man,
Love, God, the nest!
Delicias el Edén
Soneto
La Oda universal, plena alegría
Del poema del ser en cada verso,
Creador de la Creación y el Universo
Coral en plenitud, su sinfonía.
Delicias del Edén de la armonía
En la luz de la piel del viento terso,
Galáctica la brisa sopla el cierzo
La existencia en su ritmo y melodía.
Vivo instrumento la naturaleza
Vibra el alma del hombre y sus sentidos
Paraíso y jardín de los sonidos.
Plenitud que deslumbra la belleza
Los ojos hechizando y los oídos,
¡La perfecta visión de la pureza!
Haiku
Felicidad,
Delicias del Edén
El sumo bien.
Delightful Eden
Sonnet
In the light of the wind a softly blowing
Harmonic delicacies are from Eden,
Symphonic breeze, it is a sound all trough heavens,
Rhythm and charm are galaxies fulfilling.
The Creator on the Creation is always singing
As the wind of the Spirit, perfect seven,
The infinite eternal counts divine eleven
The code of grace and eyes that beauty ever seeing.
Enjoying the Paradise and Eden of the sound
All senses vibrating instrumental nature,
Look at the sounding of human soul, come great adventure.
The very pure and best Creator and creature
Delightful fulfillment with God, all around
The intimacy is the best, ¡experience so profound!
Haiku
Joy and happiness
Delicacies from Eden,
Goodness of God.
domingo, 7 de febrero de 2010
La Epopeya del hombre hacia el Yo divino
Prologo
Entre el Prólogo y el Epílogo la Poesía es el Hombre. Somos un libro abierto a nosotros mismos si nos descubrimos y tal vez a la misma historia.
Aquí están estas páginas para quienes posiblemente compartan el hacerlo realidad con el comentario de su propia historia íntima al leerlo. Mi intensión en la epopeya del hombre hacia el Yo divino ha sido alternar la belleza de la poesía y la espiritualidad en el hombre ser humano como divino. Lo dijo Dios, soy el que soy, y en El podemos lo que debemos ser.
Prólogo
Historia de su filosofía lo efímero del tiempo que todo lo destruye, más no la eternidad. La idea de lo eterno existe en diversas y variadas interpretaciones como ideal de la inquietud y aspiración del alma humana. Aparece sintiendo necesaria la unidad de su energía, toda una alegoría, tratando de ser uno con todo el universo. La historia de la literatura y singularmente de la poesía en las culturas de mayor presencia son creadoras de obras monumentales que han marcado huellas indelebles de carácter religioso, político y de considerable dimensión espiritual. La epopeya del hombre hacia lo divino hace posible una eterna realidad.
Filosofía de esa historia la presencia real de lo divino por hacerse uno el ser humano en la intimidad del mismo Dios. Raíz el Padre eterno fuente eterna del ser, dando la vida humana en la divina, y el sentir de la vid y sus sarmientos. Analogía del cuerpo místico de Cristo, la Viña, propiedad del Eterno, su dueño que arranca, planta y reconstruye, con Cristo, en El y por El. Donde fue Troya, donde fue Jerusalén, templos destruidos, pirámides en ruinas, murallas inútiles, en vez de todo eso la epopeya de Cristo se proyecta a toda la humanidad orientada al reino de los cielos en donde se edifica la ciudad de Dios….La epopeya del hombre hacia lo divino.
Hacia el Yo Divino.
Majestad de Dios, ha hecho al Hombre agonía y éxtasis, y su alma inmortal.
Fuerza divina y transparencia de Dios que le asombra y le transforma.
La Roca viva
El hombre es una perla diluida
En agua que penetra el universo,
Y raíz que se hunde en cada verso
Agarrada hasta el fondo de la vida.
Materia en polvo de la eterna roca
Que creyendo conoce o se imagina,
Siendo su alma inmortal fuerza divina
Debe ser el aliento de su boca.
Es la noche y el día, luz y sombra
Debatiendo existir en la penumbra
Ser verdad sin error, alguien que alumbra
Transparencia de Dios, ¡Dios quien le asombra!
¡Sí existe Dios!
Raíz, el universo
En cada hombre…
Libertad
Da el merito a la virtud en lo humano y lo divino.
Le hace responsable de ser o no ser la plenitud de su destino.
La libertad de Dios se mira en el espejo del hombre.
Tal vez, también refleja su grandeza.
El tener en las manos su destino
Es más grande que todo lo que ha creado,
Libertad en acción, Dios se la ha dado
Responsable como es su ser divino.
Indicando el camino por hacer
La conciencia es la voz que no se calla,
Directriz que siguiendo nunca falla
Como fuerza absoluta del deber.
Mal elige el abismo quien resbala,
Si se eleva a la cumbre y no desliza
Decisión que hace el hombre, según pisa
Plenitud inmortal, ¡viste de gala!
¡Oh Don Creador!
La grandeza del hombre
Su libertad.
Eternidad compartida
Dios comparte su ser increado en todo lo que ha creado y en el hombre, también su intimidad.
Dios que parece escondido en sí mismo también se esconde en el alma humana.
Su presencia inefable hace primavera del invierno.
Guarida de su ser y eterno nido.
Inmenso el universo y la Creación
Sabiendo lo que el alma lleva escrito,
No le queda tan grande el infinito
Al hombre en su pequeña condición.
Palpita el corazón amor grandioso
Escondiendo en la noche su guarida,
Mira el alma del hombre, Dios anida
Por amor con su ser maravilloso.
Universo interior Dios y su mundo,
Blancura en primavera haciendo invierno
Divino otoño y esplendor fecundo
Hacia dentro del ser, ¡su ser eterno!
Eterno anida
El amor sin medida,
¡Dios que ama al hombre!
Felicidad divina
Nuestra introspección humana proyecta en eminencia sobre la introspección divina.
Somos irresistibles a la felicidad y Dios lo es, nosotros en el tiempo y El en la eternidad.
Nuestra aspiración de ser felices en Dios es eterna plenitud.
Cómo no ser feliz siendo la fuente
Sublime inspiración de la belleza
Y la misma verdad en si evidente
De la eterna bondad en su pureza.
Ser la vida de Dios de si consciente
Respondiendo al porque que le interesa,
Razón del corazón y amor presente
El eterno absoluto en su proeza.
Expresión de elocuente transparencia
La intimidad de Dios en armonía,
Perfecta voz, divina poesía,
¡Oh eminencia de luz y gran presencia!
Felicidad
Divina realidad,
Dios es feliz.
Amor increíble
La síntesis de la acción amorosa de Dios que vence el mal con el bien y la miseria humana con su incalculable largueza más allá de lo increíble, de hecho se convierte en evidencia absoluta.
Todo lo humano se llena de divino y el niño crece a través del hombre hacia el ser divino.
La plenitud del hombre viene a ser la plenitud de Dios.
A Dios se le ocurrió hacerse hombre
Precisamente por amor divino,
Lo divino humano se hizo nombre
Creíble lo increíble tal convino.
Su Espíritu en la carne resplandece
Eterno en humano hecho un niño
Que invisible hoy es visto cual parece
Cielo y tierra inundando de cariño.
Se echó a los hombros la miseria humana
Jesús, creció, murió y resucitó.
Salido de la tumba vive y mana
Gloriosa plenitud, ¡nos redimió!
Es increíble
Humano lo divino,
Y es realidad.
Providencia divina
Le sobra todo para el éxito inmediato y total pero le falta todo porque su plan es lograrlo por medio y a través del hombre. Es la misma postura de Cristo, naturalmente, en lo humano y lo divino.
Exige maravillas y el milagro,
Dios, quiere que los hombres sean sus manos.
También su corazón, nos hace hermanos
En Cristo que entregó su cuerpo magro.
Amando a todos con amor divino
Su amor requiere el corazón humano,
Justicia y paz cogiéndose la mano
Tras las huellas de Cristo en el camino.
Suficientes riquezas de la tierra
Ordena distribuir entre la gente
Poderosa su mano providente
Cuyo fruto es la paz, ¡divina guerra!
En nuestras manos,
Providencia de Dios
Su corazón.
Los Bienaventurados
Claridad transparente del criterio de Dios concreto, práctico y real, persistente y consistente con el querer y el hacer divinos. Es el mismo criterio ejemplar modelado por Cristo en la realización de su misión humana y divina. La felicidad de Dios es la del hombre y lo es su bienaventuranza.
Tuve hambre y me disteis de comer
Perfecta decisión, divino ingenio,
Venid benditos míos a mi Reino
Tuve sed y me disteis de beber.
Vinisteis a la Cárcel para verme
Sabiendo me encontraba encarcelado,
Y estuvisteis conmigo y a mi lado,
Enfermo, preocupados en quererme.
Abrid el corazón y la mirada
A abiertas puertas y sagrados velos,
¡Venid conmigo al reino de los cielos
La gloria eterna os será otorgada!
Amor eterno
Con ojos inmortales,
Miran a Dios.
El árbol de la Vida
Si la humanidad es el árbol sus hojas y su fruto alegóricamente es el hombre.
El árbol de la sabiduría da frutos exquisitos de verdad de la que se viste luminosa la existencia humana cuajada de virtud con buenas obras y un buen nombre. El nombre que Dios escribe en el libro de la vida.
La autentica dicha y el existo de la inmortalidad del Paraíso escrito eternamente en el corazón de Dios.
Soneto
Frondosa luz de otoño celestial
Crece el árbol de la sabiduría,
Un poema de amor y poesía
Dios en El, y en el alma espiritual.
Sí existe el Paraíso terrenal
Verdad de la verdad, su alegoría,
En realidad no es sólo fantasía
El árbol de la vida es inmortal.
El árbol de la Vida es infinito,
MI Esperanza, mi nombre quede escrito,
En el nombre de Dios si así lo quiere.
Es un árbol divino y lo que muere
No se muere en verdad si resucito,
¡Su cielo en mi raíz, lo llevo inscrito!
Dios es eterno
Y en la vida del árbol,
Es nuestra vida.
Luz de invierno en la playa
Un paisaje de luz y de inmensidad con la más perfecta geometría no basta al corazón humano ni al divino. La vida más bella está vacía y con apuros de frío sin la llama ardiente del amor con su calor divino incandescente en el calor humano. Al final de cuentas el amor presupone el fuego en la consecuencia de la luz como la verdad absoluta necesariamente presupone ser bondad absoluta.
Sol, cielo, mar y playa invernal
El azul transparente
Limpio y lleno de luz
En la mañana fría.
De la cumbre del cielo de fulgor azul,
Perpendicular
En línea vertical va cayendo por doquier.
Y al caer circula sobre la horizontal.
Percepción de altamar,
Luz de invierno desmalla
Sobre el mar y la playa…
El sol de fuego es frío,
Entretenido en brillar
Deslumbrante en azul
Sobre el viento y el mar.
Me ocurre preguntar, tal vez imaginar
Si se propone olvidar
Que debe calentar.
¿Por qué lo deja en el olvido?
Nunca muere el amor
Y admiro tanta luz
Pero muero de frío.
¡Divina hoguera y Sol amigo,
Caliéntame Dios mío!
Haiku
El cielo azul
Poema vertical,
En mi horizonte.
El Yo trascendencia de la muerte
Soneto
No es mi yo deterioro de esta vida,
Mi antesala es el pórtico de otoño
Peinando lindo chongo y con su moño,
Presiento retoñar de eterna vida.
Aroma de esta flor en la Florida,
Atrevidos achaques siento coño
Que aunque alegre, me temo hacerme ñoño,
La salud, musitar su despedida.
De mi yo sea existencia preferida
Penetrando el abismo y su guarida
Las alas de la fe tras la esperanza.
Sobre todo el amor y la confianza,
Dios y el alma, encuentro de añoranza
Allí en su intimidad, ¡yo en esa herida!
Semblanza suya,
Trasciende en cada hombre
El Yo de Dios.
El triunfo de la vida
Soneto
Divina compasión a mi concierna
En espera de mi alma a eterna vida,
No el terruño, la tierra prometida,
Que el destino y la gracia me discierna.
Bondad de Dios divina y sempiterna
Pueda ser que me encuentre en la Florida,
Volviendo a florecer Pascua florida
Siendo injerto de Cristo, vida eterna.
La esperanza y la fe, todo declina
Donde empieza el amor que no termina,
Vale la pena el haber nacido.
Momento de lo eterno y lo divino,
¡Sea feliz por haberle convencido!
Y ante Dios, ¡nunca ser desconocido!
Eterna vida
Presiente, la conciencia
Ante la muerte.
Divina Redención
Soneto
Grito eterno de amor Cristo que gime
Tanto amor, el que a ti te crucifica
Como a Él, que después te glorifica
Si ese grito de Cristo te redime.
Grita Dios con su grito más sublime,
Y el Santo de los santos santifica
El Cuerpo de Jesús que deifica
Vence la muerte y del sepulcro exime.
El Cuerpo de Jesús que resucita
Maravilla de amor el que haya muerto,
Todo el cielo florece en el desierto.
Tanto amor redimiéndote por cierto
Y esperanza que nunca se marchita,
En el alma inmortal, ¡es Dios quien grita!
El alma vale
Aun más que el universo,
Lo grita Dios.
La divina amistad
Soneto
Si a Dios y a tu conciencia satisfaces
Te llenará la paz de su amistad
Disfrutando su gran fidelidad,
Fiel es Dios como nadie si le places.
Serás siempre feliz si así lo haces,
La idea del bien que es bien de la verdad
Verás que te complace si complaces.
Libertad generosa verifica
Tu respuesta de amor, Dios santifica
Con momentos eternos tu existencia.
Divina plenitud en tu conciencia
No te aleja jamás de su presencia,
¡Con El, por El y en El, te glorifica!
A Dios le place
Y a Cristo le complace,
¡Lograr al hombre!
El secreto del alma
Soneto
Montaña de la luz y las estrellas
Nevado fuego de la cumbre fría,
Corazón de la tierra, estalla en ellas
Escalando sublime poesía.
Lanza amor palpitante tus centellas
A donde esconde su sabiduría
La guarida de Dios, siga sus huellas
Universo interior el alma mía.
Divina nieve el corazón de fuego
La luz viviente del eterno ego
El secreto de ser, siempre divino.
Dios se cruza y nos habla en el camino,
Cobija o quema nuestros huesos luego
Comprendiendo cual es nuestro destino…
Luz entrañable
Y secreto del alma,
Fuego divino.
El eterno presente
Soneto
Detén la primavera entre mis manos
Tersas como la luz de tus caricias,
Regalos increíbles tus albricias
Humanos son divinos, sobrehumanos.
Divinos aunque humanos son tus planos
Que exentos de maldad y sin malicias
Generosos no saben de codicias,
Abundando infinitos, soberanos.
No dejes fenecer tu amor eterno
Divina primavera floreciente,
Efímero es mi ser y tu tan tierno.
No me quiero morir contigo ausente,
Detenme en tu momento sempiterno
Eterna inmensidad, ¡oh Dios presente!
No es efímera
La experiencia de Dios,
Tan solo el hombre.
El abrazo del Padre
Soneto
Mi corazón sea puro y sea mi mente
Y en sus ojos, que mire mi inocencia
El Dios de mi niñez, yo en su presencia
Lo eterno vivo del ayer presente.
De pecado me limpie y sea inocente
Ante el juez que escudriña mi existencia,
Su blancura revista mi conciencia
Con Dios en la mirada transparente.
Venga el reino de Dios, que me aparezca,
De malicia y de culpa claro el caso
No existan ante Dios ni por acaso.
Siendo niño que a mí me pertenezca
Su caricia y me acerque a su regazo,
¡Padre eterno de Cristo, yo te abrazo!
Mirada pura
E inocente niñez,
Dios y natura.
Amistad dulce hogar
Soneto
Sé que mi alma inmortal no es de esta tierra,
Mi cuerpo sí lo es de tierra un puño
Con olor y sabor a mi terruño.
Ando en busca de paz, mi única guerra.
Encontrar la verdad la vida encierra
Y en el fondo del alma está su cuño,
Es tesoro aprender el ser que acuño
En cielo azul, la cumbre por la sierra.
A pesar que me mide cada año
Mi conciencia de ser es sin tamaño,
Amor y hogar de Dios, el infinito.
Me alumbra el corazón y no me engaño
Todo el suyo en su mano tan bonito,
¡Oh divina amistad, silencio es grito!
Tierra de Dios,
Corazón infinito
Es nuestro hogar.
Sabor a Dios
Soneto
Vive Dios que me ha dado hermosa vida
Con el fin de encontrarme con su amor,
Vivo yo que conforme a mi medida
Debo ser responsable de su honor.
Vive Dios y su gracia en mi escondida
Me descubre insinuante su esplendor,
Con espina o sin ella, encendida
Mi conciencia adivina su color.
Increíble lo siento en mí escondido
Floreciendo en su eterno amanecer,
Vive Dios que es eterno florecer.
Es creíble en mi fe el desconocido
Transparente a la vista y al oído,
Sabe a ser, ¡en mi ser todo su ser
Sabor divino
Del Ser en nuestro ser,
Es menester.
La bella cita
Soneto
Me asomo a Él y veo mi pensamiento
Y dejo de pensar, orando creo
E internamente siento que le veo
Y abrir la puerta escucho, le presiento.
El sabe que me lleno de contento
Porque es mi libertad y no soy reo
Y El es el corazón de mi deseo,
Disfruto tanto amor a fuego lento.
Este amigo increíble es infinito,
Y gozo su amistad que es exquisita,
Me delito de Dios, con su visita.
El me enseña el silencio que medito,
En quien vivo, me muero y resucito,
Dentro del alma
Un silencio infinito,
Dios que nos cita.
El tema de Dios
Soneto
Amor más grande que la fe en la cumbre
Fe termina al llegar, tal la esperanza,
Heroico amor consuma la confianza,
Inextinguible amor, Dios fuego y lumbre.
Olvidando el rescoldo su costumbre
Más allá del rescoldo y la añoranza
Sin cenizas y sin desesperanza,
Ese fuego divino que me alumbre.
Dios es la plenitud de amor eterno,
Ser del amor cuyo divino esquema
Le es absurdo mirar otro dilema.
Y por eso su ausencia más que invierno
Sin su vida y su amor sería un infierno,
¡Quien como Dios, amor…oh eterno lema!
¡Oh eterno amor!
Amor y eternidad,
Sin otro tema.
