Feliz LX Aniversario
Celebrando nuestro nacimiento en el tuyo
No somos lo que fuimos un instante ni todos los instantes de existencia. La gran verdad es que de nada nos sirve todo el tiempo del mundo si no logramos tener la eternidad. Eternidad feliz, feliz Aniversario. Noción grandiosa la felicidad que acompaña también el hecho de que existe el alma y que vale feliz la eternidad.
Pasado y el futuro son Presente desafiando posible lograr cuanto supone feliz o desdichada eternidad. La vida es un ensayo, aprendizaje a la vez de enseñarse a vivir hasta encontrar lo que vale uno mismo con coraje.
Coraje de vivir lo celebramos: de nacer, de crecer de hacer la vida que deseamos conociendo el camino a donde vamos. Aprendemos a amar si nos amamos disfrutando del bien que nos guardamos en lo secreto inmortal del alma. O evitamos el mal o lo dejamos al lado del camino esperando el perdón si perdonamos, o tal vez todo lo contrario en viceversa.
El pasado en presente reinventamos y el futuro sin ser lo adivinamos para ser del presente un gran momento que se queda o se va según podamos. Realidades de vida en la conciencia son más bellas madura fantasía, más bien creativa que ficticia. Visionaria y creadora la existencia es el arte en acción cuando compone, propone y descompone, finalmente, esperamos recompone completando y siempre amplificando la inmensa realidad que es la existencia.
Cada quien en su gusto identifica la cosa que le gusta, más o menos de acuerdo a su propia identidad. La herencia y el ambiente nos influyen el saber, el gustar por encontrar y en su curso a tomar, decidir y finalmente aquello que queremos lo tomamos. Hacemos, deshacemos y rehacemos, quienes somos según lo que entendemos y a veces persistimos entender.
Hasta aquí el preámbulo a la fiesta que alegra el corazón, consciente de lo dicho. Queriendo, que es el gran factor de sí se puede, cuando el tiempo se da al tiempo y el lugar al lugar en el Presente, pasado y futuro, compartiendo, departiendo y disfrutando la existencia de siempre que amplifica hacia lo inmortal el arte de la vida.
Para quienes cumplimos años en el otoño, a sus inicios o al final desde fines de Agosto hasta principios de Diciembre. Tú la Señora de la familia en Agosto. Octavio tu esposo y Alex tu nieto en Septiembre. Tu hija mayor Kety María en Octubre y la menor Cely Dolores en Diciembre y su esposo Tim de principios de Agosto. Para todos con tu madre de Abril y tu padre y hermano de la otra vida con sus hijos y demás nietos en esta, que todos celebramos cumpleaños a la vida sobre todo a la humana por divina. Una fiesta electrónica de hoy. Festejamos la vida, alegre vida y más profunda, posiblemente o ciertamente en su raíz en el fondo del alma.
Amamos sin saber en verdad lo que es la vida ni tampoco lo que es el amor, lo barruntamos no obstante aprendiendo a entender su analogía. Y no desesperamos llenos de fe en el futuro de la vida, a pesar del mal en un mundo cada vez más adverso y más perverso, soñamos y deseamos lo mejor del bien para el mundo y nuestros hijos. Al final de cuentas creemos que la fuerza del bien es superior al terror, la miseria y el posible aniquilamiento de este mundo con el triunfo definitivo y absoluto del divino poder.
No puede faltar a esta fiesta la evocación que nos invita al Teatro de la vida para escuchar a García Lorca el autor de Sangre de la Vida preludiando otra Boda de Amor y Poesía. Disfrutando a su vez la Carmen, gran ópera, la increíble mujer, realismo de tragedia a lo inmortal del amor proyectado siempre a vivir la vida. Creemos en la vida, que sublime se convierte en oración, plegaria de Cristo al amor eterno.
Orando en tu Plegaria
(Por el Cristo total)
Soneto
Eres gloria de Dios, yo en tu presencia
Sabiendo que el amor es tu costumbre
No se extingue jamás tan bella lumbre,
Yo a ese fuego abrazo en mi existencia.
Todo se hace cenizas, no en la cumbre,
Muere el tiempo al sentir su inconsistencia,
No tejerse inmortal en consistencia
Le prohíbes a mi alma se acostumbre.
Amor divino el corazón lo puede
Al unirse a tu vida fe en mi mente,
Es Plegaria de hacerse permanente.
El alma no consume y fuego siente
Si amor humano a su mandato cede,
¡Sea tu eterna Mansión, también mi sede!
Sesenta Aniversario Aracely
Soneto
Sesenta años de vida tú has cumplido
Y casi treinta y cinco vas conmigo,
Me sigues, nos seguimos, yo te sigo,
Como tú, vengo y voy y no me he ido.
Te beso siempre como fiel marido
Dos hijas por Dios dadas las bendigo,
Por supuesto, gran madre, te lo digo
Que siempre como esposa tú has cumplido.
El contigo y conmigo, el ser divino
Compartiendo de un pan y con su vino,
Más bueno y más añejo, nos amamos.
Uno y otro en busca del destino
Paso a paso la vida caminamos,
¡Y sabemos muy bien a donde vamos!
Ella y mi matrimonio
Soneto
Tu sonrisa me alegra el corazón, todo mi ser
Como luz y color de amanecer,
Ante Dios decidí y en mi conciencia
Amarte para siempre, y con decencia.
Te agradezco mi Dios el conocerla,
Espontanea, mi gusto lo savia,
Lo mejor fue decir que me quería.
Fortaleza y perfecta consistencia
En sus hombros cargando mi existencia,
Increíble su espalda de mujer
Y el vigor de sus brazos un placer.
Como el Reino de Dios sin merecerla
Recordé el Evangelio de la perla,
Yo grite, ¡la mujer del alma mía!
Amor conyugal
Soneto
Dos cuerpos una piel y el mismo nexo
Una esposa un esposo amor y sexo,
Absoluto y completo para ti
Sentimiento del alma que hay en mí.
Dios hizo la Creación y allí respira
El alma y nuestro cuerpo que transpira,
Y nos rasca con risa su cosquilla
Con sonrisas de amor, bella costilla.
Los dos en alma y corazón anexo
Maravilla de Dios, más maravilla
Que El nos una, la cosa tan sencilla.
Yo en el nombre de Dios te quiero esposa
Tú me quieres también y es bella cosa,
¡El amado, la amante, Dios allí!
Fue un bosquejo hacia mi esposa
Soneto
Eran sus rasgos como el arte vivo
Y la mirada limpia de motivo,
Desbordaban mis ojos de alegría
Como un sol, su cabello sonreía.
Su mirada encontrándose la mía
Miraba el mismo mar que yo veía,
Soñé su piel ser sueño en que revivo
Despierto amanecer, si un sí recibo.
El talle de su cuerpo una palmera
Y oasis del desierto y primavera,
Asomando el racimo de su pecho.
Renuncie todo a ella y era un hecho
Pensando solo Dios tenía derecho,
¡Mi adolescencia fue, de esa manera!
Carmen habanera
(Entre soldado y torero)
Soneto
Carmen canta bailando la habanera,
Quema amor, su tabaco, tabaquera.
Don José sus enredos cree que entiende
Oye el cambio de guardia y va y la atiende.
Ella cambia a José por Escamillo
Que lo aclaman y amarlo ve sencillo,
Al sentirse atraída del torero
Siente amor a morir que dice muero.
Don José es un soldado y es de guerra
Y hace guerra de amor a su manera,
Pensando no el estoque su cuchillo.
Escamillo, en el centro del anillo,
Ella, fuera de Plaza y sin barrera
Nunca puede gritar, ¡me maravillo!
La Tragedia de Carmen
Soneto
El amor a la fiesta de la vida
Es torero y gitana en la corrida,
Es soldado de guerra en el dolor,
Gran triunfo y gran victoria, siempre amor.
Popular el amor, Carmen se llama
Y es el baile de todos, fuego en llama,
¡Celoso don José, mortal herida!
Se oye en cada canción su melodía
Que pasada de moda, es gritería,
Bien se enjoya, elegante como dama,
Por morir o vivir sobre su cama.
Es Opera, tragedia y poesía
Y mujer derramada de alegría,
¡Vive y juega al amor, a amar convida!
Dimensiones de Lorca
Soneto
Federico está aquí, García Lorca,
Entrañas sube Océanos en la Orca.
Bodas, sangre y amor cuando atormenta,
Saltando el cielo azul o la tormenta.
Perlas del mar y versos de Mallorca
Pariendo la Ballena poesía,
Se abre el cielo al duelo de Mejía.
Con vísceras del alma al escribir
Fiesta brava es la vida y es parir
Por la gloria inmortal, divina suerte,
El amor, es el toro de la muerte.
Tal presagio la vida nos presenta;
¡Poeta del destino, pisa fuerte
Agarrado, o desgarrado hasta morir!
La Luna
Soneto
Abierto de su ropa cada broche
Se desnuda de luz en la penumbra,
Delineando el paisaje todo alumbra
Cara a cara la luna de la noche.
Mesurada su luz no hace derroche
Claro oscuro entre sombras, se vislumbra,
Sin sol en la mirada que deslumbra
Se le admira en su rostro sin reproche.
Nuestra suerte de amor nos adivina
Hechicera y gitana, bella luna
Silenciosa y secreta, ¡nos fascina!
Cuarto creciente en cielo nos acuna,
Luna llena nos besa en cada esquina,
¡Oh caricia, nostálgica fortuna!
Corrida de Otoño
Soneto
Abren notas toriles plata en oro
Quinientos bellos kilos, sale el toro.
Derrotando en madera expectaciones
Una flecha, lanzando sus pitones.
Se acostumbra a la luz y mira el coro
Valiente rojo de cristiano y moro,
Levanta en su testuz generaciones
De nobleza, en busca de ovaciones.
Hombre y toro ritual, fuego hechicero
Y en los ojos abiertos todo el ruedo,
¡Se apaga el sol y enciende en el torero!
Deteniéndose el viento luce quedo
Y al ritmo de los cuernos dice quiero,
¡Oh encarnado clavel, divino enredo!
Posible realidad
Soneto
Totalitarios sus engaños sienten
Capitalismo y comunismo, mienten,
La justicia social es la verdad
Equilibrio en servicio y equidad.
Los derechos humanos se presienten
Bien de todos, conscientes se consienten.
Cimentada en común necesidad
La economía es trabajo y dignidad.
Paz y bien las naciones por lograr
La justicia social es nuestro hogar,
Derecho y ley y en el orden libertad.
Ejercita el gobierno autoridad
Cada quien ocupando su lugar,
Lo mejor de la humana sociedad.
Más que estrambote al Siglo XXI
Soneto
Fue ayer matar del maya al vencedor
Dar la vida orgulloso, fue su honor,
Doncellas enjoyadas, porque brote
Son lanzadas al agua del Cenote.
Hizo en guerra florida vencedores
El azteca honrando sus horrores
Abierto pecho, el corazón a un dios.
Ese culto de historia es un deporte
Aplaudido, aclamado, de hoy reporte,
La historia se repite, así es la tierra
Con el hombre al camino de la guerra.
El respeto a la vida no va en pos
Destrozando reliquias y santuarios,
Cuerpo y alma, destrozos arbitrarios.
Hoy, Caifás y Pilatos
Son sentencia del circo a los cristianos
Que aniquila, ¡a todos los humanos!
Hacia la Visión del Padre
Soneto
Padre nuestro que reinas en los cielos
Y en la tierra haz sembrado tu Palabra,
Tu voluntad, haced la puerta se abra,
Que obedezca y que cumpla tus anhelos.