Tremenda realidad
Soneto
El poder de su ser que es invencible
La eternidad eternamente evoca,
Y hace su casa cual divina roca
Donde vive su vida incorruptible.
El hombre que es al tiempo irresistible
Conoce ser aliento de su boca,
Y a su reino, seguro le convoca
Esperanza del alma incorruptible.
Así es la realidad de nuestro sino
Bajo el sol como marca el calendario,
Confiando en el amor del ser divino.
Vida y muerte sucede de ordinario,
Superior a la fe es nuestro destino
En el ser de su ser, ¡extraordinario!
Piedra de toque
E inconmovible roca,
Amor divino.
Promoción de ser
Soneto
Si entendernos con El es lo que hicimos
Eso busca el eterno de ordinario,
Es desgracia si no lo comprendimos
Y salimos por nada al escenario.
Nos promueve, vivimos y existimos
Y ante Dios que es el ser extraordinario,
Consentir es que importa y renacimos,
Su absoluto, divino y necesario.
Se integra en su presencia el mundo entero
Cada instante del tiempo en su existencia,
Tal vez, se desintegra bajo cero.
La humana libertad, en su presencia
Se entreteja a su gracia en el sendero,
Feliz eternidad, ¡no desespero!
Se hace ordinario
Su ser extraordinario,
En nuestro ser.
Dinámica de Cristo
Soneto
Realidades lo son mis pensamientos
Del Padre celestial que me da vida,
A ustedes yo la doy, pan y comida
Soy la vid de quien crecen mis sarmientos.
Amor divino son mis sentimientos
Y en verdad la razón de mi venida,
Soy cielo y corazón, mi despedida
Les adoctrina en mis conocimientos.
Pisando donde piso, las estrellas
Son como nada al paso de mis huellas,
A donde voy, Yo espero a cada amigo.
Cumplidas mis promesas son más bellas
Siendo fiel mi Palabra, tal cual digo,
¡Yo ante el Padre, les sirvo de testigo!
¡Ser… ¡Dios y Hombre!
Ante el Padre testigo,
Perfecto amigo.
Dios es mi inspiración
Soneto
Me pregunto cómo es el ser divino
Que es eterno, sin fin, desconocido,
La verdad esencial al bien unido
Feliz en absoluto, ¿lo imagino?
Mis palabras son nada si defino
Al que es indefinible a mi sentido,
Su infinito no cabe contenido,
Ni siquiera comprendo yo mi sino.
Por el alma inmortal a Dios aspiro
Y es verdad que es el bien en que respiro,
Semejanza a su imagen, ¿ironía?
Lejano abismo toda analogía
De eterna realidad mi fantasía,
Todo puede el amor, ¡yo en Dios me inspiro!
Dios es amor,
Su eterna poesía
Mi inspiración.
Adoración celestial
Soneto
Preciosa tela de divino encaje
El cuerpo de Jesús glorificado
Con la gloria de Dios, el Hijo amado
Viste eterno y feliz ese ropaje.
Los Ángeles no tienen ningún viaje
Con el novio divino enamorado,
Disfrutando en sus bodas su bocado
Y al Cordero rindiendo vasallaje.
La Creación la hace unísono adoro
El divino Pastor, Rey de los cielos
Reúne a sus pastores en gran Coro.
Los Ángeles de Dios, rinden sin celos
El incienso sin mirra y todo el oro
Al ser divino, ¡tras de humanos velos!
En plenitud,
¡Adoración celestial…
Ni diablo ni mal!
Identidad absoluta
Soneto
Con todo cuanto existe en armonía
Sentir unido su universo entero,
Siendo la paz su enlace verdadero
Por obra del Creador y su energía.
Providente en el ser cada existencia
Sintiendo internamente a Dios el alma,
Profundidad en El, hallar la calma
Creyendo firmemente en su presencia.
Eterna intimidad para El sencilla,
Divino como existe en su destino
La absoluta verdad del ser divino,
¡Deidad su Yo y divina maravilla!
Distinto eterno
Su obra el universo,
Su Yo, ¡El mismo!
El yo efímero o eterno
Soneto
Contraste de verdad y vanidad
La experiencia del yo maravillosa,
Maravilla de Dios, es la gran cosa
Si descubro y elijo la verdad.
La vida seductora y sediciosa
En momentos se cree la eternidad,
Mintiendo disfrazada falsedad,
Vanidad no es verdad siendo engañosa.
Es absurdo que encuentre libertad
Maravilla del ser en desespero
Eligiendo hacerse prisionero.
El yo del alma y Dios, el verdadero
Inmortal se hace eterno en realidad,
¡Tal encuentro, en sí es felicidad!
No efímero más,
Eterno es el lograrlo
En el Yo eterno.
El yo necesario
Soneto
Ser en el mundo y todo cuanto existe
Dentro y fuera de mi todo en mi yo,
Siendo en mí o en sí que es sí o es no,
Dónde, cuándo el porqué mientras persiste.
La fórmula de ser en ser insiste
Cadena que conmigo no empezó,
Ni tampoco conmigo terminó,
Se viste, se desviste y se reviste.
Contingentes los yo en escenario
Siento humano en mi yo su Yo divino,
Existe y lo creí, no lo imagino.
Debe un Yo absoluto, necesario
Haciendo la cadena del destino
Ser lo eterno del ser, ¡extraordinario!
Eterno el suyo
Cada yo en su Yo,
Dios, Yo del ser.
Divina locura
Soneto
Por esencia, presencia y por potencia
Dios existe en el ser del universo,
Creador en la Creación, poema y verso
Razón e inspiración de su existencia.
Fuente eterna de ser, vida y presencia
Como un beso de paz, divino cierzo
Dios profundo en su ser, en El inverso
Es la suma bondad y la inocencia.
Vive Dios en su Hijo humanamente
Siendo el rostro divino de su mente
Y el amor que a los hombres transfigura.
El Creador existiendo en la creatura
Es la cara de Cristo eternamente,
¡Por divina razón, bella locura!
¿Dios, ser creatura?
¡Es divina razón
Tanta locura!
A Dios le place
Soneto
Ser fuente eterna al Padre pertenece
Engendrando a Jesús, nacida mente
Que es Palabra de Dios para la gente,
Honor, divina luz que resplandece.
El amor en persona así acontece
Siendo humano y divino en Dios consiente,
Hijo y Padre el eterno allí presente
Es divina verdad lo que acaece.
Esta vida perfecta que a Dios place
Ser humana y divina, le renace
De amor filial, glorioso para amarlo.
Con justos elegidos al llamarlo
Los Ángeles se juntan a adorarlo,
¡Y el cielo en plenitud a Dios complace!
Adoración
Es divino placer,
Su amor eterno.
La cuenta y su total
Soneto
Sumamos y restamos, calculamos,
Multiplicamos, luego dividimos.
Al final de cuentas nos lo repartimos,
La cuenta sale bien si nos amamos.
Libres o esclavos el total logramos.
El odio mata el alma y nos morimos
Nada sirve la vida y la perdimos,
Las cuentas, salen mal si nos odiamos.
Todo es suyo y defiende lo que es suyo
El dueño del negocio, justo y bueno
Ama el bien, repudiando el mal ajeno.
Feliz momento eterno el cielo pleno
Paz y bien es respeto sin barullo,
¡Oh amor del sumo bien, divino orgullo!
Dios amor no vende
Amor regala,
Aunque amor con amor se paga.
Instinto de Amor
Soneto
La pregunta en verdad es cosa seria,
¿A dónde vamos y porque venimos?
La respuesta en el alma la sentimos
Porque somos espíritu y materia.
Meditamos en medio de la feria
El silencio de Dios, por El vivimos
Y escuchamos mejor cuando morimos,
Derrotados del tiempo y la bacteria.
Nuestro instinto es hallar felicidad,
Lo mejor de la vida es ser felices
Y lo peor el sentirnos infelices.
¿La inventamos o existe tal verdad?
¡Oh Dios del tiempo Tu que nos bendices,
Deseamos el amor, tu eternidad!
Dios y su instinto
Amor y eternidad,
También el nuestro.
El bien ante el mal
Soneto
La vida es un milagro y gran sorpresa
En las manos de Dios providenciales,
Que orientada a sus planes celestiales
Será la plenitud de su proeza.
Somos parte de la naturaleza
Sujetos a sus leyes naturales,
Gozamos bienes padecemos males,
Vida y muerte a natura le interesa.
Es la lucha del mal su amor rotundo
Y el bien que es siempre bien, es imperfecto
Si el misterio del mal surte su efecto.
Vida y grano de Dios, muere fecundo,
Revive luego en Él lo más profundo,
Amor total al fin, ¡en Dios perfecto!
Mal, pasajero,
El bien de Dios espero…
¡Y Amor eterno!
La belleza divina
Soneto
Esplendor en el orden Dios perfecto
Que eterno el corazón feliz conquista,
Beatífica visión siempre a la vista
Del ser divino, puro, sin defecto.
La belleza en sí misma en efecto
Es causa de las artes y el artista,
Cuya fuente sublime nunca vista
Deslumbra al inspirarse aun su intelecto.
El Creador embellece la Creación
En el Hijo del hombre de manera,
Que es belleza de Dios la tierra entera.
Su hermosura es la luz por dondequiera,
Lo efímero es eterna inspiración
Y gloria en plenitud, ¡Resurrección!
Bello y divino
El esplendor más bello,
¡Y Cristo en ello!
Divino en plenitud
Soneto
Creación y el universo los miramos
Telescópico el ojo al macrocosmos,
Microscópico luego al microcosmos,
Pequeño, lo grandioso lo admiramos.
Dios y el alma hacia dentro, encontramos
Con la Fe, descubrimos lo que somos
De esperanza inmortal bellos asomos,
Amor en plenitud que imaginamos.
Es un grito infinito la conciencia,
Dios y el alma en nosotros, adivino,
Ser humano inquietud por ser divino.
Voz de Cristo en la fuerza del destino
Dios, nos llama a vivir en su presencia,
¡Eterno, compartiendo su existencia!
Amor eterno,
La plenitud de Dios
Y el Hombre pleno.
El anhelo del cielo
Soneto
Espíritu en materia es lo que somos
Viviendo en nuestro cuerpo que se acaba,
Dios y el alma inmortal profundo cava
Tras la mina, el venero y sus asomos.
Cargado de trabajo tras los lomos
El sudor de la frente el agua lava,
La oración y el amor que a Dios alaba
Hermosos, como vuelo de palomos.
El ave cuyo don es el volar,
Asombra a nuestro sueño un raudo vuelo
El tesoro del alma que es amar.
Trabajar sin descanso es gran revuelo
Y la vida nos pone a trabajar,
¡Oh eternidad de Dios, tu nido el cielo!
El ave vuela
Como el hombre que anhela,
Es su trabajo.
Realidad de nuestro ideal
Soneto
Justamente es la paz de un mundo bueno
Equilibrio de hacer y de tener,
Derecho personal, social de ser
El respeto al bien propio y al ajeno.
La tierra, el universo, el mundo lleno
Luchar y trabajar para obtener
Suministro adecuado y sin veneno
Compartiendo entre todos el poder.
Verdadera hermandad nuestro destino
Y equidad de igualdad en dignidad
Que equilibra aun lo humano en lo divino.
Responsable ante Dios la humanidad
El amor no el terror es nuestro sino,
¡No podemos errar en el camino!
Humanidad
El amor, no el terror
Es nuestro sino.
Realidad de nuestro ideal
Soneto
Justamente es la paz de un mundo bueno
Equilibrio de hacer y de tener,
Derecho personal, social de ser
El respeto al bien propio y al ajeno.
La tierra, el universo, el mundo lleno
Luchar y trabajar para obtener,
Compartiendo entre todos el poder
Suministro adecuado y sin veneno.
Verdadera hermandad nuestro destino
Y equidad de igualdad en dignidad
Que equilibra aun lo humano en lo divino.
Responsable ante Dios la humanidad
El amor no el terror es nuestro sino,
¡No podemos errar en el camino!
Humanidad
El amor, no el terror
Es nuestro sino.
Amor de la Amistad
Soneto
La Amistad del Amor rejuvenece,
Si es verdad que las flores se marchitan
Más verdad es que luego resucitan,
Resurgiendo la vida, no envejecen.
La amistad del amor nos enaltece,
Si es verdad que en el mudo alguien se irrita
Más verdad es la paz que se medita
Y se lanza a vivir sin que le pese.
La amistad del amor es rio que crece
Y corriendo hacia el mar jamás perece,
La inmensidad de amar es infinita.
La amistad del amor al cielo incita
Ni el odio ni la muerte se lo evita,
¡El amor de amistad, A Dios merece!
Haiku
Paz sin terror
Y en la amistad humana,
¡Amor divino!
Día del amor y la Amistad
Divino Siempre.
Amor como la flor
Y flor como el amor,
Amor sin interés.
La amistad del amor tiene en su boca
La pureza del beso que convoca
Con el puro interés de la amistad.
La amistad del amor
Tiene un beso infinito.
No estampa sus labios
Con engaño o desengaño
Ni en el beso del amor
Ni en el beso de la flor
Momento de un Instante de infinito, sus momentos…
Fugitivo el amor
Y el beso de la flor.
El amor, corazón de la amistad,
Grandioso, espiritual.
¡Oh inmensidad, oh raudo vuelo
Persiguiendo el amor
Y capturando el beso en su sabor
Donde eterno florece
Eterno Amor, inmortal, la bella flor!
Epílogo
Poesía de la Belleza cuya inspiración es hacer lo efímero eterno, lo mortal inmortal, lo pequeño grandioso y al hombre Dios. Haciendo lo humano divino y lo divino humano, lo temporal eterno y lo finito infinito, lo corruptible incorruptible y la epopeya de la poesía más bella que se llama Emanuel, se llama Dios con nosotros y se llama Jesucristo con su Cuerpo Místico, el Cristo pleno y total hacia su Gloria.
Belleza de la poesía es la beldad misma de Dios, su expresión inefable encarnada en el sonido de la palabra humana y divina. La analogía y la alegoría de Dios en el hombre y del hombre en Dios. Contraste de luz eterna deslumbrando las tinieblas. El triunfo victorioso, el amanecer eterno en el zenit que no tiene ocaso de todo el universo pasando del mundo de la materia a la cumbre deslumbrante del Espíritu del hombre en el Espíritu de Dios. La Poesía de la belleza y la belleza de la poesía es la transformación del ideal infinito en la gran realidad de la Epopeya del hombre y del ser Divino, belleza eterna en absoluta plenitud.
Corolario sobre el amor y la amistad.
Mensaje de amistad fraternal
Soneto
Siendo amigo de todos cual me veo
Amigos que me quieren de enemigo
No lo van a lograr, yo soy su amigo
Siendo amigo de Dios, en eso creo.
Lo bello ignora y todo mira feo
La ciega enemistad, que ante el mendigo
No descubre a Cristo ser testigo
Y luz del corazón en su deseo.
Perdón del alma y paz puesta en la mano
Compartiendo cordial el bien deseado,
Fraternal amistad, ¡celebra hermano!
Divino como humano el ser amado
Allanándolo todo a un mismo plano
Eso lo hace el amor, ¡lo más sagrado!
Amor amigo
Es divina amistad,
¡Todos amigos!
Nuestro último parecido
Soneto
Los Ángeles de Dios son inmortales
Y algunos con veneno cola y garra.
A nosotros, que somos animales,
Nuestra vida si agarran la desgarran.
Cantamos como el grillo y la cigarra
Vida y muerte el amor, nos hace iguales,
Nuestra muerte que el alma desamarra
Como a un Ángel, nos hace espirituales.
La vida simplemente tan sencilla
Viene a ser la divina maravilla,
Plenitud nuestro ser en Dios nos vemos.
Sorprendente ha de ser lo que seremos,
A pesar que la muerte nos humilla
Al final, ¡solo a Dios nos parecemos!
La vida es todo
Parecidos a Dios,
La muerte nada.
A la amistad y al amor
Soneto
Con amor nunca nada está perdido,
El sol diciendo al día hoy me consagro
Y la noche estelar siendo un milagro,
Vale la pena todo haber nacido.
Sin amor nada vale haber vivido,
Negra la noche como el cuerpo magro
Y arrancada la vida en todo el agro,
Cuando todas las cosas se hayan ido.
Certeza en plenitud de la esperanza
La muerte es sin duda una elegía,
Divina inspiración en poesía.
Y una eterna amistad en lontananza
Dios existe y persiste la confianza,
¡Nuestra oda de amor a la alegría!
Haikus de amistad
Es una oda
La elegía de morir,
¡Oh eterno Amigo!
El tiempo pasa
E instantes no perecen,
¡Dios es amigo!
Entre el Prólogo y el Epílogo la Poesía es el Hombre. Somos un libro abierto a nosotros mismos si nos descubrimos y tal vez a la misma historia.
Aquí están estas páginas para quienes posiblemente compartan el hacerlo realidad con el comentario de su propia historia íntima al leerlo. Mi intensión en la epopeya del hombre hacia el Yo divino ha sido alternar la belleza de la poesía y la espiritualidad en el hombre ser humano como divino. Lo dijo Dios, soy el que soy, y en El podemos lo que debemos ser.
Prólogo
Historia de su filosofía lo efímero del tiempo que todo lo destruye, más no la eternidad. La idea de lo eterno existe en diversas y variadas interpretaciones como ideal de la inquietud y aspiración del alma humana. Aparece sintiendo necesaria la unidad de su energía, toda una alegoría, tratando de ser uno con todo el universo. La historia de la literatura y singularmente de la poesía en las culturas de mayor presencia son creadoras de obras monumentales que han marcado huellas indelebles de carácter religioso, político y de considerable dimensión espiritual. La epopeya del hombre hacia lo divino hace posible una eterna realidad.
Filosofía de esa historia la presencia real de lo divino por hacerse uno el ser humano en la intimidad del mismo Dios. Raíz el Padre eterno fuente eterna del ser, dando la vida humana en la divina, y el sentir de la vid y sus sarmientos. Analogía del cuerpo místico de Cristo, la Viña, propiedad del Eterno, su dueño que arranca, planta y reconstruye, con Cristo, en El y por El. Donde fue Troya, donde fue Jerusalén, templos destruidos, pirámides en ruinas, murallas inútiles, en vez de todo eso la epopeya de Cristo se proyecta a toda la humanidad orientada al reino de los cielos en donde se edifica la ciudad de Dios….La epopeya del hombre hacia lo divino.
Hacia el Yo Divino.
Majestad de Dios, ha hecho al Hombre agonía y éxtasis, y su alma inmortal.
Fuerza divina y transparencia de Dios que le asombra y le transforma.
La Roca viva
El hombre es una perla diluida
En agua que penetra el universo,
Y raíz que se hunde en cada verso
Agarrada hasta el fondo de la vida.
Materia en polvo de la eterna roca
Que creyendo conoce o se imagina,
Siendo su alma inmortal fuerza divina
Debe ser el aliento de su boca.
Es la noche y el día, luz y sombra
Debatiendo existir en la penumbra
Ser verdad sin error, alguien que alumbra
Transparencia de Dios, ¡Dios quien le asombra!
¡Sí existe Dios!
Raíz, el universo
En cada hombre…
Libertad
Da el merito a la virtud en lo humano y lo divino.
Le hace responsable de ser o no ser la plenitud de su destino.
La libertad de Dios se mira en el espejo del hombre.
Tal vez, también refleja su grandeza.
El tener en las manos su destino
Es más grande que todo lo que ha creado,
Libertad en acción, Dios se la ha dado
Responsable como es su ser divino.
Indicando el camino por hacer
La conciencia es la voz que no se calla,
Directriz que siguiendo nunca falla
Como fuerza absoluta del deber.
Mal elige el abismo quien resbala,
Si se eleva a la cumbre y no desliza
Decisión que hace el hombre, según pisa
Plenitud inmortal, ¡viste de gala!
¡Oh Don Creador!
La grandeza del hombre
Su libertad.
Eternidad compartida
Dios comparte su ser increado en todo lo que ha creado y en el hombre, también su intimidad.
Dios que parece escondido en sí mismo también se esconde en el alma humana.
Su presencia inefable hace primavera del invierno.
Guarida de su ser y eterno nido.
Inmenso el universo y la Creación
Sabiendo lo que el alma lleva escrito,
No le queda tan grande el infinito
Al hombre en su pequeña condición.
Palpita el corazón amor grandioso
Escondiendo en la noche su guarida,
Mira el alma del hombre, Dios anida
Por amor con su ser maravilloso.
Universo interior Dios y su mundo,
Blancura en primavera haciendo invierno
Divino otoño y esplendor fecundo
Hacia dentro del ser, ¡su ser eterno!
Eterno anida
El amor sin medida,
¡Dios que ama al hombre!
Felicidad divina
Nuestra introspección humana proyecta en eminencia sobre la introspección divina.
Somos irresistibles a la felicidad y Dios lo es, nosotros en el tiempo y El en la eternidad.
Nuestra aspiración de ser felices en Dios es eterna plenitud.
Cómo no ser feliz siendo la fuente
Sublime inspiración de la belleza
Y la misma verdad en si evidente
De la eterna bondad en su pureza.
Ser la vida de Dios de si consciente
Respondiendo al porque que le interesa,
Razón del corazón y amor presente
El eterno absoluto en su proeza.
Expresión de elocuente transparencia
La intimidad de Dios en armonía,
Perfecta voz, divina poesía,
¡Oh eminencia de luz y gran presencia!
Felicidad
Divina realidad,
Dios es feliz.
Amor increíble
La síntesis de la acción amorosa de Dios que vence el mal con el bien y la miseria humana con su incalculable largueza más allá de lo increíble, de hecho se convierte en evidencia absoluta.
Todo lo humano se llena de divino y el niño crece a través del hombre hacia el ser divino.
La plenitud del hombre viene a ser la plenitud de Dios.
A Dios se le ocurrió hacerse hombre
Precisamente por amor divino,
Lo divino humano se hizo nombre
Creíble lo increíble tal convino.
Su Espíritu en la carne resplandece
Eterno en humano hecho un niño
Que invisible hoy es visto cual parece
Cielo y tierra inundando de cariño.
Se echó a los hombros la miseria humana
Jesús, creció, murió y resucitó.
Salido de la tumba vive y mana
Gloriosa plenitud, ¡nos redimió!
Es increíble
Humano lo divino,
Y es realidad.
Providencia divina
Le sobra todo para el éxito inmediato y total pero le falta todo porque su plan es lograrlo por medio y a través del hombre. Es la misma postura de Cristo, naturalmente, en lo humano y lo divino.
Exige maravillas y el milagro,
Dios, quiere que los hombres sean sus manos.
También su corazón, nos hace hermanos
En Cristo que entregó su cuerpo magro.
Amando a todos con amor divino
Su amor requiere el corazón humano,
Justicia y paz cogiéndose la mano
Tras las huellas de Cristo en el camino.
Suficientes riquezas de la tierra
Ordena distribuir entre la gente
Poderosa su mano providente
Cuyo fruto es la paz, ¡divina guerra!
En nuestras manos,
Providencia de Dios
Su corazón.
Los Bienaventurados
Claridad transparente del criterio de Dios concreto, práctico y real, persistente y consistente con el querer y el hacer divinos. Es el mismo criterio ejemplar modelado por Cristo en la realización de su misión humana y divina. La felicidad de Dios es la del hombre y lo es su bienaventuranza.
Tuve hambre y me disteis de comer
Perfecta decisión, divino ingenio,
Venid benditos míos a mi Reino
Tuve sed y me disteis de beber.
Vinisteis a la Cárcel para verme
Sabiendo me encontraba encarcelado,
Y estuvisteis conmigo y a mi lado,
Enfermo, preocupados en quererme.
Abrid el corazón y la mirada
A abiertas puertas y sagrados velos,
¡Venid conmigo al reino de los cielos
La gloria eterna os será otorgada!
Amor eterno
Con ojos inmortales,
Miran a Dios.
El árbol de la Vida
Si la humanidad es el árbol sus hojas y su fruto alegóricamente es el hombre.
El árbol de la sabiduría da frutos exquisitos de verdad de la que se viste luminosa la existencia humana cuajada de virtud con buenas obras y un buen nombre. El nombre que Dios escribe en el libro de la vida.
La autentica dicha y el existo de la inmortalidad del Paraíso escrito eternamente en el corazón de Dios.
Soneto
Frondosa luz de otoño celestial
Crece el árbol de la sabiduría,
Un poema de amor y poesía
Dios en El, y en el alma espiritual.
Sí existe el Paraíso terrenal
Verdad de la verdad, su alegoría,
En realidad no es sólo fantasía
El árbol de la vida es inmortal.
El árbol de la Vida es infinito,
MI Esperanza, mi nombre quede escrito,
En el nombre de Dios si así lo quiere.
Es un árbol divino y lo que muere
No se muere en verdad si resucito,
¡Su cielo en mi raíz, lo llevo inscrito!
Dios es eterno
Y en la vida del árbol,
Es nuestra vida.
Luz de invierno en la playa
Un paisaje de luz y de inmensidad con la más perfecta geometría no basta al corazón humano ni al divino. La vida más bella está vacía y con apuros de frío sin la llama ardiente del amor con su calor divino incandescente en el calor humano. Al final de cuentas el amor presupone el fuego en la consecuencia de la luz como la verdad absoluta necesariamente presupone ser bondad absoluta.
Sol, cielo, mar y playa invernal
El azul transparente
Limpio y lleno de luz
En la mañana fría.
De la cumbre del cielo de fulgor azul,
Perpendicular
En línea vertical va cayendo por doquier.
Y al caer circula sobre la horizontal.
Percepción de altamar,
Luz de invierno desmalla
Sobre el mar y la playa…
El sol de fuego es frío,
Entretenido en brillar
Deslumbrante en azul
Sobre el viento y el mar.
Me ocurre preguntar, tal vez imaginar
Si se propone olvidar
Que debe calentar.
¿Por qué lo deja en el olvido?
Nunca muere el amor
Y admiro tanta luz
Pero muero de frío.
¡Divina hoguera y Sol amigo,
Caliéntame Dios mío!
Haiku
El cielo azul
Poema vertical,
En mi horizonte.
El Yo trascendencia de la muerte
Soneto
No es mi yo deterioro de esta vida,
Mi antesala es el pórtico de otoño
Peinando lindo chongo y con su moño,
Presiento retoñar de eterna vida.
Aroma de esta flor en la Florida,
Atrevidos achaques siento coño
Que aunque alegre, me temo hacerme ñoño,
La salud, musitar su despedida.
De mi yo sea existencia preferida
Penetrando el abismo y su guarida
Las alas de la fe tras la esperanza.
Sobre todo el amor y la confianza,
Dios y el alma, encuentro de añoranza
Allí en su intimidad, ¡yo en esa herida!
Semblanza suya,
Trasciende en cada hombre
El Yo de Dios.
El triunfo de la vida
Soneto
Divina compasión a mi concierna
En espera de mi alma a eterna vida,
No el terruño, la tierra prometida,
Que el destino y la gracia me discierna.
Bondad de Dios divina y sempiterna
Pueda ser que me encuentre en la Florida,
Volviendo a florecer Pascua florida
Siendo injerto de Cristo, vida eterna.
La esperanza y la fe, todo declina
Donde empieza el amor que no termina,
Vale la pena el haber nacido.
Momento de lo eterno y lo divino,
¡Sea feliz por haberle convencido!
Y ante Dios, ¡nunca ser desconocido!
Eterna vida
Presiente, la conciencia
Ante la muerte.
Divina Redención
Soneto
Grito eterno de amor Cristo que gime
Tanto amor, el que a ti te crucifica
Como a Él, que después te glorifica
Si ese grito de Cristo te redime.
Grita Dios con su grito más sublime,
Y el Santo de los santos santifica
El Cuerpo de Jesús que deifica
Vence la muerte y del sepulcro exime.
El Cuerpo de Jesús que resucita
Maravilla de amor el que haya muerto,
Todo el cielo florece en el desierto.
Tanto amor redimiéndote por cierto
Y esperanza que nunca se marchita,
En el alma inmortal, ¡es Dios quien grita!
El alma vale
Aun más que el universo,
Lo grita Dios.
La divina amistad
Soneto
Si a Dios y a tu conciencia satisfaces
Te llenará la paz de su amistad
Disfrutando su gran fidelidad,
Fiel es Dios como nadie si le places.
Serás siempre feliz si así lo haces,
La idea del bien que es bien de la verdad
Verás que te complace si complaces.
Libertad generosa verifica
Tu respuesta de amor, Dios santifica
Con momentos eternos tu existencia.
Divina plenitud en tu conciencia
No te aleja jamás de su presencia,
¡Con El, por El y en El, te glorifica!
A Dios le place
Y a Cristo le complace,
¡Lograr al hombre!
El secreto del alma
Soneto
Montaña de la luz y las estrellas
Nevado fuego de la cumbre fría,
Corazón de la tierra, estalla en ellas
Escalando sublime poesía.
Lanza amor palpitante tus centellas
A donde esconde su sabiduría
La guarida de Dios, siga sus huellas
Universo interior el alma mía.
Divina nieve el corazón de fuego
La luz viviente del eterno ego
El secreto de ser, siempre divino.
Dios se cruza y nos habla en el camino,
Cobija o quema nuestros huesos luego
Comprendiendo cual es nuestro destino…
Luz entrañable
Y secreto del alma,
Fuego divino.
El eterno presente
Soneto
Detén la primavera entre mis manos
Tersas como la luz de tus caricias,
Regalos increíbles tus albricias
Humanos son divinos, sobrehumanos.
Divinos aunque humanos son tus planos
Que exentos de maldad y sin malicias
Generosos no saben de codicias,
Abundando infinitos, soberanos.
No dejes fenecer tu amor eterno
Divina primavera floreciente,
Efímero es mi ser y tu tan tierno.
No me quiero morir contigo ausente,
Detenme en tu momento sempiterno
Eterna inmensidad, ¡oh Dios presente!
No es efímera
La experiencia de Dios,
Tan solo el hombre.
El abrazo del Padre
Soneto
Mi corazón sea puro y sea mi mente
Y en sus ojos, que mire mi inocencia
El Dios de mi niñez, yo en su presencia
Lo eterno vivo del ayer presente.
De pecado me limpie y sea inocente
Ante el juez que escudriña mi existencia,
Su blancura revista mi conciencia
Con Dios en la mirada transparente.
Venga el reino de Dios, que me aparezca,
De malicia y de culpa claro el caso
No existan ante Dios ni por acaso.
Siendo niño que a mí me pertenezca
Su caricia y me acerque a su regazo,
¡Padre eterno de Cristo, yo te abrazo!
Mirada pura
E inocente niñez,
Dios y natura.
Amistad dulce hogar
Soneto
Sé que mi alma inmortal no es de esta tierra,
Mi cuerpo sí lo es de tierra un puño
Con olor y sabor a mi terruño.
Ando en busca de paz, mi única guerra.
Encontrar la verdad la vida encierra
Y en el fondo del alma está su cuño,
Es tesoro aprender el ser que acuño
En cielo azul, la cumbre por la sierra.
A pesar que me mide cada año
Mi conciencia de ser es sin tamaño,
Amor y hogar de Dios, el infinito.
Me alumbra el corazón y no me engaño
Todo el suyo en su mano tan bonito,
¡Oh divina amistad, silencio es grito!
Tierra de Dios,
Corazón infinito
Es nuestro hogar.
Sabor a Dios
Soneto
Vive Dios que me ha dado hermosa vida
Con el fin de encontrarme con su amor,
Vivo yo que conforme a mi medida
Debo ser responsable de su honor.
Vive Dios y su gracia en mi escondida
Me descubre insinuante su esplendor,
Con espina o sin ella, encendida
Mi conciencia adivina su color.
Increíble lo siento en mí escondido
Floreciendo en su eterno amanecer,
Vive Dios que es eterno florecer.
Es creíble en mi fe el desconocido
Transparente a la vista y al oído,
Sabe a ser, ¡en mi ser todo su ser
Sabor divino
Del Ser en nuestro ser,
Es menester.
La bella cita
Soneto
Me asomo a Él y veo mi pensamiento
Y dejo de pensar, orando creo
E internamente siento que le veo
Y abrir la puerta escucho, le presiento.
El sabe que me lleno de contento
Porque es mi libertad y no soy reo
Y El es el corazón de mi deseo,
Disfruto tanto amor a fuego lento.
Este amigo increíble es infinito,
Y gozo su amistad que es exquisita,
Me delito de Dios, con su visita.
El me enseña el silencio que medito,
En quien vivo, me muero y resucito,
Dentro del alma
Un silencio infinito,
Dios que nos cita.
El tema de Dios
Soneto
Amor más grande que la fe en la cumbre
Fe termina al llegar, tal la esperanza,
Heroico amor consuma la confianza,
Inextinguible amor, Dios fuego y lumbre.
Olvidando el rescoldo su costumbre
Más allá del rescoldo y la añoranza
Sin cenizas y sin desesperanza,
Ese fuego divino que me alumbre.
Dios es la plenitud de amor eterno,
Ser del amor cuyo divino esquema
Le es absurdo mirar otro dilema.
Y por eso su ausencia más que invierno
Sin su vida y su amor sería un infierno,
¡Quien como Dios, amor…oh eterno lema!
¡Oh eterno amor!
Amor y eternidad,
Sin otro tema.
Tremenda realidad
Soneto
El poder de su ser que es invencible
La eternidad eternamente evoca,
Y hace su casa cual divina roca
Donde vive su vida incorruptible.
El hombre que es al tiempo irresistible
Conoce ser aliento de su boca,
Y a su reino, seguro le convoca
Esperanza del alma incorruptible.
Así es la realidad de nuestro sino
Bajo el sol como marca el calendario,
Confiando en el amor del ser divino.
Vida y muerte sucede de ordinario,
Superior a la fe es nuestro destino
En el ser de su ser, ¡extraordinario!
Piedra de toque
E inconmovible roca,
Amor divino.
Promoción de ser
Soneto
Si entendernos con El es lo que hicimos
Eso busca el eterno de ordinario,
Es desgracia si no lo comprendimos
Y salimos por nada al escenario.
Nos promueve, vivimos y existimos
Y ante Dios que es el ser extraordinario,
Consentir es que importa y renacimos,
Su absoluto, divino y necesario.
Se integra en su presencia el mundo entero
Cada instante del tiempo en su existencia,
Tal vez, se desintegra bajo cero.
La humana libertad, en su presencia
Se entreteja a su gracia en el sendero,
Feliz eternidad, ¡no desespero!
Se hace ordinario
Su ser extraordinario,
En nuestro ser.
Dinámica de Cristo
Soneto
Realidades lo son mis pensamientos
Del Padre celestial que me da vida,
A ustedes yo la doy, pan y comida
Soy la vid de quien crecen mis sarmientos.
Amor divino son mis sentimientos
Y en verdad la razón de mi venida,
Soy cielo y corazón, mi despedida
Les adoctrina en mis conocimientos.
Pisando donde piso, las estrellas
Son como nada al paso de mis huellas,
A donde voy, Yo espero a cada amigo.
Cumplidas mis promesas son más bellas
Siendo fiel mi Palabra, tal cual digo,
¡Yo ante el Padre, les sirvo de testigo!
¡Ser… ¡Dios y Hombre!
Ante el Padre testigo,
Perfecto amigo.
Dios es mi inspiración
Soneto
Me pregunto cómo es el ser divino
Que es eterno, sin fin, desconocido,
La verdad esencial al bien unido
Feliz en absoluto, ¿lo imagino?
Mis palabras son nada si defino
Al que es indefinible a mi sentido,
Su infinito no cabe contenido,
Ni siquiera comprendo yo mi sino.
Por el alma inmortal a Dios aspiro
Y es verdad que es el bien en que respiro,
Semejanza a su imagen, ¿ironía?
Lejano abismo toda analogía
De eterna realidad mi fantasía,
Todo puede el amor, ¡yo en Dios me inspiro!
Dios es amor,
Su eterna poesía
Mi inspiración.
Adoración celestial
Soneto
Preciosa tela de divino encaje
El cuerpo de Jesús glorificado
Con la gloria de Dios, el Hijo amado
Viste eterno y feliz ese ropaje.
Los Ángeles no tienen ningún viaje
Con el novio divino enamorado,
Disfrutando en sus bodas su bocado
Y al Cordero rindiendo vasallaje.
La Creación la hace unísono adoro
El divino Pastor, Rey de los cielos
Reúne a sus pastores en gran Coro.