Noche y día con Cristo y sus desvelos
Con su amor sin el odio ni los celos,
Beba el cáliz y coma de su mesa.
Padre nuestro que has hecho el universo
Y me hiciste en el mundo, siendo adverso,
Dame fuerza hasta el fin, aunque me pesa
Como a Cristo, la cruz que me interesa.
Resucite, soy miembro El encabeza
El librarme del mal y el enemigo
Y contigo hacerme eterno amigo.
Dios es inmensidad de amar
Soneto
Yo siento el corazón vivo y palpita
Sintiendo el mar y el universo entero,
Con todos mis pulmones te recita
Azul el viento y dice, yo te quiero.
El amor es allí mi pensamiento
Bien lo sé, el más grande mandamiento
Que en el fondo de mi alma llevo escrito.
Soy tus manos viviendo y en ti muero
Sé que en Cristo creyendo resucito
Es verdad, si su muerte fue un delito
Más verdad es su triunfo duradero.
Siempre vuelvo a leer, siempre me invita
La Palabra de Dios que resucita,
¡Oh divina visión del infinito!
lunes, 10 de agosto de 2009
miércoles, 5 de agosto de 2009
Catorse Silabas de Majestad Soneto y Salmo
Sinopsis del Universo
A su Majestad Divina
Soneto
Ser único, su mundo es El, contempla su existencia,
Consciente como humano y divino, es su presencia.
Cristo existe en su Padre, como Hijo lo revela
Su amor eterno amor, nunca duerme siempre en vela.
Todo es Cristo total, Dios, palpitante en la gloria
Perfecta realidad, bella forma de su forma.
Fuera de El desechado el desecho se deforma,
Convoca la Creación, evocando a nueva historia.
Visible el Invisible lo lleva a la Victoria
Su energía celestial que todo lo transforma.
Fuego, nieve transparente, la cumbre deshiela.
Eternamente limpio hasta el fondo de su esencia
Existe unido Dios, sustanciado en su conciencia,
¡Cuerpo y alma en su gloria, disfruta cuanto anhela!
A su Majestad Divina
Soneto
Ser único, su mundo es El, contempla su existencia,
Consciente como humano y divino, es su presencia.
Cristo existe en su Padre, como Hijo lo revela
Su amor eterno amor, nunca duerme siempre en vela.
Todo es Cristo total, Dios, palpitante en la gloria
Perfecta realidad, bella forma de su forma.
Fuera de El desechado el desecho se deforma,
Convoca la Creación, evocando a nueva historia.
Visible el Invisible lo lleva a la Victoria
Su energía celestial que todo lo transforma.
Fuego, nieve transparente, la cumbre deshiela.
Eternamente limpio hasta el fondo de su esencia
Existe unido Dios, sustanciado en su conciencia,
¡Cuerpo y alma en su gloria, disfruta cuanto anhela!
martes, 4 de agosto de 2009
Preambulo "Salmodiando en Sonetos"
Premisas del Universo
¿Quien toca a quien,
El Universo al alma humana
O el Alma humana al universo?
¡Uno y otro, instrumentos de Dios!
El Universo es una inquietud del infinito
Un caos en el abismo dimensión del alma humana
Y su inmensa existencia buscando plenitud de belleza inmortal.
Provocativo instrumento en que palpita el hombre
Investigando al fin equilibrio y el orden
La verdad y la belleza
Encuentro de Dios
La Perfección.
Salmodiar de Sonetos
Premisas concluyendo el plan divino
Soneto
Premisa el Universo y su portento
Y el hacer del Antiguo Testamento,
El Hombre frente a Dios, todo ese abismo
Misterios de Rosario y Cristianismo.
Premisa de Creación que empieza el cuento
Que conduce a la historia y gran momento,
Cristo pone en la cumbre el misticismo
Perfecto en plenitud, ¡no es optimismo!
Dios que todo razona en su presencia
Concluye la verdad de su argumento,
El tiempo eterno, al lado de su esencia.
Puede ser lo que sobre gran tormento
Adentrado el divino el Testamento,
¡Como un Cristo total, Dios su existencia!
Orando en tu Plegaria
(Por el Cristo total)
Soneto
Eres gloria de Dios, yo en tu presencia
Sabiendo que el amor es tu costumbre
No se extingue jamás tan bella lumbre,
Yo a ese fuego abrazo en mi existencia.
Todo se hace cenizas, no en la cumbre,
Muere el tiempo al sentir su inconsistencia,
No tejerse inmortal en consistencia
Le prohíbes a mi alma se acostumbre.
Amor divino el corazón lo puede
Al unirse a tu vida fe en mi mente,
Es Plegaria, hacerse permanente.
El alma no consume y fuego siente
Si amor humano a su mandato cede,
¡Sea tu eterna Mansión, también mi sede!
Mirar del Universo
Soneto a mi manera
Inmensamente bella Poesía
Es la humildad de la Sabiduría.
Con mi cara hacia el cielo entre los Olmos
Admiro el Universo, todo el Cosmos.
Telescopio del alma mi instrumento
Dispara la mejor fotografía,
Fantasmas de la noche, ¡oh luz del día!
Aparato exterior al Macrocosmos
Microscopio interior al Microcosmos,
Maravillas de Dios, mi pensamiento
Que apunta hacia la luz, mi entendimiento.
Con todo el universo bajo el Viento
Claroscuro color, ¡Dios infinito,
Inmensamente grande o pequeñito!
Misión del Universo
Soneto
¡Oh silencio interior y alegre llanto!
Cuando aclamo al Señor del universo
El alma calla en Dios, mi único verso
Salmodiando en soneto un bello canto.
¡Oh negro de la luz abre tu encanto!
Vea el espacio infinito no es adverso
Rompiendo mi silencio, en ti converso
Fantasmas de colores, bello espanto.