Los Ángeles de Dios, rinden sin celos
El incienso sin mirra y todo el oro
Al ser divino, ¡tras de humanos velos!
En plenitud,
¡Adoración celestial…
Ni diablo ni mal!
Identidad absoluta
Soneto
Con todo cuanto existe en armonía
Sentir unido su universo entero,
Siendo la paz su enlace verdadero
Por obra del Creador y su energía.
Providente en el ser cada existencia
Sintiendo internamente a Dios el alma,
Profundidad en El, hallar la calma
Creyendo firmemente en su presencia.
Eterna intimidad para El sencilla,
Divino como existe en su destino
La absoluta verdad del ser divino,
¡Deidad su Yo y divina maravilla!
Distinto eterno
Su obra el universo,
Su Yo, ¡El mismo!
El yo efímero o eterno
Soneto
Contraste de verdad y vanidad
La experiencia del yo maravillosa,
Maravilla de Dios, es la gran cosa
Si descubro y elijo la verdad.
La vida seductora y sediciosa
En momentos se cree la eternidad,
Mintiendo disfrazada falsedad,
Vanidad no es verdad siendo engañosa.
Es absurdo que encuentre libertad
Maravilla del ser en desespero
Eligiendo hacerse prisionero.
El yo del alma y Dios, el verdadero
Inmortal se hace eterno en realidad,
¡Tal encuentro, en sí es felicidad!
No efímero más,
Eterno es el lograrlo
En el Yo eterno.
El yo necesario
Soneto
Ser en el mundo y todo cuanto existe
Dentro y fuera de mi todo en mi yo,
Siendo en mí o en sí que es sí o es no,
Dónde, cuándo el porqué mientras persiste.
La fórmula de ser en ser insiste
Cadena que conmigo no empezó,
Ni tampoco conmigo terminó,
Se viste, se desviste y se reviste.
Contingentes los yo en escenario
Siento humano en mi yo su Yo divino,
Existe y lo creí, no lo imagino.
Debe un Yo absoluto, necesario
Haciendo la cadena del destino
Ser lo eterno del ser, ¡extraordinario!
Eterno el suyo
Cada yo en su Yo,
Dios, Yo del ser.
Divina locura
Soneto
Por esencia, presencia y por potencia
Dios existe en el ser del universo,
Creador en la Creación, poema y verso
Razón e inspiración de su existencia.
Fuente eterna de ser, vida y presencia
Como un beso de paz, divino cierzo
Dios profundo en su ser, en El inverso
Es la suma bondad y la inocencia.
Vive Dios en su Hijo humanamente
Siendo el rostro divino de su mente
Y el amor que a los hombres transfigura.
El Creador existiendo en la creatura
Es la cara de Cristo eternamente,
¡Por divina razón, bella locura!
¿Dios, ser creatura?
¡Es divina razón
Tanta locura!
A Dios le place
Soneto
Ser fuente eterna al Padre pertenece
Engendrando a Jesús, nacida mente
Que es Palabra de Dios para la gente,
Honor, divina luz que resplandece.
El amor en persona así acontece
Siendo humano y divino en Dios consiente,
Hijo y Padre el eterno allí presente
Es divina verdad lo que acaece.
Esta vida perfecta que a Dios place
Ser humana y divina, le renace
De amor filial, glorioso para amarlo.
Con justos elegidos al llamarlo
Los Ángeles se juntan a adorarlo,
¡Y el cielo en plenitud a Dios complace!
Adoración
Es divino placer,
Su amor eterno.
La cuenta y su total
Soneto
Sumamos y restamos, calculamos,
Multiplicamos, luego dividimos.
Al final de cuentas nos lo repartimos,
La cuenta sale bien si nos amamos.
Libres o esclavos el total logramos.
El odio mata el alma y nos morimos
Nada sirve la vida y la perdimos,
Las cuentas, salen mal si nos odiamos.
Todo es suyo y defiende lo que es suyo
El dueño del negocio, justo y bueno
Ama el bien, repudiando el mal ajeno.
Feliz momento eterno el cielo pleno
Paz y bien es respeto sin barullo,
¡Oh amor del sumo bien, divino orgullo!
Dios amor no vende
Amor regala,
Aunque amor con amor se paga.
Instinto de Amor
Soneto
La pregunta en verdad es cosa seria,
¿A dónde vamos y porque venimos?
La respuesta en el alma la sentimos
Porque somos espíritu y materia.
Meditamos en medio de la feria
El silencio de Dios, por El vivimos
Y escuchamos mejor cuando morimos,
Derrotados del tiempo y la bacteria.
Nuestro instinto es hallar felicidad,
Lo mejor de la vida es ser felices
Y lo peor el sentirnos infelices.
¿La inventamos o existe tal verdad?
¡Oh Dios del tiempo Tu que nos bendices,
Deseamos el amor, tu eternidad!
Dios y su instinto
Amor y eternidad,
También el nuestro.
El bien ante el mal
Soneto
La vida es un milagro y gran sorpresa
En las manos de Dios providenciales,
Que orientada a sus planes celestiales
Será la plenitud de su proeza.
Somos parte de la naturaleza
Sujetos a sus leyes naturales,
Gozamos bienes padecemos males,
Vida y muerte a natura le interesa.
Es la lucha del mal su amor rotundo
Y el bien que es siempre bien, es imperfecto
Si el misterio del mal surte su efecto.
Vida y grano de Dios, muere fecundo,
Revive luego en Él lo más profundo,
Amor total al fin, ¡en Dios perfecto!
Mal, pasajero,
El bien de Dios espero…
¡Y Amor eterno!
La belleza divina
Soneto
Esplendor en el orden Dios perfecto
Que eterno el corazón feliz conquista,
Beatífica visión siempre a la vista
Del ser divino, puro, sin defecto.
La belleza en sí misma en efecto
Es causa de las artes y el artista,
Cuya fuente sublime nunca vista
Deslumbra al inspirarse aun su intelecto.
El Creador embellece la Creación
En el Hijo del hombre de manera,
Que es belleza de Dios la tierra entera.
Su hermosura es la luz por dondequiera,
Lo efímero es eterna inspiración
Y gloria en plenitud, ¡Resurrección!
Bello y divino
El esplendor más bello,
¡Y Cristo en ello!
Divino en plenitud
Soneto
Creación y el universo los miramos
Telescópico el ojo al macrocosmos,
Microscópico luego al microcosmos,
Pequeño, lo grandioso lo admiramos.
Dios y el alma hacia dentro, encontramos
Con la Fe, descubrimos lo que somos
De esperanza inmortal bellos asomos,
Amor en plenitud que imaginamos.
Es un grito infinito la conciencia,
Dios y el alma en nosotros, adivino,
Ser humano inquietud por ser divino.
Voz de Cristo en la fuerza del destino
Dios, nos llama a vivir en su presencia,
¡Eterno, compartiendo su existencia!
Amor eterno,
La plenitud de Dios
Y el Hombre pleno.
El anhelo del cielo
Soneto
Espíritu en materia es lo que somos
Viviendo en nuestro cuerpo que se acaba,
Dios y el alma inmortal profundo cava
Tras la mina, el venero y sus asomos.
Cargado de trabajo tras los lomos
El sudor de la frente el agua lava,
La oración y el amor que a Dios alaba
Hermosos, como vuelo de palomos.
El ave cuyo don es el volar,
Asombra a nuestro sueño un raudo vuelo
El tesoro del alma que es amar.
Trabajar sin descanso es gran revuelo
Y la vida nos pone a trabajar,
¡Oh eternidad de Dios, tu nido el cielo!
El ave vuela
Como el hombre que anhela,
Es su trabajo.
Realidad de nuestro ideal
Soneto
Justamente es la paz de un mundo bueno
Equilibrio de hacer y de tener,
Derecho personal, social de ser
El respeto al bien propio y al ajeno.
La tierra, el universo, el mundo lleno
Luchar y trabajar para obtener
Suministro adecuado y sin veneno
Compartiendo entre todos el poder.
Verdadera hermandad nuestro destino
Y equidad de igualdad en dignidad
Que equilibra aun lo humano en lo divino.
Responsable ante Dios la humanidad
El amor no el terror es nuestro sino,
¡No podemos errar en el camino!
Humanidad
El amor, no el terror
Es nuestro sino.
Realidad de nuestro ideal
Soneto
Justamente es la paz de un mundo bueno
Equilibrio de hacer y de tener,
Derecho personal, social de ser
El respeto al bien propio y al ajeno.
La tierra, el universo, el mundo lleno
Luchar y trabajar para obtener,
Compartiendo entre todos el poder
Suministro adecuado y sin veneno.
Verdadera hermandad nuestro destino
Y equidad de igualdad en dignidad
Que equilibra aun lo humano en lo divino.
Responsable ante Dios la humanidad
El amor no el terror es nuestro sino,
¡No podemos errar en el camino!
Humanidad
El amor, no el terror
Es nuestro sino.
Amor de la Amistad
Soneto
La Amistad del Amor rejuvenece,
Si es verdad que las flores se marchitan
Más verdad es que luego resucitan,
Resurgiendo la vida, no envejecen.
La amistad del amor nos enaltece,
Si es verdad que en el mudo alguien se irrita
Más verdad es la paz que se medita
Y se lanza a vivir sin que le pese.
La amistad del amor es rio que crece
Y corriendo hacia el mar jamás perece,
La inmensidad de amar es infinita.
La amistad del amor al cielo incita
Ni el odio ni la muerte se lo evita,
¡El amor de amistad, A Dios merece!
Haiku
Paz sin terror
Y en la amistad humana,
¡Amor divino!
Día del amor y la Amistad
Divino Siempre.
Amor como la flor
Y flor como el amor,
Amor sin interés.
La amistad del amor tiene en su boca
La pureza del beso que convoca
Con el puro interés de la amistad.
La amistad del amor
Tiene un beso infinito.
No estampa sus labios
Con engaño o desengaño
Ni en el beso del amor
Ni en el beso de la flor
Momento de un Instante de infinito, sus momentos…
Fugitivo el amor
Y el beso de la flor.
El amor, corazón de la amistad,
Grandioso, espiritual.
¡Oh inmensidad, oh raudo vuelo
Persiguiendo el amor
Y capturando el beso en su sabor
Donde eterno florece
Eterno Amor, inmortal, la bella flor!
Epílogo
Poesía de la Belleza cuya inspiración es hacer lo efímero eterno, lo mortal inmortal, lo pequeño grandioso y al hombre Dios. Haciendo lo humano divino y lo divino humano, lo temporal eterno y lo finito infinito, lo corruptible incorruptible y la epopeya de la poesía más bella que se llama Emanuel, se llama Dios con nosotros y se llama Jesucristo con su Cuerpo Místico, el Cristo pleno y total hacia su Gloria.
Belleza de la poesía es la beldad misma de Dios, su expresión inefable encarnada en el sonido de la palabra humana y divina. La analogía y la alegoría de Dios en el hombre y del hombre en Dios. Contraste de luz eterna deslumbrando las tinieblas. El triunfo victorioso, el amanecer eterno en el zenit que no tiene ocaso de todo el universo pasando del mundo de la materia a la cumbre deslumbrante del Espíritu del hombre en el Espíritu de Dios. La Poesía de la belleza y la belleza de la poesía es la transformación del ideal infinito en la gran realidad de la Epopeya del hombre y del ser Divino, belleza eterna en absoluta plenitud.
Corolario sobre el amor y la amistad.
Mensaje de amistad fraternal
Soneto
Siendo amigo de todos cual me veo
Amigos que me quieren de enemigo
No lo van a lograr, yo soy su amigo
Siendo amigo de Dios, en eso creo.
Lo bello ignora y todo mira feo
La ciega enemistad, que ante el mendigo
No descubre a Cristo ser testigo
Y luz del corazón en su deseo.
Perdón del alma y paz puesta en la mano
Compartiendo cordial el bien deseado,
Fraternal amistad, ¡celebra hermano!
Divino como humano el ser amado
Allanándolo todo a un mismo plano
Eso lo hace el amor, ¡lo más sagrado!
Amor amigo
Es divina amistad,
¡Todos amigos!
Nuestro último parecido
Soneto
Los Ángeles de Dios son inmortales
Y algunos con veneno cola y garra.
A nosotros, que somos animales,
Nuestra vida si agarran la desgarran.
Cantamos como el grillo y la cigarra
Vida y muerte el amor, nos hace iguales,
Nuestra muerte que el alma desamarra
Como a un Ángel, nos hace espirituales.
La vida simplemente tan sencilla
Viene a ser la divina maravilla,
Plenitud nuestro ser en Dios nos vemos.
Sorprendente ha de ser lo que seremos,
A pesar que la muerte nos humilla
Al final, ¡solo a Dios nos parecemos!
La vida es todo
Parecidos a Dios,
La muerte nada.
A la amistad y al amor
Soneto
Con amor nunca nada está perdido,
El sol diciendo al día hoy me consagro
Y la noche estelar siendo un milagro,
Vale la pena todo haber nacido.
Sin amor nada vale haber vivido,
Negra la noche como el cuerpo magro
Y arrancada la vida en todo el agro,
Cuando todas las cosas se hayan ido.
Certeza en plenitud de la esperanza
La muerte es sin duda una elegía,
Divina inspiración en poesía.
Y una eterna amistad en lontananza
Dios existe y persiste la confianza,
¡Nuestra oda de amor a la alegría!
Haikus de amistad
Es una oda
La elegía de morir,
¡Oh eterno Amigo!
El tiempo pasa
E instantes no perecen,
¡Dios es amigo!
domingo, 29 de noviembre de 2009
Tripode y Navidad del 2009
Espiritualidad Navideña En Poesía
La belleza de la Navidad es indiscutible como fuente de inspiración en todas sus dimensiones humanas y divinas. En nuestro mundo de hoy corre el riesgo de desvirtuarse no solo en su mensaje sino tambien en su manifestasión autentica y artística de lo que esencial y exisistencialmente debe ser.No es justo celebrar tan grandioso acontecimiento enfatizando este evento singular como ocasión de interes comercial. La poesía y la espiritualidad son un abrazo de presencia vigorosa para celebrar.
Haiku navideño
Es Nochebuena
De estrellas, ¡Dios, rocío
De Navidad!
Un salmo de acción de gracias
Preludio de Navidad
Si aun morir es vivir, poder eterno
Mi destino eres Tú, ¡Dios sempiterno!
Inmenso el universo y tan pequeño
Porque el hombre es divino y es tu empeño.
Ven perfecta salud si estoy enfermo
Tú me puedes sanar, ven cuando duermo.
Siempre encuentre tu luz que es verdadera
Si la apagas, me miro en mi ceguera.
Cada mancha que existe en mi conciencia,
Me lava, transparente tu inocencia.
Si en el alma me visto de pobreza
Sé que entonces me llenas de riqueza.
Humilde y reverente en tu presencia
Me llena tu energía, tu existencia.
Presiento estar dentro de ti en tu templo,
Con pureza de fe, creo y te contemplo.
Te agradezco mi ser, ser sempiterno,
Divina saciedad, ¡oh Dios eterno!
En esta Navidad
Soneto
En esta Navidad nace a vivir
El Niño Dios que quiere un mundo bueno,
Y por eso en la cruz debe morir
Y al Demonio decirle serle ajeno.
El Niño Dios sonriente en su terreno
En esta Navidad quiere reír,
Luz y gracia en su pleno el mundo lleno
Sabe bien lo que tiene que sufrir.
El Niño Dios que nace de María
En esta Navidad nos da la vida,
Toda el alma inmortal y redimida.
El Niño Dios a todos nos convida
Y desborda en su paz nuestra alegría,
En esta Navidad, ¡eterno día!
Dios promesa de paz
Soneto
Silencio de la noche, Dios ha hablado
Cayendo en el pesebre las estrellas,
La Virgen y Jesús con todas ellas
Esta noche de paz y amor callado.
Viene al mundo que ve desesperado…
Pertinaz y empeñado en sus querellas
Amenaza entre rayos y centellas,
Ve que ignora la paz, sigue obstinado.
Dios que nace en Belén es increíble,
Infantil, su misión es imposible,
Todo puede el amor como veremos.
Dios visible, la paz del invisible,
Su palabra en silencio la entendemos
Si elegidos al reino nos sabemos,
Alegría del silencio
Soneto
El silencio elocuente y poderoso
Como barco divino en ti encalla,
Es Dios mismo diciendo lo que calla
Si lo escuchas, lo ves maravilloso.
El silencio es un sueño venturoso
Como esplendido sol que en ti estalla,
O es la noche infinita que desmalla
En tu piel y en tu ser esplendoroso.
El silencio que temes si te hiere,
Doble filo de espada te serena
Y te logra curar porque te quiere.
El silencio es Dios mismo que no muere,
Te acaricia y alegra el alma buena
Y te colma de paz, de gracia llena.
La inspiración
Soneto
Inspirada en su voz naturaleza
Sol y lluvia que a todos pertenece
Y en los campos del mundo reverdece,
Un poema es creación de la belleza.
Es suprema verdad de tal proeza
Ser poeta, los ojos se merece
Flor al viento la estrella que florece,
Superior a la fama y la riqueza.
Un poema es de todo el universo
Y todo el universo es un poema.
El silencio es de todos, todo un verso.
Fuego y luz en el alma, no nos quema
Callada inspiración, silencio terso
Con su lengua en la piel, ¡la voz suprema!
Belleza elocuente
Poetas y amantes de la poesía,
Nuestro vacío de nostalgia
Es la esperanza de nuestra plenitud
Soneto
Montaña de silencio es elegía
No el escombro de ruinas que enmohece,
Nostalgia de soneto que padece
Se convierte en oda de alegría.
Montaña de silencio el alma mía
Allí en mi intimidad rejuvenece
Que el arte de vivir jamás perece,
La belleza es divina poesía.
Montañas de silencio contundente
Siempre me habla de ti como un secreto,
El silencio es eterno y elocuente.
Montañas de silencio transparente
La oda y la elegía que respeto,
¡Silueta dibujada en un soneto!
Dios nuestra oración
Soneto
Cuando hablamos con Dios no imaginamos,
La gracia en oración, le hace presente
En el alma sin duda del creyente,
Si espíritu de fe lo profesamos.
Nos visita en verdad, si le llamamos
Palpita su presencia allí consciente,
El se allega a nosotros providente,
Es su vida interior lo que buscamos.