Mayor que el universo el alma miro
Siendo mano que toca su instrumento,
Al Salmo de un soneto a Dios admiro.
El Eterno me inspira, a Él es quien siento
Con su espacio infinito y gran momento,
¡Gran silencio allí Dios, yo te respiro!
¿Quien toca a quien,
El Universo al alma humana
O el Alma humana al universo?
¡Uno y otro, instrumentos de Dios!
El Universo es una inquietud del infinito
Un caos en el abismo dimensión del alma humana
Y su inmensa existencia buscando plenitud de belleza inmortal.
Provocativo instrumento en que palpita el hombre
Investigando al fin equilibrio y el orden
La verdad y la belleza
Encuentro de Dios
La Perfección.
Salmodiar de Sonetos
Premisas concluyendo el plan divino
Soneto
Premisa el Universo y su portento
Y el hacer del Antiguo Testamento,
El Hombre frente a Dios, todo ese abismo
Misterios de Rosario y Cristianismo.
Premisa de Creación que empieza el cuento
Que conduce a la historia y gran momento,
Cristo pone en la cumbre el misticismo
Perfecto en plenitud, ¡no es optimismo!
Dios que todo razona en su presencia
Concluye la verdad de su argumento,
El tiempo eterno, al lado de su esencia.
Puede ser lo que sobre gran tormento
Adentrado el divino el Testamento,
¡Como un Cristo total, Dios su existencia!
Orando en tu Plegaria
(Por el Cristo total)
Soneto
Eres gloria de Dios, yo en tu presencia
Sabiendo que el amor es tu costumbre
No se extingue jamás tan bella lumbre,
Yo a ese fuego abrazo en mi existencia.
Todo se hace cenizas, no en la cumbre,
Muere el tiempo al sentir su inconsistencia,
No tejerse inmortal en consistencia
Le prohíbes a mi alma se acostumbre.
Amor divino el corazón lo puede
Al unirse a tu vida fe en mi mente,
Es Plegaria, hacerse permanente.
El alma no consume y fuego siente
Si amor humano a su mandato cede,
¡Sea tu eterna Mansión, también mi sede!
Mirar del Universo
Soneto a mi manera
Inmensamente bella Poesía
Es la humildad de la Sabiduría.
Con mi cara hacia el cielo entre los Olmos
Admiro el Universo, todo el Cosmos.
Telescopio del alma mi instrumento
Dispara la mejor fotografía,
Fantasmas de la noche, ¡oh luz del día!
Aparato exterior al Macrocosmos
Microscopio interior al Microcosmos,
Maravillas de Dios, mi pensamiento
Que apunta hacia la luz, mi entendimiento.
Con todo el universo bajo el Viento
Claroscuro color, ¡Dios infinito,
Inmensamente grande o pequeñito!
Misión del Universo
Soneto
¡Oh silencio interior y alegre llanto!
Cuando aclamo al Señor del universo
El alma calla en Dios, mi único verso
Salmodiando en soneto un bello canto.
¡Oh negro de la luz abre tu encanto!
Vea el espacio infinito no es adverso
Rompiendo mi silencio, en ti converso
Fantasmas de colores, bello espanto.
Mayor que el universo el alma miro
Siendo mano que toca su instrumento,
Al Salmo de un soneto a Dios admiro.
El Eterno me inspira, a Él es quien siento
Con su espacio infinito y gran momento,
¡Gran silencio allí Dios, yo te respiro!
I.- Misterios de Gozo
Angelus y Anunciación
Soneto
Dios le vio en estado de oración
Y del Verbo pensó la Encarnación,
Ella era la Virgen de Israel
Y el encanto del cielo para El.
En virtud de su limpia Concepción
Sucedió la gozosa Anunciación,
Y el Ángel del Señor que era Gabriel
Le anunció la noticia de Emanuel.
Espíritu del Padre, en vida abunda,
De divinas entrañas nace Dios
Cubre su sombra y sin varón fecunda.
La Palabra de Dios, toda su voz,
El Hijo del Altísimo redunda
De Dios y de María, ¡de los dos!
Magnificat y Visitación
Soneto
En su vientre llevando al Salvador
Plenitud de la gracia es que le anima,
Y la Virgen visita a su prima
Por la gloria de Dios y por su honor.
Y saluda a Jesús el Precursor,
Caminar las montañas no escatima
Ni el cansancio su planta le lastima,
Va y prepara el camino del Señor.
Ella bendita por haber creído
La Palabra de Dios, ella es su nido
Y bendita entre todas las mujeres.
Magnífica y grandiosa entre los seres
Glorificas a Dios, por ser como eres,
¡Humilde, por haberle obedecido!
El nacimiento de Jesús
Soneto
La señal fue la Virgen dando a luz
Y en Belén de Judá nació Jesús,
El nacido de Dios, eternamente
De todo corazón, persona y mente.
Alegría, luz del mundo y andaluz
Del pesebre es judío hasta la cruz,
De todos la salud, de cada gente
Eternidad del hombre y Dios presente.
Adorad al Pastor, canten pastores
Que es la gloria de Dios angelical
Y la paz en la tierra del mortal.
Estrella y su señal, reyes, señores:
Adorad con presentes, los mejores,
¡A este Rey cuyo reino es inmortal!
La Purificación de María
Soneto
Purísima mujer y madre ejemplo
Tortolitas de amor tu entrada al Templo,
Del Cordero de Dios te santificas,
Es verdad, tus entrañas purificas.
Misterio del Rosario que contemplo
Salmo bello, al momento mi voz templo,
Tal ofrenda no puede ser más rica
Cielo, tierra e historia lo platica.
Presentas a Jesús, todo tu bien,
Y espada de dolor te profetizan
Que el alma te traspasa a ti también.
Dios habita este templo y es recién,
Nació para morir, lo martirizan,
¡Resucita, El lo dice, te lo avisan!