Lo que es vana ilusión se va del pozo
Contemplando al Todopoderoso,
Es éxtasis de amor aun la agonía.
Debe ser nuestra dicha su armonía,
Dios es agua divina, eterno gozo
Y el querer de su ser, ¡plena alegría!
La santidad de Dios
Soneto
Dios es bueno y bondad sin un defecto
Y eminente la norma y el camino,
La misma santidad del ser divino
Rectitud absoluta, el ser perfecto.
Realidad de verdad lo más concreto,
Claridad transparente su destino
Sin error la evidencia de su sino,
Es amor de amistad y eterno afecto.
Dentro y fuera es la luz nítido verso,
Contundente, repudia el mal perverso,
Huye sombra alejada que es delito.
Perfecta intimidad del infinito
Vive dentro de sí lo más bonito,
Hacia afuera,¡ es Creador del universo!
Divina soledad
Soneto
Contemplando el azul del infinito
Solo yo frente al mar, solo y las olas
No me siento yo solo estar a solas
Al sentirme con Dios, no estoy solito.
Se hace noche el azul poco a poquito
Y la noche lanzando barcarolas
Se deshoja de luz en sus corolas,
Estrellas silenciosas, calla un grito.
Con Dios mi soledad, ¿a quién extraña?
Toda la noche hasta el amanecer
No estoy solo jamás si me acompaña.
Esperando que vuelva a anochecer
Divina soledad, busco tu entraña,
¡Más que el cielo y el mar, tu íntimo ser!
Dios y la introspección del ser
Soneto
Las cosas no son Dios aunque está en ellas
Con su ser en el ser del universo,
Presente con su ausencia al mal perverso
Nada tiene que ver con sus querellas.
Dios eterno camina y deja huellas
A ritmo de huracán o viento terso,
De acuerdo a la medida de su verso
Mide tiempo y espacio y las estrellas.
Realidad del ideal y en su eminencia
Perfección de su máximo optimismo,
De raíz afianzado a su presencia.
Adentrándose en si donde es el mismo
Y en la cumbre del ser de su existencia
Dios es más en su ser, ¡divino abismo!
La amistad eterna
Soneto
Si en el alma penetra con dos filos
Doble filo el silencio con la espada
No permite que el alma este cansada,
La amistad, Dios no rompe ni sus hilos.
Pensando hacer de su mansión asilos
La eternidad se queda desolada,
Divina como Dios y enamorada
Tanto pesa el amor, eternos kilos.
Y al pesebre a nacer manda al Mesías
Visionarios Elías como Isaías,
Jesús cumple la Ley y los Profetas.
Las sandalias de amor lleva sujetas
Pero muere en la cruz sin agujetas,
Abriéndonos del cielo eternos días.
La belleza de la Navidad es indiscutible como fuente de inspiración en todas sus dimensiones humanas y divinas. En nuestro mundo de hoy corre el riesgo de desvirtuarse no solo en su mensaje sino tambien en su manifestasión autentica y artística de lo que esencial y exisistencialmente debe ser.No es justo celebrar tan grandioso acontecimiento enfatizando este evento singular como ocasión de interes comercial. La poesía y la espiritualidad son un abrazo de presencia vigorosa para celebrar.
Haiku navideño
Es Nochebuena
De estrellas, ¡Dios, rocío
De Navidad!
Un salmo de acción de gracias
Preludio de Navidad
Si aun morir es vivir, poder eterno
Mi destino eres Tú, ¡Dios sempiterno!
Inmenso el universo y tan pequeño
Porque el hombre es divino y es tu empeño.
Ven perfecta salud si estoy enfermo
Tú me puedes sanar, ven cuando duermo.
Siempre encuentre tu luz que es verdadera
Si la apagas, me miro en mi ceguera.
Cada mancha que existe en mi conciencia,
Me lava, transparente tu inocencia.
Si en el alma me visto de pobreza
Sé que entonces me llenas de riqueza.
Humilde y reverente en tu presencia
Me llena tu energía, tu existencia.
Presiento estar dentro de ti en tu templo,
Con pureza de fe, creo y te contemplo.
Te agradezco mi ser, ser sempiterno,
Divina saciedad, ¡oh Dios eterno!
En esta Navidad
Soneto
En esta Navidad nace a vivir
El Niño Dios que quiere un mundo bueno,
Y por eso en la cruz debe morir
Y al Demonio decirle serle ajeno.
El Niño Dios sonriente en su terreno
En esta Navidad quiere reír,
Luz y gracia en su pleno el mundo lleno
Sabe bien lo que tiene que sufrir.
El Niño Dios que nace de María
En esta Navidad nos da la vida,
Toda el alma inmortal y redimida.
El Niño Dios a todos nos convida
Y desborda en su paz nuestra alegría,
En esta Navidad, ¡eterno día!
Dios promesa de paz
Soneto
Silencio de la noche, Dios ha hablado
Cayendo en el pesebre las estrellas,
La Virgen y Jesús con todas ellas
Esta noche de paz y amor callado.
Viene al mundo que ve desesperado…
Pertinaz y empeñado en sus querellas
Amenaza entre rayos y centellas,
Ve que ignora la paz, sigue obstinado.
Dios que nace en Belén es increíble,
Infantil, su misión es imposible,
Todo puede el amor como veremos.
Dios visible, la paz del invisible,
Su palabra en silencio la entendemos
Si elegidos al reino nos sabemos,
Alegría del silencio
Soneto
El silencio elocuente y poderoso
Como barco divino en ti encalla,
Es Dios mismo diciendo lo que calla
Si lo escuchas, lo ves maravilloso.
El silencio es un sueño venturoso
Como esplendido sol que en ti estalla,
O es la noche infinita que desmalla
En tu piel y en tu ser esplendoroso.
El silencio que temes si te hiere,
Doble filo de espada te serena
Y te logra curar porque te quiere.
El silencio es Dios mismo que no muere,
Te acaricia y alegra el alma buena
Y te colma de paz, de gracia llena.
La inspiración
Soneto
Inspirada en su voz naturaleza
Sol y lluvia que a todos pertenece
Y en los campos del mundo reverdece,
Un poema es creación de la belleza.
Es suprema verdad de tal proeza
Ser poeta, los ojos se merece
Flor al viento la estrella que florece,
Superior a la fama y la riqueza.
Un poema es de todo el universo
Y todo el universo es un poema.
El silencio es de todos, todo un verso.
Fuego y luz en el alma, no nos quema
Callada inspiración, silencio terso
Con su lengua en la piel, ¡la voz suprema!
Belleza elocuente
Poetas y amantes de la poesía,
Nuestro vacío de nostalgia
Es la esperanza de nuestra plenitud
Soneto
Montaña de silencio es elegía
No el escombro de ruinas que enmohece,
Nostalgia de soneto que padece
Se convierte en oda de alegría.
Montaña de silencio el alma mía
Allí en mi intimidad rejuvenece
Que el arte de vivir jamás perece,
La belleza es divina poesía.
Montañas de silencio contundente
Siempre me habla de ti como un secreto,
El silencio es eterno y elocuente.
Montañas de silencio transparente
La oda y la elegía que respeto,
¡Silueta dibujada en un soneto!
Dios nuestra oración
Soneto
Cuando hablamos con Dios no imaginamos,
La gracia en oración, le hace presente
En el alma sin duda del creyente,
Si espíritu de fe lo profesamos.
Nos visita en verdad, si le llamamos
Palpita su presencia allí consciente,
El se allega a nosotros providente,
Es su vida interior lo que buscamos.
Lo que es vana ilusión se va del pozo
Contemplando al Todopoderoso,
Es éxtasis de amor aun la agonía.
Debe ser nuestra dicha su armonía,
Dios es agua divina, eterno gozo
Y el querer de su ser, ¡plena alegría!
La santidad de Dios
Soneto
Dios es bueno y bondad sin un defecto
Y eminente la norma y el camino,
La misma santidad del ser divino
Rectitud absoluta, el ser perfecto.
Realidad de verdad lo más concreto,
Claridad transparente su destino
Sin error la evidencia de su sino,
Es amor de amistad y eterno afecto.
Dentro y fuera es la luz nítido verso,
Contundente, repudia el mal perverso,
Huye sombra alejada que es delito.
Perfecta intimidad del infinito
Vive dentro de sí lo más bonito,
Hacia afuera,¡ es Creador del universo!
Divina soledad
Soneto
Contemplando el azul del infinito
Solo yo frente al mar, solo y las olas
No me siento yo solo estar a solas
Al sentirme con Dios, no estoy solito.
Se hace noche el azul poco a poquito
Y la noche lanzando barcarolas
Se deshoja de luz en sus corolas,
Estrellas silenciosas, calla un grito.
Con Dios mi soledad, ¿a quién extraña?
Toda la noche hasta el amanecer
No estoy solo jamás si me acompaña.
Esperando que vuelva a anochecer
Divina soledad, busco tu entraña,
¡Más que el cielo y el mar, tu íntimo ser!
Dios y la introspección del ser
Soneto
Las cosas no son Dios aunque está en ellas
Con su ser en el ser del universo,
Presente con su ausencia al mal perverso
Nada tiene que ver con sus querellas.
Dios eterno camina y deja huellas
A ritmo de huracán o viento terso,
De acuerdo a la medida de su verso
Mide tiempo y espacio y las estrellas.
Realidad del ideal y en su eminencia
Perfección de su máximo optimismo,
De raíz afianzado a su presencia.
Adentrándose en si donde es el mismo
Y en la cumbre del ser de su existencia
Dios es más en su ser, ¡divino abismo!
La amistad eterna
Soneto
Si en el alma penetra con dos filos
Doble filo el silencio con la espada
No permite que el alma este cansada,
La amistad, Dios no rompe ni sus hilos.
Pensando hacer de su mansión asilos
La eternidad se queda desolada,
Divina como Dios y enamorada
Tanto pesa el amor, eternos kilos.
Y al pesebre a nacer manda al Mesías
Visionarios Elías como Isaías,
Jesús cumple la Ley y los Profetas.
Las sandalias de amor lleva sujetas
Pero muere en la cruz sin agujetas,
Abriéndonos del cielo eternos días.
domingo, 30 de agosto de 2009
Colectando Trípticos en Poema
Atómico estrambote como Tríptico ante el mundo, y la Justicia social soneto como misión de paz.
Reflexión inicial.
Pertinente y tremenda reflexión sobre el estado actual del siglo veintiuno ante Dios y de Dios ante el estado del mundo se nos presenta en forma imperativa.
Es satánico el error de usar la ciencia para negar a Dios explícita o implícitamente. Más que mentira, esta blasfemia irresponsable contribuye a la pérdida de la conciencia de Dios. Con esta pérdida se pierde la responsabilidad y se destruyen los cimientos en la conciencia humana para colaborar efectivamente con el bien de la vida. No solamente tragedia aislada sino indescriptible tragedia sobre toda la vida humana y la misma humanidad que es lo mejor que en la tierra haya logrado el bien del universo.
Imponderable irresponsabilidad es el tratar de destruir la armonía del átomo organismo de la vida. La resistencia a la justicia social cimiento de la paz por una parte y la ambición absurda de poder en ciega competencia, propician el absurdo de esta amenaza. Diferente sería si los recursos de la capacidad humana instrumento de la Providencia se encausara con ingenio y creatividad a satisfacer las necesidades de la humanidad en lugar de explotarlo todo con ambición y poderío que crea la miseria, el terror y el horror que invade sobre todo a los más débiles y vulnerables en el mundo.
Es una gran satisfacción y singular orgullo presentar este primer Tríptico como inicio a una serie que se convierte en una colección de los mismos para mis lectores de Trípode.
Concluyo señalando que la Tecnología de nuestros días aplicando las leyes que ha descubierto la mente humana trata de elucubrar sobre el origen del Universo. La transformación correlativa de materia, trabajo y energía en el contexto de la astronomía midiendo años luz testifica galaxias y constelaciones que viven y mueren.
Definitivamente existimos en la constelación a la que sigue el Sol como estrella y corremos en la Tierra su mismo destino. Nuestra vida está medida por las leyes del espacio y del tiempo. Conscientes de ello consideramos una grave responsabilidad el respeto a la vida. Sin duda punto de partida dentro de la posible proyección de la existencia humana por el alma inmortal cuya base es más firme que la ciencia humana, esto sobre todo dentro del ámbito de la fe.
Atómico Estrambote
Soneto
Se hunde toda la vida y su navío
Sin ninguna esperanza de que brote,
Suicidio universal, sin pare el trote:
¡Terror, tragedia, irreversible lío!
No late corazón, ya ni le pesa
Muerte de guerra que la paz derrote
Estrambótico siglo en estrambote,
¡Mar de muerte y muerte en todo el río!
Ruin desgracia el hombre haber nacido
Desgraciando la tierra, ¿a eso ha venido?
¡Maldición, eso al caos le interesa!
¿Quién piensa al universo y que cabeza?
Ni vibra corazón que nada expresa,
¿Alguien puede encontrar a esto sentido?
¡Por supuesto que sí,
Satán de maravilla en vez del hombre,
Dios no existe, descubre el superhombre!
Más que estrambote al Siglo XXI
Soneto
Fue ayer, matar el Maya al vencedor,
Dar la vida orgulloso, fue su honor.
Doncellas enjoyadas, porque brote
Son lanzadas al agua del Cenote.
Honrar fue del azteca esos horrores
En su guerra florida, a vencedores
Abre el pecho, el corazón a un dios.
Ese culto de historia es un deporte
Aplaudido, aclamado, de hoy reporte,
La historia se repite, así es la tierra
Con el hombre al camino de la guerra.
El respeto a la vida no va en pos
Destrozando reliquias y santuarios,
Cuerpos, almas, destrozos arbitrarios.
Cual antigua sentencia a los cristianos;
Vil Caifás con Pilatos,
¡El hoy de aniquilar a los humanos!
Posible realidad
Soneto
Totalitarios, sus engaños sienten
Capitalismo y comunismo, ¡mienten!
La justicia social es la verdad
Equilibrio en servicio y equidad.
Los derechos humanos se presienten
Bien de todos, conscientes se consienten.
Cimentada en común necesidad
La economía es trabajo y dignidad.
Paz y bien las naciones por lograr
La justicia social es nuestro hogar,
Derecho y ley y en el orden libertad.
Ejercita el gobierno autoridad
Cada quien ocupando su lugar,
Lo mejor de la humana sociedad.
Este Tríptico considera que la pequeñez del Hombre es mayor que el Universo en su grandeza. El Universo no tiene un alma personal que lo hiciese consciente de sí mismo. Por eso la tierra viene a ser mayor que el Universo, por la mente del Hombre consciente en todas dimensiones de su infinita grandeza. El átomo construye el nido de la vida y la casa del Hombre. No puede haber secreto escondido que no se venga a convertir en objeto de la curiosidad humana. El encanto del Hombre es descubrirlos en las entrañas de la materia y del espíritu tratando de explayar en todas direcciones su sentido.
Pequeñez y su grandeza
Soneto
La Palabra de Dios en ella es verso
Y aparece la tierra con la vida,
Por pequeña y humilde es atrevida
Evolución de todo el universo.
Cosmogónica fuerza indefinida
Es inmenso equilibrio, ante el diverso
Infinito de seres tan disperso,
La energía en el cosmos repartida.
Es con gusto y vigor más que inefable
Sin medidas, Creador imponderable
Quien la forma, y transforma su color.
Tras la luz que ha inventado un gran amor
A la cumbre lo exalta formidable,
¡Algo y Alguien, divino en su esplendor!
El átomo y el nido
Soneto
El sentido común de los sentidos
Es el menos común de ser sentido,
Por favor, que este mundo este encendido,
Colores y la luz, no anden perdidos.
La tierra sea el más bello de los nidos
Reténgase en el alma y haga nido,
Deslumbrante, de todos conocido
Por amor permanezcan construidos.
Abeja de los átomos en casa
Construyan y hagan miel de su belleza
Que a los ojos de todos interesa.
Siempre ver, contemplar tanta grandeza,
¡Crece el fuego y la luz, jamás escasa
Libertad en la paz cuando se abraza!
Lo Divino en Secreto
Soneto
Amor divino del humano amante
Que la muerte de Dios sea gran Victoria,
Proclamando eterna su memoria
De su vida, milagro culminante.
El tiempo hacerse eterno y palpitante
En el tiempo sin tiempo de la gloria,
Es tan grande milagro cual la historia
Del Eterno, escondido cada instante.
Plenitud de vivir es ese reto
Cada instante escondido en su secreto,
En la mente de Dios tan conocido.
Tiempo eterno indiscreto en un soneto
Cristo dijo que solo allí es sabido,
Indiscreto con El, ¡al Padre ha oído!
Dios y las cosas vienen a ser la inspiración de este Tríptico.
El Hombre consciente de las cosas en torno a su existencia y su existencia misma las ve venir, las ve partir y al fin de cuentas todo pasa. La búsqueda de Dios en diferentes formas y palabras se concretiza en la fe cristiana como una intervención personal, histórica en el contexto de la humanidad y de cada persona. Dios está en todo y en El vivimos nos movemos y existimos. El sentido interior de su presencia perfuma el alma y la conciencia. El Cristo de la fe que hizo las entrañas invisibles de Dios el ser visibles las palpamos con el alma por el amor y la esperanza, trabajando por construir desde este mundo que pasa, edificamos lo inmortal e incorruptible del Reino.
Dios en las cosas
Soneto
Las cosas pasan y en momentos mueren
Y el tiempo que se va no se detiene,
El Eterno se asoma, a Misa viene
Y los cielos escogen lo que quieren.
Las cosas necesarias se requieren
Y el amor necesita lo que tiene,
Como Dios es amor todo lo obtiene,
Las cosas son así aunque se fueren.
Vida y muerte El es justo, Dios en Misa
Del tiempo que se va, lo más preciosa,
¡Cristo es Dios, resucita eterna rosa!
Luego asienta su pie que eterno pisa
Ni el tiempo ni el infierno le destroza,
¡Lo que siembra recoge, es bella cosa!
El Perfume de Dios
Soneto
Fue dolor del dolor, dolor humano
El amor por amor, fue amor divino
Y amor resucitó Dios soberano,
Dolor que lo mató fue su asesino.