Pérdida y encuentro en el Templo
Soneto
Este Niño es más que inteligente
Más que sabio y no tiene precedente.
Si sus preguntas les maravillaban
Sus respuestas también les admiraban.
Y a sus padres Jesús hizo consciente
La verdad del perdido adolescente,
Su respuesta escuchando, recordaban
Su Misión, por si acaso la olvidaban.
Las cosas de mi Padre me sustentan
Como hombre y como Dios y me alimentan,
¡Eso vengo a mostrar a mis hermanos!
Cual la madre y familia, todos cuentan,
Yo del Padre le sigo nuevos planos,
Seguidme, les invito, ¡vengan manos!
Soneto
Dios le vio en estado de oración
Y del Verbo pensó la Encarnación,
Ella era la Virgen de Israel
Y el encanto del cielo para El.
En virtud de su limpia Concepción
Sucedió la gozosa Anunciación,
Y el Ángel del Señor que era Gabriel
Le anunció la noticia de Emanuel.
Espíritu del Padre, en vida abunda,
De divinas entrañas nace Dios
Cubre su sombra y sin varón fecunda.
La Palabra de Dios, toda su voz,
El Hijo del Altísimo redunda
De Dios y de María, ¡de los dos!
Magnificat y Visitación
Soneto
En su vientre llevando al Salvador
Plenitud de la gracia es que le anima,
Y la Virgen visita a su prima
Por la gloria de Dios y por su honor.
Y saluda a Jesús el Precursor,
Caminar las montañas no escatima
Ni el cansancio su planta le lastima,
Va y prepara el camino del Señor.
Ella bendita por haber creído
La Palabra de Dios, ella es su nido
Y bendita entre todas las mujeres.
Magnífica y grandiosa entre los seres
Glorificas a Dios, por ser como eres,
¡Humilde, por haberle obedecido!
El nacimiento de Jesús
Soneto
La señal fue la Virgen dando a luz
Y en Belén de Judá nació Jesús,
El nacido de Dios, eternamente
De todo corazón, persona y mente.
Alegría, luz del mundo y andaluz
Del pesebre es judío hasta la cruz,
De todos la salud, de cada gente
Eternidad del hombre y Dios presente.
Adorad al Pastor, canten pastores
Que es la gloria de Dios angelical
Y la paz en la tierra del mortal.
Estrella y su señal, reyes, señores:
Adorad con presentes, los mejores,
¡A este Rey cuyo reino es inmortal!
La Purificación de María
Soneto
Purísima mujer y madre ejemplo
Tortolitas de amor tu entrada al Templo,
Del Cordero de Dios te santificas,
Es verdad, tus entrañas purificas.
Misterio del Rosario que contemplo
Salmo bello, al momento mi voz templo,
Tal ofrenda no puede ser más rica
Cielo, tierra e historia lo platica.
Presentas a Jesús, todo tu bien,
Y espada de dolor te profetizan
Que el alma te traspasa a ti también.
Dios habita este templo y es recién,
Nació para morir, lo martirizan,
¡Resucita, El lo dice, te lo avisan!
Pérdida y encuentro en el Templo
Soneto
Este Niño es más que inteligente
Más que sabio y no tiene precedente.
Si sus preguntas les maravillaban
Sus respuestas también les admiraban.
Y a sus padres Jesús hizo consciente
La verdad del perdido adolescente,
Su respuesta escuchando, recordaban
Su Misión, por si acaso la olvidaban.
Las cosas de mi Padre me sustentan
Como hombre y como Dios y me alimentan,
¡Eso vengo a mostrar a mis hermanos!
Cual la madre y familia, todos cuentan,
Yo del Padre le sigo nuevos planos,
Seguidme, les invito, ¡vengan manos!
II.- Misterios de Luz
El Bautismo de Cristo
Soneto
En medio del Jordán te bautizaron
Tú dijiste que eso era necesario,
Mesías más que hombre extraordinario
Siendo el Hijo de Dios crucificaron.
A Juan por Precursor lo degollaron
Siendo el Reino de Dios su relicario,
Y a ti por ser su templo y su santuario,
El Cristo sin pecado, te mataron.
Espíritu y verdad llama al desierto
Sabiendo que en tres años estás muerto,
¡Flor de Dios es tu carne no marchita!
El ayuno tu Reino necesita
Sudar de sangre en la oración del huerto,
¡Pan de Dios, la Palabra resucita!
En la Boda de Caná
Soneto
El que entiende de bodas lo divino
A Caná con su Madre, Jesús vino,
La hora no llegada que lo vean
Aunque empieza el momento a que lo crean.
Ella dijo: mirad no tienen vino
Y Jesús se los dio, es su destino.
De agua seis metretas paladean
Del mejor de los vinos se recrean.
Así empezaron a creer en El,
Dios con nosotros, Mesías y Emanuel,
¡Milagro, por su reino y por su gremio!
Su Madre se ha empeñado en tal convenio
Con la bella manera de su ingenio,
¡El reina, y con la Virgen de Israel!
Transfiguración del Señor
Soneto
En el Monte Tabor se transfigura
Deslumbrante de luz, nieve y blancura,
Es Profeta de Dios, del Padre hablado
Con Elías y Moisés a cada lado.
Voz gloriosa de Dios que reestructura
Una nueva Creación, cada creatura,
Y atestigua del mundo ser salvado
El Padre a quien escucha el Hijo amado.
Bella ciudad la cumbre del Salterio
La justicia de Dios con su misterio,
Y el Príncipe de paz, ¡divina hazaña!
Al mundo le parece cosa extraña
Sufrir, morir, vivir con su criterio,
¡Oh, quien como Jesús que el Padre entraña!
El Anuncio del Reino
Soneto
Santidad en la tierra me consagro,
Semilla, trigo, viña y todo el agro.
El mundo que hizo Dios debe ser suyo,
Perdido, por soberbia y por orgullo.