Reparte pan de trigo cada mano
Triturando su cuerpo en su destino
Pisado en el lagar, Dios sobrehumano
Derrama el cáliz de su sangre en vino.
Muerto duerme su cuerpo sepultado
Después que Cristo ha muerto en el ocaso,
Prometió despertar, ¿prueba su caso?
Amor lo resucita, y no al acaso
La gloria en plenitud lo ha coronado,
¡Y es perfume divino derramado!
El Cristo de la fe
Soneto
El Cristo de la fe a quien concierna
Vida oculta, la pública y la eterna,
Las entrañas de Dios y de María
Padre y Madre y Amor, Sabiduría.
Más luz que el Universo Luz interna
La unión con Dios, el alma lo discierna,
Pan del alma a la mesa cada día
Es del cielo en la tierra Eucaristía.
Ofreciéndole a Dios lo que adoramos
El momento es eterno, a Dios unidos,
Hermanos, hijos de El reconocidos.
¡Gratitud por los dones recibidos
Tal momento de siempre recordamos
Cristo está con nosotros, celebramos!
Este Tríptico es una llamada. Abre mundo los ojos y ten fe.
Tríptico de la fe. Creer es la inmensidad de amar y la visión del Padre nuestro.
La fe es la capacidad de ver a Dios en el mundo como El lo ve y mayormente como nos ve a nosotros mismos.
Dios es un milagro en Cristo haciendo milagros que solamente pudo hacerlos para bien de aquellos en quienes encontraba la fe. Quien vive de fe garantiza la madurez que conquista la paz del alma.
Abre mundo los ojos y ten fe
Soneto
Bien de todos, la paz, no es de otro el predio
Todo mundo a la guerra en este asedio,
La torre del Castillo coronada
Y la perla secreta resguardada.
Ni izquierda ni derecha, todo en medio
La justicia social es el remedio,
Paz en la tierra existe, y es hallada
La virtud si es verdad, si es practicada.
Realidad personal, ideal que veo
Superior a ilusiones del deseo,
Tal tesoro al alma le enriquece.
Riqueza que en el mundo si acontece
Es feliz y sin dudas no perece,
¡Abre mundo los ojos, di eso creo!
Dios es inmensidad de amar
Soneto
Se siente el corazón vivo y palpita
Sintiendo el mar y el universo entero,
Con todos los pulmones lo recita
Azul del mar, inmenso amor y quiero.
El amor es allí tal pensamiento
Y lo sabe el más grande mandamiento,
Que en el fondo del alma grita escrito.
Somos manos, trabajo hasta que muero,
Como Cristo diciendo, resucito
Y es verdad, si su muerte fue un delito
Más verdad es su triunfo duradero.
Siempre vuelve a leer, mundo, te invita
La Palabra de Dios que resucita,
¡Oh divina visión del infinito!
Palpando al Inefable
Soneto
Pienso en El más allá del pensamiento,
Adoro a Dios, mi vida y poesía
Y razón de que exista el alma mía,
Vivir en su presencia, es un portento.
Despierta eternidad de la alegría
Y amor divino, siempre está contento,
Abisma mi conciencia y tal lo siento
Realidad de la ideal sabiduría.
Fuera de Él lo demás es deleznable,
Todo ve, y a Él se ve siendo invisible
Y es el único ser que es adorable.
Fe y amor hace a Dios más que posible,
Creo en El, y a pesar que es inefable
Ser en El con mi ser, ¡no es imposible!
Con este Tríptico celebro la fiesta de vivir como entreacto personal que es una fiesta como lo es la fiesta brava en bella alegoría.
Es Corrida de Otoño, lo es por madurar la dicha de nacer y crecer y jugarse lo mejor de quien se es, o se debe ser y hacer hasta morir y por la gloria. Yo alterno mano a mano con mi esposa. En busca de la paz con luz de luna, bajo el viento de la brisa. En la noche celebramos y cantamos la fortuna y nos divertimos jugando suertes y entretenimientos con la bella luna.
Corrida de Otoño
Soneto
Abren notas toriles plata en oro
Quinientos bellos kilos, sale el toro.
Derrotando en madera expectaciones
Una flecha, lanzando sus pitones.
Se acostumbra a la luz y mira el coro
Valiente rojo de cristiano y moro,
Levanta en su testuz generaciones
De nobleza, en busca de ovaciones.
Hombre y toro ritual, fuego hechicero
Y en los ojos abiertos todo el ruedo,
¡Se apaga el sol y enciende en el torero!
Deteniéndose el viento luce quedo
Y al ritmo de los cuernos dice quiero,
¡Oh encarnado clavel, divino enredo!
Alternando con la vida
Soneto
Nuestra Guerra es amar y es bella cosa
Mano a mano alternando con mi esposa
Mano a mano ante el toro de la vida
Toreamos hasta el fin de la corrida.
Evitando morir y la cogida
Cornadura al engaño está prendida
Gallardo pundonor luciendo hermosa
El donaire y la gracia primorosa.
Alternando vivir hasta la muerte
El honor y el valor, nos transfigura
Amor y gloria, cumbre de la suerte.
Cada quien en persona configura
De poder a poder, brega madura
¡Oh esperanza inmortal, amor más fuerte!
Luna de paz
Soneto
Lo que debe decirme no lo nombra
Y rehúye, y se esconde entre la sombra,
La espuma se me esfuma y ella a una
Por las charcas del mundo, tras la luna.
Yo la sigo hacia el mar por la laguna
Que adivine, leyendo mi fortuna,
Es gitana hechicera y no me asombra
Si coge el plenilunio y me renombra.
El baile de mis sueños va con ella
Danzando sobre el mar y el universo
A la luz de la luna de mi verso.
La luna me adivina cada estrella
De la noche lunar, bella como ella
Disfruto con mi esposa el viento terso.
Retorno a la reflexión profunda. Visión y dimensión en sonetos, trípticos en interacción.
Estética y poética del arte de la vida humana dentro del tiempo y del espacio universal. Destino inmortal del alma humana más allá del universo. Dimensiones de interioridad divina. Profecía de lo divino y lo eterno humano a través de Cristo. Dinámica de su Resurrección. Eucaristía mística y su Cuerpo místico. Bosquejos del Universo de Dios y su Mansión divina.
Cristo y la Barca
Soneto
Evitar la Creación le era posible
Y también evitar el Cristianismo,
Pero quiso retar el imposible
Y bajar de su cumbre hasta el abismo.
Aparte de su gran sabiduría
Libertad y el amor se hicieron lío
Y el amor, fue tragedia en poesía,
Para Él, que es divino poderío.
Bien eterno, lo hicieron mal eterno
Con el mal de demonios y el infierno,
Fuera de Él, es la cosa así de horrible.
No quisiste fallase tu optimismo
Y de allí lo divino, tu humanismo,
¡Cristo eterno y la barca sobre el río!
Contemplándose Dios
Soneto
Solo Tú, nadie más en tu Universo
Del bien en plenitud sin nada adverso,
Divina inmensidad y yacimiento
De respiro insondable, eterno aliento.
Paternidad en la cumbre del momento
Dios engendra su entraña y pensamiento,
Eterno amor uniendo a Dios, inverso
Sin la sombra del odio y del Perverso.
La cara deslumbrante de su faz
Disfruta el gozo de divina paz,
Real belleza de luz, Dios a colores.
Desbordando a sí mismo sus primores
Arco iris perfecto y sin disfraz,
Toda ideal realidad, ¡sus esplendores!
Hacia la Visión del Padre
Soneto
Padre nuestro que reinas en los cielos
Y en la tierra haz sembrado tu Palabra,
¡Tu voluntad!, haced la puerta se abra,
Obediencia, es cumplir de tus anhelos.
Noche y día con Cristo y sus desvelos
Con su amor sin el odio ni los celos,
Bebamos todo el cáliz a su mesa.
Si en el mundo nos haces y es adverso
Padre nuestro que has hecho el universo,
Danos fuerza hasta el fin, aunque nos pesa
Como a Cristo, su cruz nos interesa.
Compartido El y Tú, ¡oh eterno amigo!
Que El nos libre del mal, del enemigo
Al encuentro del reino que encabeza.
El Apocalipsis o Libro de la Revelación termina con el reclamo implorando el regreso de Cristo. El Creador que maravillosamente nos ha construido nuestra casa en este universo destructible nos abre las puertas de su Mansión y su nido. La fe contempla la intimidad del alma y la profundidad de Dios. Trasciende el poder de los mejores telescopios y microscopios del hombre. La inmensidad y el infinito de Dios es ese reino dentro de nosotros.
Dios y su nido
Soneto
Prometió regresar y está volviendo
Esperado según lo convenido,
No es en vano que Cristo haya venido,
Las señales parecen ir viniendo.
Mientras puedan cantar y hacer su nido
Seguirán muchas aves existiendo,
Y será cuando todo ande perdido
Que este mundo termina como entiendo.
El ave amante canta el ser divino
Aunque cruja total el universo,
¡En las alas eternas del destino!
Con vientos limpios sin el odio adverso
Cristo vuelve a ese nido del que vino,
¡Gloria a Dios como al hombre cada verso!
Mirar del Universo
Soneto
Inmensamente bella Poesía
Es la humildad de la Sabiduría.
Con mi cara hacia el cielo entre los Olmos
Admiro el Universo, todo el Cosmos.
Telescopio del alma mi instrumento
Dispara la mejor fotografía,
Fantasmas de la noche, ¡oh luz del día!
Aparato exterior al Macrocosmos
Microscopio interior al Microcosmos,
Maravillas de Dios, mi pensamiento
Apuntando a la luz mi entendimiento.
Con todo el universo bajo el Viento
Claroscuro color, ¡Dios infinito,
Inmensamente grande o pequeñito!
Realidad soberana
Soneto
Oro el tiempo y tesoro, aprendizaje
La experiencia de Dios precisa y cierta,
Realidad soberana está a la puerta
La razón de vivir termina el viaje.
Es la muerte el espejo de la vida
Con el alma inmortal y su equipaje,
Si la imagen se va no su mensaje,
Eterna la verdad establecida.
Libertad, sino y gracia que discierno,
Hambre y sed, saciedad del ser divino
Peregrina hacia el cielo o el infierno.
¡Ven quietud con la paz de amor eterno
Donde todo termina su camino,
Realidad soberana en mi destino!
Dar gracias en acción de gracias del hombre y de Cristo Eucaristía.
Gratitud por la fe
Soneto
Tienen algo de eterno y de divino
Los momentos que son inolvidables,
Profundo en mis raíces inefables
Soy alegre embriagando el mismo vino.
Fe y confianza, timón de mi destino,
Siendo adversos les hago favorables
Navegando los vientos formidables,
La adversidad manejo y adivino.
Humilde creo en mí y me fortalezco
De todo el universo y su energía,
Dios bien dentro de mí, ¡es mi alegría!
Es mi orgullo y me da sabiduría
Sincero el corazón, todo lo ofrezco,
¡Y El me llena de paz y de armonía!
No imposible absoluto Dios
Soneto
Ser feliz pude ser que sea verdad
Substancia de mi ser y el alma mía,
Ven a mí, instante de esa eternidad
Ideal de mi sustento y alegría.
No puedes ser tan solo fantasía,
¿En dónde estáis si estás felicidad?
No ilusión de ser Dios y alegoría,
¡Presencia de ese ideal tu realidad!
Plenitud del amor que siempre dura
Solo amor es feliz si amor perdura,
Felicidad, jamás es contingente.
Necesito no ser por accidente
Si el amor me figura y transfigura,
Presiento a Dios en mi, ¡oh real presente!
Tiempo de eternidad
(Poesía, teología y eucaristía)
Cántico
Pasado futuro el porvenir
En su cena, ¡muere!
Uno y otro presente eterno quiere
Ser misa al existir.
La vida es vida y la muerte es muerte
Pero no para Dios,
Su eterno amor les hizo de otra suerte
Ser una entre las dos.
Amor eterno de la eternidad
Nunca muere jamás,
Vida eterna sí y con toda la verdad
Tres días y nada más.
Nace en misa muriendo en cada cita
Cual le exige su amor,
Glorioso, del sepulcro resucita,
¡La gloria de su honor!
El Tríptico crece en el Retablo. Puede llenar todo el Templo del Universo en divina y humana alegoría. La línea delineando la belleza. Puede ser el trazo recto del arte clásico o la inquietud de la línea del barroco. Puede ser infinidad de creaciones y modalidades diversas inspiradas al espíritu creativo del alma humana atestiguándolo la historia del arte y la belleza.
La arquitectura de la Poesía refleja la diversidad de la estructura del alma con divina inquietud en búsqueda de Dios. El Dios de la belleza es el esplendor en el orden que al fin de cuentas es la figura de Dios cuya fisonomía es superior a las facultades perceptivas del hombre. A Dios nadie lo vio jamás en la plenitud de su ser en este mundo. Aspirar a la Visión divina es el sentido de la existencia humana a partir de la Resurrección de Cristo. La espiritualidad en el arte implícita o explícitamente oculta o manifiesta la pasión del alma humana como aspiración de tal destino. En resumen, me refiero a estas consideraciones para finalizar con la presentación de los siguientes sonetos como un retablo que alude a la expresión de dichas inquietudes del alma que es un templo de Dios mayor que el Universo.
Creciente realidad
Soneto
Creo el amor inmortal y nunca muero
Curándome en salud y eso prefiero,
Cual rosa y quien, cortando se llevó,
Mi corazón herido, a nadie vio.
Ven a mi realidad de amor sincero
Que ilusión de una flor no es lo que quiero,
El ideal de existir no terminó
Nadie puede decir, todo acabó.
Vivir como ilusión tal vez perece,
La existencia invisible permanece
Misterioso secreto en realidad.
¡Oh amor eterno que del alma crece,
No es ficción florecer de la verdad
Ni marchito rosal de vanidad!
La luz de la verdad
Soneto
Si es verdad la verdad del universo
Más verdad el Espíritu de Dios,
En el alma viviente y en los dos
No el papel ni la pluma de mi verso.
Fea mentira es que triunfe el mal adverso
Apagando el encanto de su voz,
Ni maldad extermina ni odio atroz
Sobre el bien las tinieblas del perverso.
Tal conciencia es consciente necedad
El decir la mentira a la verdad:
Yo soy verdad y tú eres la mentira.
Inmortal vive el alma en que se inspira
La evidencia de luz que Dios respira,
¡Gran respiro es su eterna claridad!
El triunfo de la vida
Soneto
Es el triunfo del alma, libertad,
Más que muerte y fracaso con su herrumbre,
Alumbrando la luz de la verdad
Es virtud que ha llegado hasta la cumbre.
Vida eterna, esa vida que deslumbre,
Vanidad bajo el sol no es vanidad
Si la hoguera se apaga y no la lumbre,
Luz se enciende en divina claridad.
Si el cuerpo se marchita y se elimina
La virtud asegura el porvenir,
Cuando todo parece que termina.
Ser persona no deja de vivir
Ni el alma frente a Dios que la ilumina,
¡Inmortal, lo mortal debe existir!
Un puente en la ruta
(Hacia Dios)
Soneto
Divinidad eterna y su visión
Transparencia de Dios no es ilusión,
La presencia divina es más consciente
Mucho más que el más hondo subconsciente.
Su ausencia no es verdad y está presente,
Poder que puede verlo cada mente
Y el amor inmortal, tiene razón
Palpitante al sentirlo el corazón.
Ve la luz de la fe y no se inmuta
Es un puente morir, por siempre vivo
El ideal de vivir marca la ruta.
Absoluto al amar a Dios recibo,
Vivir, morir, es todo relativo,
¡Necesaria existencia es absoluta!
Sin nostalgia de la Luna
Soneto
Noche oscura del alma cual ninguna
Dios me extiende los brazos y me acuna,
No me inunda, me arrulla sin esfuerzo
Y acaricia mi piel su canto terso.
Sopla viento interior divino cierzo
Superior a la paz del universo,
No galaxias de estrellas mi fortuna
Ni tampoco nostalgia de la luna.
La misma claridad luz de su seno
Su palabra de honor, del ser divino
El amor tan tranquilo y tan sereno.
Hasta el fondo del alma lo imagino
En mi ser, y lo encuentro ser mi sino,
¡Oh abismo de bondad, precioso y bueno!
Carácter de Cristo
Soneto
Pureza el paño de su ser divino
Blanca blancura Dios, el mismo lino
Viste el alma de púrpura encendida
Amor eterno que le da la vida.
Cristo reencarna como pan y vino
Para darse en el cáliz del destino,
Repartiendo su cuerpo y su bebida
Departe su existir y su partida.
Muere el cuerpo del alma desunido,
Lo divino, persiste siempre unido,
La Creación se renueva, ¡oh poesía!
Muere y revive en culto de latría
Y acción de gracias, es Eucaristía,
Perfecto, ¡el universo redimido!
Secreto de la paz
Soneto
El precio de existir inmenso crece
Si abriendo el alma el corazón florece,
Y sucede del bello florecer
Primavera en otoño al merecer.
Haz el bien que jamás desaparece
Cuyo fruto es la paz cuando aparece,
Humanismo inmortal no es perecer,
¡Ven amor, nunca dejes de crecer!
Más allá de este mundo hay que gritar
Que el valor inmortal de la existencia
Es el grito del alma en la conciencia.
¡Dios eterno, descubre tu presencia
El grito de la paz por escuchar,
Lo imposible, posible de lograr!
Lo Divino en Secreto
Soneto
Amor divino del humano amante
Que la muerte de Dios sea gran Victoria,
Proclamando eterna su memoria
De su vida, milagro culminante.
El tiempo hacerse eterno y palpitante
En el tiempo sin tiempo de la gloria,
Es tan grande milagro cual la historia
Del Eterno, escondido cada instante.
Plenitud de vivir es ese reto
Cada instante escondido en su secreto,
En la mente de Dios tan conocido.
Tiempo eterno indiscreto en un soneto
Cristo dijo que solo allí es sabido,
Indiscreto con El, ¡al Padre ha oído!
La Gloria de Cristo
Soneto
El alma unida a la divinidad
Amor divino y una eternidad,
Cuerpo de Cristo templo y catedral
Transparencia del Padre y su vitral.
Es la gloria de Dios, su intimidad,
Su luz que prende eterna claridad
Renaciendo en la tumba por señal,
Su cuerpo incorruptible y fue mortal.
Más que humana armonía en el universo
El mismo Dios con su mayor esfuerzo,
¡Impecable en la cumbre de la historia!