Obediente a mi Padre a quien intuyo
De servir y reinar a nadie excluyo.
Doy la vida, el amor, mi cuerpo magro
En busca de la fe que es gran milagro.
Mandamiento que da el Padre, Yo lo doy,
Amar a todos, el mejor testigo
De triunfar y vencer al enemigo.
Si muero y resucito al Padre voy
Que hacer su voluntad es ser su amigo,
¡Espero a quien me siga, Yo allí estoy!
Eucaristía y Cena del Señor
Soneto
Por El y por ustedes Yo la doy
La vida de mi Padre, Yo lo soy.
En El la cumbre de mi Testamento
De amor eterno cual mi gran momento.
Mi cuerpo es pan de vida y alimento
Y el cáliz de mi sangre mi sustento.
Es verdad, Yo me voy y aun estoy
Siendo amigo de siempre, siempre es hoy.
Vivo y muero, inmortales sentimientos;
Yo soy la viña ustedes los sarmientos,
Soy el trigo maduro, pan, semilla.
Con ustedes mi mesa y mis momentos,
Para el Padre estoy listo, está la trilla,
¡Y muero y resucito, maravilla!
Soneto
En medio del Jordán te bautizaron
Tú dijiste que eso era necesario,
Mesías más que hombre extraordinario
Siendo el Hijo de Dios crucificaron.
A Juan por Precursor lo degollaron
Siendo el Reino de Dios su relicario,
Y a ti por ser su templo y su santuario,
El Cristo sin pecado, te mataron.
Espíritu y verdad llama al desierto
Sabiendo que en tres años estás muerto,
¡Flor de Dios es tu carne no marchita!
El ayuno tu Reino necesita
Sudar de sangre en la oración del huerto,
¡Pan de Dios, la Palabra resucita!
En la Boda de Caná
Soneto
El que entiende de bodas lo divino
A Caná con su Madre, Jesús vino,
La hora no llegada que lo vean
Aunque empieza el momento a que lo crean.
Ella dijo: mirad no tienen vino
Y Jesús se los dio, es su destino.
De agua seis metretas paladean
Del mejor de los vinos se recrean.
Así empezaron a creer en El,
Dios con nosotros, Mesías y Emanuel,
¡Milagro, por su reino y por su gremio!
Su Madre se ha empeñado en tal convenio
Con la bella manera de su ingenio,
¡El reina, y con la Virgen de Israel!
Transfiguración del Señor
Soneto
En el Monte Tabor se transfigura
Deslumbrante de luz, nieve y blancura,
Es Profeta de Dios, del Padre hablado
Con Elías y Moisés a cada lado.
Voz gloriosa de Dios que reestructura
Una nueva Creación, cada creatura,
Y atestigua del mundo ser salvado
El Padre a quien escucha el Hijo amado.
Bella ciudad la cumbre del Salterio
La justicia de Dios con su misterio,
Y el Príncipe de paz, ¡divina hazaña!
Al mundo le parece cosa extraña
Sufrir, morir, vivir con su criterio,
¡Oh, quien como Jesús que el Padre entraña!
El Anuncio del Reino
Soneto
Santidad en la tierra me consagro,
Semilla, trigo, viña y todo el agro.
El mundo que hizo Dios debe ser suyo,
Perdido, por soberbia y por orgullo.
Obediente a mi Padre a quien intuyo
De servir y reinar a nadie excluyo.
Doy la vida, el amor, mi cuerpo magro
En busca de la fe que es gran milagro.
Mandamiento que da el Padre, Yo lo doy,
Amar a todos, el mejor testigo
De triunfar y vencer al enemigo.
Si muero y resucito al Padre voy
Que hacer su voluntad es ser su amigo,
¡Espero a quien me siga, Yo allí estoy!
Eucaristía y Cena del Señor
Soneto
Por El y por ustedes Yo la doy
La vida de mi Padre, Yo lo soy.
En El la cumbre de mi Testamento
De amor eterno cual mi gran momento.
Mi cuerpo es pan de vida y alimento
Y el cáliz de mi sangre mi sustento.
Es verdad, Yo me voy y aun estoy
Siendo amigo de siempre, siempre es hoy.
Vivo y muero, inmortales sentimientos;
Yo soy la viña ustedes los sarmientos,
Soy el trigo maduro, pan, semilla.
Con ustedes mi mesa y mis momentos,
Para el Padre estoy listo, está la trilla,
¡Y muero y resucito, maravilla!
III.-Misterios de Dolor
La Agonía del Señor
Soneto
Divina libertad en cautiverio
Te mueres de dolor sufriendo en serio,
Eres del cielo la sabiduría
Y aparece el infierno en tu agonía.
Tu Oración en el Huerto sin cauterio,
Dios se esconde de ti y es un misterio.
Todo es pena, tinieblas tu alegría,
Suda sangre tu fuego que te enfría.
Eres Hijo de Dios y sin consuelo
Necesitas los Ángeles del cielo,
Siendo fuente de amor tu sed abunda.
Sediento de beber, dolor te inunda
Por la ausencia de Dios, y El te fecunda,
¡Eres fiel, Tu te mueres, no tu anhelo!
Sentenciado a la Cruz
Soneto
Es justo y como justo necesario
Echar la cruz al hombro hasta el Calvario,
Sentenciado a morir por criminales
Por el crimen de todos los mortales.
Clama a Dios la justicia en su Santuario
Y el pecado al Eterno grita a diario,
Tu Castigo es remedio de esos males
Y limpieza que limpia a comensales.
La cruz pesada y el camino largo
Más largo que el camino al infinito,
Es la ofensa y el cuerpo del delito.
Tres caídas, Tu llegas sin embargo,
Jesús, te falta el trago más amargo,
¡Vida y muerte en tu cruz, oh eterno grito!
Flagelación del Señor
Soneto
Si es que tienes poder viene de arriba
Oyó el Procurador, la verdad viva.