Lo es el hijo del hombre con su gloria
Epopeya de Dios y eterno verso,
¡Más divina que humana su victoria!
Bosquejo de Cristo
(Sobre el Reino)
Soneto
Pertenece al hombre limpio y sano
El Reino de los cielos mano a mano
Por la gracia de Dios y Cristo hermano,
Es la nueva Creación que hace el Creador.
¡Oh nuevo amanecer, llega temprano,
Resucita con Cristo Salvador
Hecho el Hijo de Dios y de su honor,
De toda la Creación más que el mayor!
Mano a mano eterno resplandece
Como al Padre y al Hijo le parece
Su rostro, el del amor entre los dos.
¡Oh Adán de la Creación que a Dios merece
Con su gloria divina siempre en pos,
Padre, Hijo y Espíritu de Dios!
A fuerza del destino
Soneto
Consciente de sí mismo y su conciencia
Necesario en su ser se transfigura
La verdad en persona plena y pura
De su ser plenitud, Dios evidencia.
Eminente es su ser y su presencia
Que absoluta conforma su figura
Como lo es en sí mismo, y se estructura
Perfecta realidad en su existencia.
Goza y disfruta su entretenimiento
Revestido de amor cada momento,
Eterno, ¡se entreteje y se refina!
Ve y entiende su propio entendimiento
Pensando amor su inagotable mina,
Y se une el Hombre a Dios, ¡fuerza divina!
Filosofía de la Fe
Soneto
El divino existir es su destino
La sustancia de ser, la vida eterna
Que es eterna en su ser como mancuerna
A la esencia del ser, su ser divino.
No es uva en el lagar que se hace vino
Cristo dijo saberlo; es una terna,
Fe y Amor de Verdad, que se discierna,
No es causa ni es efecto de su sino.
Y el alma entiende a Dios símbolo externo
Fuego es lumbre y divina certidumbre,
Visión de la penumbra, oído interno.
La divina intuición, su ser me alumbre
Luz de fe superior a la costumbre,
¡Oh experiencia del Ser, oh Amor eterno!
La Perla de Dios
Soneto
Su secreto palpita el Universo,
Se viste la Creación y en el reverso
Hacia dentro de sí jamás perece,
Dios es vida interior que eterna crece.
Condena la maldad del mal adverso
Y El es juez y sentencia del perverso,
La divina bondad le pertenece
Su belleza de ser allí acontece.
Desborda plenitud lleno de gracia
Y hace el alma inmortal, del ser divino,
Su Perla más preciosa nuestro sino.
Camina a la Verdad quien viene hacia
Mí, conmigo, no tema la desgracia,
¡Nos dice con amor, soy su destino!
Permanencia en la cumbre
Soneto
Rotar la Tierra es su proceder,
E informan los sentidos algo inverso
A toda la verdad del Universo,
No es el Sol el que sale a amanecer.
Infinito el pequeño acontecer
No es victoria que cante el mal perverso,
El poema del ser, sueña mi verso
Extendiéndose inmenso para ser.
Ante el alma que entiende y se enriquece
La Visión del Creador es contundente,
Y el mar del universo empequeñece.
Visible, lo invisible ve la mente
Galáxica inmortal que no perece,
¡En la cumbre del ser, Dios permanece!
Dios Alma y Universo
Soneto
El se pone a jugar, ve el Universo
El poder de su mente sin un grito
Se convierte del juego en un perito
Sabiendo que su ser es siempre inverso.
Inmensa inmensidad, todo El inmerso
Juega tiempo y espacio al infinito
Como juego en mis versos con mi escrito,
El amor, Dios lo juega sin esfuerzo.
Eclipsándolo todo oscuridad
Es amor la más real necesidad,
¡Galaxias que salpican de alegría!
Mar y oleaje del ser, sabiduría,
Fuego y sol navegando eternidad,
¡Solo Dios para el alma es Poesía!
Mar y Viento
Soneto
Lo mismo que a huracán y desconciertos
Desenrollado después de que me enrolas
Contigo digo a mí no estoy a solas,
Yo presiento y respondo a tus aciertos.
Caminos de los vientos tan inciertos
Me siento ser rosal con mis corolas
En rosas infinitas de mis olas,
¡Puertos, la rosa los señala ciertos!
Del lejano horizonte hasta la playa
Me muevo sin cesar y lo celebro
Al control o sin él, de tu cerebro.
Soy furioso desastre y todo quiebro
Escuchando ese grito, ¡que me valla,
Bajo el viento lo sé, soy un mal halla!
Y en verdad no lo soy,
Siendo el poder de la naturaleza
Que no es buena ni mala en su pureza.
El poema del hombre
Soneto
El poema del alba es cada hombre
Macho y hembra y también cada mujer,
De pie frente al destino amanecer
En busca de emprender y hacer su nombre.
El umbral del ocaso no se asombre
Ante el sino que debe acontecer,
Más allá de morir, al renacer
Al eco de la noche su renombre.
Siendo vida inmortal lo que acontece
Tanto a Dios como al alma, bien parece
Tanta luz que es verdad por suceder.
De la fe y del amor no es parecer
Disyuntiva el que deba perecer,
¡Dios y el hombre, jamás desaparece!
Reflexión inicial.
Pertinente y tremenda reflexión sobre el estado actual del siglo veintiuno ante Dios y de Dios ante el estado del mundo se nos presenta en forma imperativa.
Es satánico el error de usar la ciencia para negar a Dios explícita o implícitamente. Más que mentira, esta blasfemia irresponsable contribuye a la pérdida de la conciencia de Dios. Con esta pérdida se pierde la responsabilidad y se destruyen los cimientos en la conciencia humana para colaborar efectivamente con el bien de la vida. No solamente tragedia aislada sino indescriptible tragedia sobre toda la vida humana y la misma humanidad que es lo mejor que en la tierra haya logrado el bien del universo.
Imponderable irresponsabilidad es el tratar de destruir la armonía del átomo organismo de la vida. La resistencia a la justicia social cimiento de la paz por una parte y la ambición absurda de poder en ciega competencia, propician el absurdo de esta amenaza. Diferente sería si los recursos de la capacidad humana instrumento de la Providencia se encausara con ingenio y creatividad a satisfacer las necesidades de la humanidad en lugar de explotarlo todo con ambición y poderío que crea la miseria, el terror y el horror que invade sobre todo a los más débiles y vulnerables en el mundo.
Es una gran satisfacción y singular orgullo presentar este primer Tríptico como inicio a una serie que se convierte en una colección de los mismos para mis lectores de Trípode.
Concluyo señalando que la Tecnología de nuestros días aplicando las leyes que ha descubierto la mente humana trata de elucubrar sobre el origen del Universo. La transformación correlativa de materia, trabajo y energía en el contexto de la astronomía midiendo años luz testifica galaxias y constelaciones que viven y mueren.
Definitivamente existimos en la constelación a la que sigue el Sol como estrella y corremos en la Tierra su mismo destino. Nuestra vida está medida por las leyes del espacio y del tiempo. Conscientes de ello consideramos una grave responsabilidad el respeto a la vida. Sin duda punto de partida dentro de la posible proyección de la existencia humana por el alma inmortal cuya base es más firme que la ciencia humana, esto sobre todo dentro del ámbito de la fe.
Atómico Estrambote
Soneto
Se hunde toda la vida y su navío
Sin ninguna esperanza de que brote,
Suicidio universal, sin pare el trote:
¡Terror, tragedia, irreversible lío!
No late corazón, ya ni le pesa
Muerte de guerra que la paz derrote
Estrambótico siglo en estrambote,
¡Mar de muerte y muerte en todo el río!
Ruin desgracia el hombre haber nacido
Desgraciando la tierra, ¿a eso ha venido?
¡Maldición, eso al caos le interesa!
¿Quién piensa al universo y que cabeza?
Ni vibra corazón que nada expresa,
¿Alguien puede encontrar a esto sentido?
¡Por supuesto que sí,
Satán de maravilla en vez del hombre,
Dios no existe, descubre el superhombre!
Más que estrambote al Siglo XXI
Soneto
Fue ayer, matar el Maya al vencedor,
Dar la vida orgulloso, fue su honor.
Doncellas enjoyadas, porque brote
Son lanzadas al agua del Cenote.
Honrar fue del azteca esos horrores
En su guerra florida, a vencedores
Abre el pecho, el corazón a un dios.
Ese culto de historia es un deporte
Aplaudido, aclamado, de hoy reporte,
La historia se repite, así es la tierra
Con el hombre al camino de la guerra.
El respeto a la vida no va en pos
Destrozando reliquias y santuarios,
Cuerpos, almas, destrozos arbitrarios.
Cual antigua sentencia a los cristianos;
Vil Caifás con Pilatos,
¡El hoy de aniquilar a los humanos!
Posible realidad
Soneto
Totalitarios, sus engaños sienten
Capitalismo y comunismo, ¡mienten!
La justicia social es la verdad
Equilibrio en servicio y equidad.
Los derechos humanos se presienten
Bien de todos, conscientes se consienten.
Cimentada en común necesidad
La economía es trabajo y dignidad.
Paz y bien las naciones por lograr
La justicia social es nuestro hogar,
Derecho y ley y en el orden libertad.
Ejercita el gobierno autoridad
Cada quien ocupando su lugar,
Lo mejor de la humana sociedad.
Este Tríptico considera que la pequeñez del Hombre es mayor que el Universo en su grandeza. El Universo no tiene un alma personal que lo hiciese consciente de sí mismo. Por eso la tierra viene a ser mayor que el Universo, por la mente del Hombre consciente en todas dimensiones de su infinita grandeza. El átomo construye el nido de la vida y la casa del Hombre. No puede haber secreto escondido que no se venga a convertir en objeto de la curiosidad humana. El encanto del Hombre es descubrirlos en las entrañas de la materia y del espíritu tratando de explayar en todas direcciones su sentido.
Pequeñez y su grandeza
Soneto
La Palabra de Dios en ella es verso
Y aparece la tierra con la vida,
Por pequeña y humilde es atrevida
Evolución de todo el universo.
Cosmogónica fuerza indefinida
Es inmenso equilibrio, ante el diverso
Infinito de seres tan disperso,
La energía en el cosmos repartida.
Es con gusto y vigor más que inefable
Sin medidas, Creador imponderable
Quien la forma, y transforma su color.
Tras la luz que ha inventado un gran amor
A la cumbre lo exalta formidable,
¡Algo y Alguien, divino en su esplendor!
El átomo y el nido
Soneto
El sentido común de los sentidos
Es el menos común de ser sentido,
Por favor, que este mundo este encendido,
Colores y la luz, no anden perdidos.
La tierra sea el más bello de los nidos
Reténgase en el alma y haga nido,
Deslumbrante, de todos conocido
Por amor permanezcan construidos.
Abeja de los átomos en casa
Construyan y hagan miel de su belleza
Que a los ojos de todos interesa.
Siempre ver, contemplar tanta grandeza,
¡Crece el fuego y la luz, jamás escasa
Libertad en la paz cuando se abraza!
Lo Divino en Secreto
Soneto
Amor divino del humano amante
Que la muerte de Dios sea gran Victoria,
Proclamando eterna su memoria
De su vida, milagro culminante.
El tiempo hacerse eterno y palpitante
En el tiempo sin tiempo de la gloria,
Es tan grande milagro cual la historia
Del Eterno, escondido cada instante.
Plenitud de vivir es ese reto
Cada instante escondido en su secreto,
En la mente de Dios tan conocido.
Tiempo eterno indiscreto en un soneto
Cristo dijo que solo allí es sabido,
Indiscreto con El, ¡al Padre ha oído!
Dios y las cosas vienen a ser la inspiración de este Tríptico.
El Hombre consciente de las cosas en torno a su existencia y su existencia misma las ve venir, las ve partir y al fin de cuentas todo pasa. La búsqueda de Dios en diferentes formas y palabras se concretiza en la fe cristiana como una intervención personal, histórica en el contexto de la humanidad y de cada persona. Dios está en todo y en El vivimos nos movemos y existimos. El sentido interior de su presencia perfuma el alma y la conciencia. El Cristo de la fe que hizo las entrañas invisibles de Dios el ser visibles las palpamos con el alma por el amor y la esperanza, trabajando por construir desde este mundo que pasa, edificamos lo inmortal e incorruptible del Reino.
Dios en las cosas
Soneto
Las cosas pasan y en momentos mueren
Y el tiempo que se va no se detiene,
El Eterno se asoma, a Misa viene
Y los cielos escogen lo que quieren.
Las cosas necesarias se requieren
Y el amor necesita lo que tiene,
Como Dios es amor todo lo obtiene,
Las cosas son así aunque se fueren.
Vida y muerte El es justo, Dios en Misa
Del tiempo que se va, lo más preciosa,
¡Cristo es Dios, resucita eterna rosa!
Luego asienta su pie que eterno pisa
Ni el tiempo ni el infierno le destroza,
¡Lo que siembra recoge, es bella cosa!
El Perfume de Dios
Soneto
Fue dolor del dolor, dolor humano
El amor por amor, fue amor divino
Y amor resucitó Dios soberano,
Dolor que lo mató fue su asesino.
Reparte pan de trigo cada mano
Triturando su cuerpo en su destino
Pisado en el lagar, Dios sobrehumano
Derrama el cáliz de su sangre en vino.
Muerto duerme su cuerpo sepultado
Después que Cristo ha muerto en el ocaso,
Prometió despertar, ¿prueba su caso?
Amor lo resucita, y no al acaso
La gloria en plenitud lo ha coronado,
¡Y es perfume divino derramado!
El Cristo de la fe
Soneto
El Cristo de la fe a quien concierna
Vida oculta, la pública y la eterna,
Las entrañas de Dios y de María
Padre y Madre y Amor, Sabiduría.
Más luz que el Universo Luz interna
La unión con Dios, el alma lo discierna,
Pan del alma a la mesa cada día
Es del cielo en la tierra Eucaristía.
Ofreciéndole a Dios lo que adoramos
El momento es eterno, a Dios unidos,
Hermanos, hijos de El reconocidos.
¡Gratitud por los dones recibidos
Tal momento de siempre recordamos
Cristo está con nosotros, celebramos!
Este Tríptico es una llamada. Abre mundo los ojos y ten fe.
Tríptico de la fe. Creer es la inmensidad de amar y la visión del Padre nuestro.
La fe es la capacidad de ver a Dios en el mundo como El lo ve y mayormente como nos ve a nosotros mismos.
Dios es un milagro en Cristo haciendo milagros que solamente pudo hacerlos para bien de aquellos en quienes encontraba la fe. Quien vive de fe garantiza la madurez que conquista la paz del alma.
Abre mundo los ojos y ten fe
Soneto
Bien de todos, la paz, no es de otro el predio
Todo mundo a la guerra en este asedio,
La torre del Castillo coronada
Y la perla secreta resguardada.
Ni izquierda ni derecha, todo en medio
La justicia social es el remedio,
Paz en la tierra existe, y es hallada
La virtud si es verdad, si es practicada.
Realidad personal, ideal que veo
Superior a ilusiones del deseo,
Tal tesoro al alma le enriquece.
Riqueza que en el mundo si acontece
Es feliz y sin dudas no perece,
¡Abre mundo los ojos, di eso creo!
Dios es inmensidad de amar
Soneto
Se siente el corazón vivo y palpita
Sintiendo el mar y el universo entero,
Con todos los pulmones lo recita
Azul del mar, inmenso amor y quiero.
El amor es allí tal pensamiento
Y lo sabe el más grande mandamiento,
Que en el fondo del alma grita escrito.
Somos manos, trabajo hasta que muero,
Como Cristo diciendo, resucito
Y es verdad, si su muerte fue un delito
Más verdad es su triunfo duradero.
Siempre vuelve a leer, mundo, te invita
La Palabra de Dios que resucita,
¡Oh divina visión del infinito!
Palpando al Inefable
Soneto
Pienso en El más allá del pensamiento,
Adoro a Dios, mi vida y poesía
Y razón de que exista el alma mía,
Vivir en su presencia, es un portento.
Despierta eternidad de la alegría
Y amor divino, siempre está contento,
Abisma mi conciencia y tal lo siento
Realidad de la ideal sabiduría.
Fuera de Él lo demás es deleznable,
Todo ve, y a Él se ve siendo invisible
Y es el único ser que es adorable.
Fe y amor hace a Dios más que posible,
Creo en El, y a pesar que es inefable
Ser en El con mi ser, ¡no es imposible!
Con este Tríptico celebro la fiesta de vivir como entreacto personal que es una fiesta como lo es la fiesta brava en bella alegoría.
Es Corrida de Otoño, lo es por madurar la dicha de nacer y crecer y jugarse lo mejor de quien se es, o se debe ser y hacer hasta morir y por la gloria. Yo alterno mano a mano con mi esposa. En busca de la paz con luz de luna, bajo el viento de la brisa. En la noche celebramos y cantamos la fortuna y nos divertimos jugando suertes y entretenimientos con la bella luna.
Corrida de Otoño
Soneto
Abren notas toriles plata en oro
Quinientos bellos kilos, sale el toro.
Derrotando en madera expectaciones
Una flecha, lanzando sus pitones.
Se acostumbra a la luz y mira el coro
Valiente rojo de cristiano y moro,
Levanta en su testuz generaciones
De nobleza, en busca de ovaciones.
Hombre y toro ritual, fuego hechicero
Y en los ojos abiertos todo el ruedo,
¡Se apaga el sol y enciende en el torero!
Deteniéndose el viento luce quedo
Y al ritmo de los cuernos dice quiero,
¡Oh encarnado clavel, divino enredo!
Alternando con la vida
Soneto
Nuestra Guerra es amar y es bella cosa
Mano a mano alternando con mi esposa
Mano a mano ante el toro de la vida
Toreamos hasta el fin de la corrida.
Evitando morir y la cogida
Cornadura al engaño está prendida
Gallardo pundonor luciendo hermosa
El donaire y la gracia primorosa.
Alternando vivir hasta la muerte
El honor y el valor, nos transfigura
Amor y gloria, cumbre de la suerte.
Cada quien en persona configura
De poder a poder, brega madura
¡Oh esperanza inmortal, amor más fuerte!
Luna de paz
Soneto
Lo que debe decirme no lo nombra
Y rehúye, y se esconde entre la sombra,
La espuma se me esfuma y ella a una
Por las charcas del mundo, tras la luna.
Yo la sigo hacia el mar por la laguna
Que adivine, leyendo mi fortuna,
Es gitana hechicera y no me asombra
Si coge el plenilunio y me renombra.
El baile de mis sueños va con ella
Danzando sobre el mar y el universo
A la luz de la luna de mi verso.
La luna me adivina cada estrella
De la noche lunar, bella como ella
Disfruto con mi esposa el viento terso.
Retorno a la reflexión profunda. Visión y dimensión en sonetos, trípticos en interacción.
Estética y poética del arte de la vida humana dentro del tiempo y del espacio universal. Destino inmortal del alma humana más allá del universo. Dimensiones de interioridad divina. Profecía de lo divino y lo eterno humano a través de Cristo. Dinámica de su Resurrección. Eucaristía mística y su Cuerpo místico. Bosquejos del Universo de Dios y su Mansión divina.
Cristo y la Barca
Soneto
Evitar la Creación le era posible
Y también evitar el Cristianismo,
Pero quiso retar el imposible
Y bajar de su cumbre hasta el abismo.
Aparte de su gran sabiduría
Libertad y el amor se hicieron lío
Y el amor, fue tragedia en poesía,
Para Él, que es divino poderío.
Bien eterno, lo hicieron mal eterno
Con el mal de demonios y el infierno,
Fuera de Él, es la cosa así de horrible.
No quisiste fallase tu optimismo
Y de allí lo divino, tu humanismo,
¡Cristo eterno y la barca sobre el río!
Contemplándose Dios
Soneto
Solo Tú, nadie más en tu Universo
Del bien en plenitud sin nada adverso,
Divina inmensidad y yacimiento
De respiro insondable, eterno aliento.
Paternidad en la cumbre del momento
Dios engendra su entraña y pensamiento,
Eterno amor uniendo a Dios, inverso
Sin la sombra del odio y del Perverso.
La cara deslumbrante de su faz
Disfruta el gozo de divina paz,
Real belleza de luz, Dios a colores.
Desbordando a sí mismo sus primores
Arco iris perfecto y sin disfraz,
Toda ideal realidad, ¡sus esplendores!
Hacia la Visión del Padre
Soneto
Padre nuestro que reinas en los cielos
Y en la tierra haz sembrado tu Palabra,
¡Tu voluntad!, haced la puerta se abra,
Obediencia, es cumplir de tus anhelos.
Noche y día con Cristo y sus desvelos
Con su amor sin el odio ni los celos,
Bebamos todo el cáliz a su mesa.
Si en el mundo nos haces y es adverso
Padre nuestro que has hecho el universo,
Danos fuerza hasta el fin, aunque nos pesa
Como a Cristo, su cruz nos interesa.
Compartido El y Tú, ¡oh eterno amigo!
Que El nos libre del mal, del enemigo
Al encuentro del reino que encabeza.
El Apocalipsis o Libro de la Revelación termina con el reclamo implorando el regreso de Cristo. El Creador que maravillosamente nos ha construido nuestra casa en este universo destructible nos abre las puertas de su Mansión y su nido. La fe contempla la intimidad del alma y la profundidad de Dios. Trasciende el poder de los mejores telescopios y microscopios del hombre. La inmensidad y el infinito de Dios es ese reino dentro de nosotros.
Dios y su nido
Soneto
Prometió regresar y está volviendo
Esperado según lo convenido,
No es en vano que Cristo haya venido,
Las señales parecen ir viniendo.
Mientras puedan cantar y hacer su nido
Seguirán muchas aves existiendo,
Y será cuando todo ande perdido
Que este mundo termina como entiendo.
El ave amante canta el ser divino
Aunque cruja total el universo,
¡En las alas eternas del destino!
Con vientos limpios sin el odio adverso
Cristo vuelve a ese nido del que vino,
¡Gloria a Dios como al hombre cada verso!
Mirar del Universo
Soneto
Inmensamente bella Poesía
Es la humildad de la Sabiduría.
Con mi cara hacia el cielo entre los Olmos
Admiro el Universo, todo el Cosmos.
Telescopio del alma mi instrumento
Dispara la mejor fotografía,
Fantasmas de la noche, ¡oh luz del día!
Aparato exterior al Macrocosmos
Microscopio interior al Microcosmos,
Maravillas de Dios, mi pensamiento
Apuntando a la luz mi entendimiento.
Con todo el universo bajo el Viento
Claroscuro color, ¡Dios infinito,
Inmensamente grande o pequeñito!
Realidad soberana
Soneto
Oro el tiempo y tesoro, aprendizaje
La experiencia de Dios precisa y cierta,
Realidad soberana está a la puerta
La razón de vivir termina el viaje.
Es la muerte el espejo de la vida
Con el alma inmortal y su equipaje,
Si la imagen se va no su mensaje,
Eterna la verdad establecida.
Libertad, sino y gracia que discierno,
Hambre y sed, saciedad del ser divino
Peregrina hacia el cielo o el infierno.
¡Ven quietud con la paz de amor eterno
Donde todo termina su camino,
Realidad soberana en mi destino!
Dar gracias en acción de gracias del hombre y de Cristo Eucaristía.
Gratitud por la fe
Soneto
Tienen algo de eterno y de divino
Los momentos que son inolvidables,
Profundo en mis raíces inefables
Soy alegre embriagando el mismo vino.
Fe y confianza, timón de mi destino,
Siendo adversos les hago favorables
Navegando los vientos formidables,
La adversidad manejo y adivino.
Humilde creo en mí y me fortalezco
De todo el universo y su energía,
Dios bien dentro de mí, ¡es mi alegría!
Es mi orgullo y me da sabiduría
Sincero el corazón, todo lo ofrezco,
¡Y El me llena de paz y de armonía!
No imposible absoluto Dios
Soneto
Ser feliz pude ser que sea verdad
Substancia de mi ser y el alma mía,
Ven a mí, instante de esa eternidad
Ideal de mi sustento y alegría.
No puedes ser tan solo fantasía,
¿En dónde estáis si estás felicidad?
No ilusión de ser Dios y alegoría,
¡Presencia de ese ideal tu realidad!
Plenitud del amor que siempre dura
Solo amor es feliz si amor perdura,
Felicidad, jamás es contingente.
Necesito no ser por accidente
Si el amor me figura y transfigura,
Presiento a Dios en mi, ¡oh real presente!
Tiempo de eternidad
(Poesía, teología y eucaristía)
Cántico
Pasado futuro el porvenir
En su cena, ¡muere!
Uno y otro presente eterno quiere
Ser misa al existir.
La vida es vida y la muerte es muerte
Pero no para Dios,
Su eterno amor les hizo de otra suerte
Ser una entre las dos.
Amor eterno de la eternidad
Nunca muere jamás,
Vida eterna sí y con toda la verdad
Tres días y nada más.
Nace en misa muriendo en cada cita
Cual le exige su amor,
Glorioso, del sepulcro resucita,
¡La gloria de su honor!
El Tríptico crece en el Retablo. Puede llenar todo el Templo del Universo en divina y humana alegoría. La línea delineando la belleza. Puede ser el trazo recto del arte clásico o la inquietud de la línea del barroco. Puede ser infinidad de creaciones y modalidades diversas inspiradas al espíritu creativo del alma humana atestiguándolo la historia del arte y la belleza.
La arquitectura de la Poesía refleja la diversidad de la estructura del alma con divina inquietud en búsqueda de Dios. El Dios de la belleza es el esplendor en el orden que al fin de cuentas es la figura de Dios cuya fisonomía es superior a las facultades perceptivas del hombre. A Dios nadie lo vio jamás en la plenitud de su ser en este mundo. Aspirar a la Visión divina es el sentido de la existencia humana a partir de la Resurrección de Cristo. La espiritualidad en el arte implícita o explícitamente oculta o manifiesta la pasión del alma humana como aspiración de tal destino. En resumen, me refiero a estas consideraciones para finalizar con la presentación de los siguientes sonetos como un retablo que alude a la expresión de dichas inquietudes del alma que es un templo de Dios mayor que el Universo.
Creciente realidad
Soneto
Creo el amor inmortal y nunca muero
Curándome en salud y eso prefiero,
Cual rosa y quien, cortando se llevó,
Mi corazón herido, a nadie vio.
Ven a mi realidad de amor sincero
Que ilusión de una flor no es lo que quiero,
El ideal de existir no terminó
Nadie puede decir, todo acabó.
Vivir como ilusión tal vez perece,
La existencia invisible permanece
Misterioso secreto en realidad.
¡Oh amor eterno que del alma crece,
No es ficción florecer de la verdad
Ni marchito rosal de vanidad!
La luz de la verdad
Soneto
Si es verdad la verdad del universo
Más verdad el Espíritu de Dios,
En el alma viviente y en los dos
No el papel ni la pluma de mi verso.
Fea mentira es que triunfe el mal adverso
Apagando el encanto de su voz,
Ni maldad extermina ni odio atroz
Sobre el bien las tinieblas del perverso.
Tal conciencia es consciente necedad
El decir la mentira a la verdad:
Yo soy verdad y tú eres la mentira.
Inmortal vive el alma en que se inspira
La evidencia de luz que Dios respira,
¡Gran respiro es su eterna claridad!
El triunfo de la vida
Soneto
Es el triunfo del alma, libertad,
Más que muerte y fracaso con su herrumbre,
Alumbrando la luz de la verdad
Es virtud que ha llegado hasta la cumbre.
Vida eterna, esa vida que deslumbre,
Vanidad bajo el sol no es vanidad
Si la hoguera se apaga y no la lumbre,
Luz se enciende en divina claridad.
Si el cuerpo se marchita y se elimina
La virtud asegura el porvenir,
Cuando todo parece que termina.
Ser persona no deja de vivir
Ni el alma frente a Dios que la ilumina,
¡Inmortal, lo mortal debe existir!
Un puente en la ruta
(Hacia Dios)
Soneto
Divinidad eterna y su visión
Transparencia de Dios no es ilusión,
La presencia divina es más consciente
Mucho más que el más hondo subconsciente.
Su ausencia no es verdad y está presente,
Poder que puede verlo cada mente
Y el amor inmortal, tiene razón
Palpitante al sentirlo el corazón.
Ve la luz de la fe y no se inmuta
Es un puente morir, por siempre vivo
El ideal de vivir marca la ruta.
Absoluto al amar a Dios recibo,
Vivir, morir, es todo relativo,
¡Necesaria existencia es absoluta!
Sin nostalgia de la Luna
Soneto
Noche oscura del alma cual ninguna
Dios me extiende los brazos y me acuna,
No me inunda, me arrulla sin esfuerzo
Y acaricia mi piel su canto terso.
Sopla viento interior divino cierzo
Superior a la paz del universo,
No galaxias de estrellas mi fortuna
Ni tampoco nostalgia de la luna.
La misma claridad luz de su seno
Su palabra de honor, del ser divino
El amor tan tranquilo y tan sereno.
Hasta el fondo del alma lo imagino
En mi ser, y lo encuentro ser mi sino,
¡Oh abismo de bondad, precioso y bueno!
Carácter de Cristo
Soneto
Pureza el paño de su ser divino
Blanca blancura Dios, el mismo lino
Viste el alma de púrpura encendida
Amor eterno que le da la vida.
Cristo reencarna como pan y vino
Para darse en el cáliz del destino,
Repartiendo su cuerpo y su bebida
Departe su existir y su partida.
Muere el cuerpo del alma desunido,
Lo divino, persiste siempre unido,
La Creación se renueva, ¡oh poesía!
Muere y revive en culto de latría
Y acción de gracias, es Eucaristía,
Perfecto, ¡el universo redimido!
Secreto de la paz
Soneto
El precio de existir inmenso crece
Si abriendo el alma el corazón florece,
Y sucede del bello florecer
Primavera en otoño al merecer.
Haz el bien que jamás desaparece
Cuyo fruto es la paz cuando aparece,
Humanismo inmortal no es perecer,
¡Ven amor, nunca dejes de crecer!
Más allá de este mundo hay que gritar
Que el valor inmortal de la existencia
Es el grito del alma en la conciencia.
¡Dios eterno, descubre tu presencia
El grito de la paz por escuchar,
Lo imposible, posible de lograr!
Lo Divino en Secreto
Soneto
Amor divino del humano amante
Que la muerte de Dios sea gran Victoria,
Proclamando eterna su memoria
De su vida, milagro culminante.
El tiempo hacerse eterno y palpitante
En el tiempo sin tiempo de la gloria,
Es tan grande milagro cual la historia
Del Eterno, escondido cada instante.
Plenitud de vivir es ese reto
Cada instante escondido en su secreto,
En la mente de Dios tan conocido.
Tiempo eterno indiscreto en un soneto
Cristo dijo que solo allí es sabido,
Indiscreto con El, ¡al Padre ha oído!
La Gloria de Cristo
Soneto
El alma unida a la divinidad
Amor divino y una eternidad,
Cuerpo de Cristo templo y catedral
Transparencia del Padre y su vitral.
Es la gloria de Dios, su intimidad,
Su luz que prende eterna claridad
Renaciendo en la tumba por señal,
Su cuerpo incorruptible y fue mortal.
Más que humana armonía en el universo
El mismo Dios con su mayor esfuerzo,
¡Impecable en la cumbre de la historia!
Lo es el hijo del hombre con su gloria
Epopeya de Dios y eterno verso,
¡Más divina que humana su victoria!
Bosquejo de Cristo
(Sobre el Reino)
Soneto
Pertenece al hombre limpio y sano
El Reino de los cielos mano a mano
Por la gracia de Dios y Cristo hermano,
Es la nueva Creación que hace el Creador.
¡Oh nuevo amanecer, llega temprano,
Resucita con Cristo Salvador
Hecho el Hijo de Dios y de su honor,
De toda la Creación más que el mayor!
Mano a mano eterno resplandece
Como al Padre y al Hijo le parece
Su rostro, el del amor entre los dos.
¡Oh Adán de la Creación que a Dios merece
Con su gloria divina siempre en pos,
Padre, Hijo y Espíritu de Dios!
A fuerza del destino
Soneto
Consciente de sí mismo y su conciencia
Necesario en su ser se transfigura
La verdad en persona plena y pura
De su ser plenitud, Dios evidencia.
Eminente es su ser y su presencia
Que absoluta conforma su figura
Como lo es en sí mismo, y se estructura
Perfecta realidad en su existencia.
Goza y disfruta su entretenimiento
Revestido de amor cada momento,
Eterno, ¡se entreteje y se refina!
Ve y entiende su propio entendimiento
Pensando amor su inagotable mina,
Y se une el Hombre a Dios, ¡fuerza divina!
Filosofía de la Fe
Soneto
El divino existir es su destino
La sustancia de ser, la vida eterna
Que es eterna en su ser como mancuerna
A la esencia del ser, su ser divino.
No es uva en el lagar que se hace vino
Cristo dijo saberlo; es una terna,
Fe y Amor de Verdad, que se discierna,
No es causa ni es efecto de su sino.
Y el alma entiende a Dios símbolo externo
Fuego es lumbre y divina certidumbre,
Visión de la penumbra, oído interno.
La divina intuición, su ser me alumbre
Luz de fe superior a la costumbre,
¡Oh experiencia del Ser, oh Amor eterno!
La Perla de Dios
Soneto
Su secreto palpita el Universo,
Se viste la Creación y en el reverso
Hacia dentro de sí jamás perece,
Dios es vida interior que eterna crece.
Condena la maldad del mal adverso
Y El es juez y sentencia del perverso,
La divina bondad le pertenece
Su belleza de ser allí acontece.
Desborda plenitud lleno de gracia
Y hace el alma inmortal, del ser divino,
Su Perla más preciosa nuestro sino.
Camina a la Verdad quien viene hacia
Mí, conmigo, no tema la desgracia,
¡Nos dice con amor, soy su destino!
Permanencia en la cumbre
Soneto
Rotar la Tierra es su proceder,
E informan los sentidos algo inverso
A toda la verdad del Universo,
No es el Sol el que sale a amanecer.
Infinito el pequeño acontecer
No es victoria que cante el mal perverso,
El poema del ser, sueña mi verso
Extendiéndose inmenso para ser.
Ante el alma que entiende y se enriquece
La Visión del Creador es contundente,
Y el mar del universo empequeñece.
Visible, lo invisible ve la mente
Galáxica inmortal que no perece,
¡En la cumbre del ser, Dios permanece!
Dios Alma y Universo
Soneto
El se pone a jugar, ve el Universo
El poder de su mente sin un grito
Se convierte del juego en un perito
Sabiendo que su ser es siempre inverso.
Inmensa inmensidad, todo El inmerso
Juega tiempo y espacio al infinito
Como juego en mis versos con mi escrito,
El amor, Dios lo juega sin esfuerzo.
Eclipsándolo todo oscuridad
Es amor la más real necesidad,
¡Galaxias que salpican de alegría!
Mar y oleaje del ser, sabiduría,
Fuego y sol navegando eternidad,
¡Solo Dios para el alma es Poesía!
Mar y Viento
Soneto
Lo mismo que a huracán y desconciertos
Desenrollado después de que me enrolas
Contigo digo a mí no estoy a solas,
Yo presiento y respondo a tus aciertos.
Caminos de los vientos tan inciertos
Me siento ser rosal con mis corolas
En rosas infinitas de mis olas,
¡Puertos, la rosa los señala ciertos!
Del lejano horizonte hasta la playa
Me muevo sin cesar y lo celebro
Al control o sin él, de tu cerebro.
Soy furioso desastre y todo quiebro
Escuchando ese grito, ¡que me valla,
Bajo el viento lo sé, soy un mal halla!
Y en verdad no lo soy,
Siendo el poder de la naturaleza
Que no es buena ni mala en su pureza.
El poema del hombre
Soneto
El poema del alba es cada hombre
Macho y hembra y también cada mujer,
De pie frente al destino amanecer
En busca de emprender y hacer su nombre.
El umbral del ocaso no se asombre
Ante el sino que debe acontecer,
Más allá de morir, al renacer
Al eco de la noche su renombre.
Siendo vida inmortal lo que acontece
Tanto a Dios como al alma, bien parece
Tanta luz que es verdad por suceder.
De la fe y del amor no es parecer
Disyuntiva el que deba perecer,
¡Dios y el hombre, jamás desaparece!
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