Y a Jesús cuyos labios no repelan
Atado a la columna, lo flagelan.
Le castigan y a muerte le condenan
Gran silencio los cielos, ¿eso anhelan?
Si eso quiere su Padre que reciba
Libre el Hijo del Hombre, no lo esquiva.
Se trata de que sufra flagelado
Pagando por la culpa del pecado,
Lo hace suyo por ser el Salvador.
Y por eso será crucificado
El Mesías, que es Cristo Redentor,
¡Derrotado en la cruz, Dios Vencedor!
Cómo espinas coronan mi cabeza
Soneto
Cómo espinas coronan mi cabeza,
Jerusalén, soy paz sobre la tierra,
El hosanna y la palma me interesan
No el odio de la espina que se entierra.
De invencible humildad secreto encierra
El laurel inmortal sobre mi mesa,
Soy Príncipe de paz, no busco guerra
Y batallas proclaman mi destreza.
Si me humillan exaltan mi corona,
Cada espina vibrante el cielo entona
Un sonido como ángeles de gloria.
Celebrando el honor y la victoria
Mi dolor se hace música en su historia,
¡Dios eterno, es mi triunfo y lo corona!
Crucificción y muerte del Señor
Soneto
¡Oh cumbre del momento, al Padre exalto
Y a las tres de la tarde muere el día!
Levantado en su cruz al mediodía
Su muerte terminó en divino asalto.
Las nubes casi negras de cobalto
Oscurecen el alma de María
Y ella es tierra en que muere su alegría,
¡Suba el Sol de justicia, lo más alto!
Alma de Cristo en bello movimiento
Y amor al Padre de la cruz colgado,
Las tumbas, se sacuden bajo el viento.
Sabiendo de su gran advenimiento
Redimido este mundo, El traspasado,
¡Sangre y agua, oh Cristo, tu costado!
Soneto
Divina libertad en cautiverio
Te mueres de dolor sufriendo en serio,
Eres del cielo la sabiduría
Y aparece el infierno en tu agonía.
Tu Oración en el Huerto sin cauterio,
Dios se esconde de ti y es un misterio.
Todo es pena, tinieblas tu alegría,
Suda sangre tu fuego que te enfría.
Eres Hijo de Dios y sin consuelo
Necesitas los Ángeles del cielo,
Siendo fuente de amor tu sed abunda.
Sediento de beber, dolor te inunda
Por la ausencia de Dios, y El te fecunda,
¡Eres fiel, Tu te mueres, no tu anhelo!
Sentenciado a la Cruz
Soneto
Es justo y como justo necesario
Echar la cruz al hombro hasta el Calvario,
Sentenciado a morir por criminales
Por el crimen de todos los mortales.
Clama a Dios la justicia en su Santuario
Y el pecado al Eterno grita a diario,
Tu Castigo es remedio de esos males
Y limpieza que limpia a comensales.
La cruz pesada y el camino largo
Más largo que el camino al infinito,
Es la ofensa y el cuerpo del delito.
Tres caídas, Tu llegas sin embargo,
Jesús, te falta el trago más amargo,
¡Vida y muerte en tu cruz, oh eterno grito!
Flagelación del Señor
Soneto
Si es que tienes poder viene de arriba
Oyó el Procurador, la verdad viva.
Y a Jesús cuyos labios no repelan
Atado a la columna, lo flagelan.
Le castigan y a muerte le condenan
Gran silencio los cielos, ¿eso anhelan?
Si eso quiere su Padre que reciba
Libre el Hijo del Hombre, no lo esquiva.
Se trata de que sufra flagelado
Pagando por la culpa del pecado,
Lo hace suyo por ser el Salvador.
Y por eso será crucificado
El Mesías, que es Cristo Redentor,
¡Derrotado en la cruz, Dios Vencedor!
Cómo espinas coronan mi cabeza
Soneto
Cómo espinas coronan mi cabeza,
Jerusalén, soy paz sobre la tierra,
El hosanna y la palma me interesan
No el odio de la espina que se entierra.
De invencible humildad secreto encierra
El laurel inmortal sobre mi mesa,
Soy Príncipe de paz, no busco guerra
Y batallas proclaman mi destreza.
Si me humillan exaltan mi corona,
Cada espina vibrante el cielo entona
Un sonido como ángeles de gloria.
Celebrando el honor y la victoria
Mi dolor se hace música en su historia,
¡Dios eterno, es mi triunfo y lo corona!
Crucificción y muerte del Señor
Soneto
¡Oh cumbre del momento, al Padre exalto
Y a las tres de la tarde muere el día!
Levantado en su cruz al mediodía
Su muerte terminó en divino asalto.
Las nubes casi negras de cobalto
Oscurecen el alma de María
Y ella es tierra en que muere su alegría,
¡Suba el Sol de justicia, lo más alto!
Alma de Cristo en bello movimiento
Y amor al Padre de la cruz colgado,
Las tumbas, se sacuden bajo el viento.
Sabiendo de su gran advenimiento
Redimido este mundo, El traspasado,
¡Sangre y agua, oh Cristo, tu costado!
IV.- Misterios de Gloria
Resurrección del Señor
Soneto
Y la muerte, jamás lo ha corrompido,
De la cruz a la tumba El ha dormido,
Pasa el sábado y dice, resucito,
Lo despierta su Espíritu bendito.
Natural en su cuerpo eterna brilla
La vida en plenitud y sin mancilla,
Gloriosa inmensidad de amor divino.
Dios y Hombre por siempre en El unido
Y es verdad, cuando el alma lo ha creído,
Dichosos los que creen sin haber visto
Lo dice y lo repite y cumple Cristo.
¡Oh milagro, la cosa más sencilla!
No es el tiempo tropiezo del camino,
Ni morir para siempre nuestro sino.
Ascension del Señor
Soneto
Cristo asciende a la Gloria y su existencia
Es la misma de Dios y su presencia,
Más allá de su muerte y su tragedia
Es verdad que es divina la comedia.
Dios se hace realidad cuando remedia
La duda y el temor que nos acedia,
Todo lo puede en El nuestra impotencia
La fe, Cristo en nosotros, la conciencia.
Jesús asciende al cielo victorioso
Porque el Padre con El lo necesita,
Compartiendo su amor, gloria bendita.
Ve la tierra ser mina y un gran pozo
Y el poder junto al todo poderoso,
¡Ved tanta plenitud, que El nos invita!
Venida del Espíritu Consolador
Soneto
Espíritu de amor, tanta presencia,
La que llena el vacío de tanta ausencia.
¡Que consuelo más grande que el amor
Y Jesús, prometió el Consolador!
Pentecostés aclara la existencia
De la historia de Cristo en la conciencia,
Lenguas de fuego y viento en esplendor
El Santo Espíritu del Redentor.
La divina Palabra es luz de guerra,
Y encendido en el fuego de su voz
Es fuego del amor sobre la tierra.
Es ardiente inquietud de Cristo en pos,
No hay prisión ni cadenas, nada encierra
El poder del Espíritu de Dios.
Asunción de Maria
Soneto
Ascendiendo a los cielos no es más bella
Porque siempre lo fue, de Dios doncella.
Soñó la Voz de Dios, lo que soñaba
Despertó a la verdad, El le llamaba.
Los Ángeles de Dios en cada estrella
Como el Sol, la admiraron cual destella,
Su familia del cielo la extrañaba,
Cuanto tiempo, el Eterno la esperaba.
No es secreto Jesús en lo que dice;
Dolores no se olvidan si merecen,
Siete espadas de luz, gloria florecen.
Ser feliz como ayer ¿con quién lo hice?
¡Triunfamos Madre!, el cielo nos bendice,
Nosotros, desde aquí a quienes padecen.
Coronación de María la Virgen Madre.
Soneto
Nombra a su Hijo el Rey y a ti la Reina
El Padre, que gobierna eterno el Reino.
Hija, Madre y Esposa por su genio
Tú mereces reinar, más por su venia.
Para una eternidad ¿Qué es un Milenio?
A las Bodas divinas ven y reina.
Torna en gloria tu gracia y tal te peina,
Compasivo, sabiendo así es tu ingenio.
De estrellas y de rosas, coronada
Reina, Madre y Señora bien nombrada,
¡Entero el Universo, está admirado!
Eternamente Dios así te ha amado,
Divinamente siempre, bien amada,
¡Por Ángeles, por hombres proclamada!
Soneto
Y la muerte, jamás lo ha corrompido,
De la cruz a la tumba El ha dormido,
Pasa el sábado y dice, resucito,
Lo despierta su Espíritu bendito.
Natural en su cuerpo eterna brilla
La vida en plenitud y sin mancilla,
Gloriosa inmensidad de amor divino.
Dios y Hombre por siempre en El unido
Y es verdad, cuando el alma lo ha creído,
Dichosos los que creen sin haber visto
Lo dice y lo repite y cumple Cristo.
¡Oh milagro, la cosa más sencilla!
No es el tiempo tropiezo del camino,
Ni morir para siempre nuestro sino.
Ascension del Señor
Soneto
Cristo asciende a la Gloria y su existencia
Es la misma de Dios y su presencia,
Más allá de su muerte y su tragedia
Es verdad que es divina la comedia.
Dios se hace realidad cuando remedia
La duda y el temor que nos acedia,
Todo lo puede en El nuestra impotencia
La fe, Cristo en nosotros, la conciencia.
Jesús asciende al cielo victorioso
Porque el Padre con El lo necesita,
Compartiendo su amor, gloria bendita.
Ve la tierra ser mina y un gran pozo
Y el poder junto al todo poderoso,
¡Ved tanta plenitud, que El nos invita!
Venida del Espíritu Consolador
Soneto
Espíritu de amor, tanta presencia,
La que llena el vacío de tanta ausencia.
¡Que consuelo más grande que el amor
Y Jesús, prometió el Consolador!
Pentecostés aclara la existencia
De la historia de Cristo en la conciencia,
Lenguas de fuego y viento en esplendor
El Santo Espíritu del Redentor.
La divina Palabra es luz de guerra,
Y encendido en el fuego de su voz
Es fuego del amor sobre la tierra.
Es ardiente inquietud de Cristo en pos,
No hay prisión ni cadenas, nada encierra
El poder del Espíritu de Dios.
Asunción de Maria
Soneto
Ascendiendo a los cielos no es más bella
Porque siempre lo fue, de Dios doncella.
Soñó la Voz de Dios, lo que soñaba
Despertó a la verdad, El le llamaba.
Los Ángeles de Dios en cada estrella
Como el Sol, la admiraron cual destella,
Su familia del cielo la extrañaba,
Cuanto tiempo, el Eterno la esperaba.
No es secreto Jesús en lo que dice;
Dolores no se olvidan si merecen,
Siete espadas de luz, gloria florecen.
Ser feliz como ayer ¿con quién lo hice?
¡Triunfamos Madre!, el cielo nos bendice,
Nosotros, desde aquí a quienes padecen.
Coronación de María la Virgen Madre.
Soneto
Nombra a su Hijo el Rey y a ti la Reina
El Padre, que gobierna eterno el Reino.
Hija, Madre y Esposa por su genio
Tú mereces reinar, más por su venia.
Para una eternidad ¿Qué es un Milenio?
A las Bodas divinas ven y reina.
Torna en gloria tu gracia y tal te peina,
Compasivo, sabiendo así es tu ingenio.
De estrellas y de rosas, coronada
Reina, Madre y Señora bien nombrada,
¡Entero el Universo, está admirado!
Eternamente Dios así te ha amado,
Divinamente siempre, bien amada,
¡Por Ángeles, por hombres proclamada!
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